“El gobierno mexicano, yo podría decir que nunca ha tenido una política cultural. O quizás en la época de Vasconcelos, que era caótica, desordenada, violenta, pero había por lo menos un intento. Si había un artículo tercero en la Constitución y ese artículo decía que la educación era obligatoria, ¿por qué no lo que sigue, que es la cultura?”,
“El PRI tenía los vínculos con los intelectuales, pero nunca los consideró. Sólo utilizó a los intelectuales (…) y ellos se dejaron utilizar. Había una cierta complicidad. Pero creo que eso se empezó a quebrar en el 68. Ahí empezó a haber una pugna con los intelectuales que no estaban dispuestos a seguir acompañando a los gobiernos priistas en una aventura demencial”.
–¿Existe libertad de expresión actualmente en el país?
“Yo puedo decir que habrá libertad de expresión en este país cuando los canales de televisión y las radios del estado permitan la crítica al propio gobierno, a los funcionarios. Yo, por ejemplo, fui expulsado del Instituto Mexicano de la Radio (IMER) después de 11 años porque era muy crítico del hoy paladín de la libertad de expresión que es Santiago Creel, y que entonces era secretario de Gobernación”.
–Jorge Volpi con el 22 está haciendo un trabajo más interesante que Sariñana con el Canal Once. Todo consiste en que no se hunda en el glamour del rating y que entienda que estos canales tienen una función social. Lo que no implica hacer programas de güeva. No tiene por qué ser la televisión cultural un receptáculo de conferencias y conferenciantes aburridos, tediosos-
“Quizás con un poco de atención y de criterios amplios, inteligentes, agudos podríamos convertir tanto al Once como al 22 en elementos extraordinarios para desarrollar la cultura. Porque, nos guste o no, la información y la diversión de los mexicanos está concentrada en las pantallas”.
–¡Ay, no! (ríe). Bueno, sí. Que alguien les baje el switch. Ésa es mi esperanza y que usemos esa espléndida estructura que tienen en otro tipo de cosas. ¡Es infame! Parte de la estupidización del mexicano se debe principalmente a Televisa, porque finalmente TV Azteca es el clon de Televisa. Entonces eso pido desde aquí: ¡que le bajen el switch a esos cabrones! (risas).
(Alonso Fragua)






