sábado, abril 08, 2006

Semana Santa.

Y bien, ya son vacaciones de Semana Santa y las calles de Puebla se llenarán de católicos al por mayor, o ¿debo decir de fanáticos? El caso es que la Puebla, revolucionaria, esa de la que tanto Marín ha hablado por un momento dejará de repudiar a su Gober precioso para adorar a su creador.
Dos semanas y media de descanso que bien podría aprovechar en darle forma a mi poemario y continuar con mi proyecto de novela, pero el destino me ha forzado a convivir con dos mujeres: Anna Karénina y Lolita, dos mujeres bastante extremas. Espero salir ileso en mi enfrentamiento con tan portentosas mujeres.
Otra lectura que me acobija estos días de alejamiento a la rutina de siempre es el libro de cuentos Las Antípodas y el Siglo de siempre amigo Ignacio Padilla, estoy seguro que será una rica lectura.
A inicios de la segunda semana de las vacaciones se viene un gran evento, el sociólogo Michel Maffesoli estará inaugurando su propia Cátedra en la UDLA-P. Sin duda alguna, una gran oportunidad para aprender cosas muy ricas.
Dos semanas aparentemente tranquilas pero muy ricas, llenas de conocimiento.
En fin, espero que a uds., también les vengan unos días sabrosos.

domingo, abril 02, 2006

Insaciable búsqueda.

No puedo llamar: podría,
al siglo que llevo escribiéndote,
esperando tu regreso.

Mientras tú disfrutas en tu lecho
de la compañía de cualquier hombre
que prometa olvidarte
al siguiente día.

No podemos llamar: ojala
al beso que nos dimos,
antes de que huyeras.

En lo que yo sigo buscando
el amor sin pasión
en los brazos de cualquier mujer
que jure quererme
como nunca nadie lo ha hecho.

No podemos exigir
la respuesta a nuestra pregunta
cuando hemos hecho
lo necesario para seguir dudando
de haber realizado el cuestionamiento.

Eterna llama.

Bajo las ardientes llamas de tu lejanía
se calcinan mis deseos
que nunca conociste
por mantenerte distante a mi cuerpo
y cercana a mi eterno retorno.

viernes, marzo 31, 2006

Certezas.

A Pedro Ángel, con mi admiración.

Cuando te conoció, Lizbeth,
cuando él te besó.

No le cupo ninguna duda,
andaba en busca de certezas,
pensó que en tus labios las había hallado.

Hoy que estás lejana como nunca
y cercana como siempre.
Encontró la razón de sus desvelos:
sólo cuidó las cenizas que le regalaste
al quemar sus entrañas.

Podría decir, simplemente,
que escribo este poema
pensando en ti Horacio,
pero sería estúpido.
Sólo me adueñe de un par
de palabras tuyas,
para escribir con las zozobras
de mi corazón el sentimiento
que me causó haber
conocido a Bronwyn.

  

Por una mirada.

Una mirada me dirigiste,
de casualidad la atrape
y mis muslos quedaron petrificados,
mis sentidos se enmudecieron,
el mundo se olvido de su traslación,
y abandono a la rotación,
la luna eclipso al sol.

Adán y Eva siguieron pulcros,
Caín jamás mató a Abel,
Jesús jamás perdonó a los pecadores
y las víboras aprendieron a volar
y el Diablo jamás se reveló ante Dios.

Pero sólo fue una sensación infundada.

La mirada iba dirigida
al que estaba atrás de mi.

jueves, marzo 30, 2006

Insolentes divagaciones.

Cada mañana
las ganas de tomar
tus caderas, invaden
como enormes duendes
a la tranquilidad de
mis pacientes manos.

Cada tarde
las ansias de robarte
el aliento y adentrarme
en tu cuerpo, se vuelven
tan constantes y castrantes
que alucino con volverme
el aire que respiras.

Cada día
me vuelvo preso
de los instintos que
me provoca tu portentosa figura
y tu mirada recalcinante,
pero sólo son divagaciones
de un insolente poeta.

martes, marzo 28, 2006

La Revuelta ya tiene página

La Revuelta, revista de pensamiento latinoamerica-UDLA-P, ya tiene su página de internet. Aquí el link: http://www.udlap.mx/revuelta
Pasen e inscribanse gratuitamente para que tengan información constante acerca de la Revuelta.

domingo, marzo 26, 2006

Revuelta 2do Número


Revuelta N� 2, Revista Latinoamericana de Pensamiento-UDLA-P Posted by Picasa

El segundo numero de la Revista Revuelta, cuyo contenido va dedicado a Sergio Pitol, a la risa y el humor en escritura, la identidad, la literatura de Colombia y algunos otros temas más.
Estos son algunos de los artículos que podrá encontrar en el segundo número:
Presente Perfecto: Goncharov por Sergio Pitol; Pitol, Cervantes: Melancolía del viaje por Pedro ángel Palou; Literatura Colombiana, una fraude a la nación por Héctor Hoyos.
Babel: Los bufones están en todos lados: la naturaleza universal del juglar cortesano por Beatrice K. Otto; El humor y las matemáticas por John Allen Paulos.
Los días del tiempo: La lucha por el reconocimiento en un Estado democrático constitucional por Jügen Habermas; “Raza” estudio crítico por Antonia Darder y Rodolfo D. Torres; Sobre bibliodiversidad por Gastón Bellemare.
Arquitectura, Cine, Efemérides, Gastronomía: Rogelio Saltona: arquitectura es poesía por Harold Alvarado Tenorio; La vuelta al mundo en ocho autores por Ignacio M. Sánchez Prado; Del Mester de la bufonería al mester de la guasonería por Déborah Holtz.
Así como poemas de Anne Carson, Jorge Fernández Granados, Luis Foncerrada, David Huerta y Francisco Hernández. Y desde luego la sección de Viaje sentimental-Reseña crítica.No dejen de leer una revista que apuesta a ser de las más importantes en Latinoamérica, tan así que Letras Libres ha cambiado su diseño.

Interminable toqueteo.

Ayer tuve ganas de retornar
al espectáculo que dan
tus soberanos y desnudos senos
cuando se saben amenazados
por unas curiosas manos.

Hoy mi lengua insistió
en recorrer tus aventureros oídos,
para convertirse en la sinfonía
de tu vida.

Pero como siempre,
sólo son ganas e insistencias
de tenerte a mi lado,
para así dejar de escribir
en versos interminables
las dos mil formas en las que
pienso tocarte.

2 poemas míos en El perrito rió.

http://mininadiamenetis.blogspot.com
EL anterior link (que se encuentra en mi lista enorme de links) pertenece a una amiga del D.F. quien tuvo a bien citar unos dos poemas, creación del redactor de este blog. Pasen por ese blog tan rico y que me fascina leer. Fresco y jovial. Pero no por ello menos profundo.
En fin, agradezco el detalle a mi queridísima Erika.

sábado, marzo 25, 2006

Sueño 1.

García Lorca recomendaba y tenía acostumbrado redactar sus sueños. Ejercicio o costumbre que formo parte de ese movimiento llamado surrealismo. Siguiendo ese viejo consejo. Paso a torturarlos con mi sueño.
Resulta que me encontraba ubicado en la casa de mi abuelita materna (QEPD) en una de las tantas reuniones familiares que teníamos acostumbrados hacer cada domingo. Ahí estaban todos los que tenían que estar las tías y los tíos, los primos y las primas. Eran los años del mundial U. S. A 1994. Estábamos reunidos para ver el juego de Brasil versus Italia, donde sabemos Brasil ganó el mundial y se convirtieron en tetracampeones.
El asunto es que acabado el partido y ahí viene lo loco del sueño. Estaba ella, la amiga más loca que tengo en estos recientes días. Sola, viendo por una de las ventanas que daban a una iglesia de esa colonia multifamiliar: Sn José Mayorazgo. Y decía: te imaginas que en estos momentos presenciáramos la cruzcificción de cristo. Ven, vamos a caminar.
En seguida salimos por la ventana, la cual se abrió como si fuera una puerta cualquiera, sin dirección ni destino a caminar por esa colonia. Atravesamos de multifamiliar en multifamiliar, hasta que nos topamos con uno muy particular, en la parte en que se deben estacionar los coches había en uno de esos enrejados, un tigre anaranjado enjaulado, nos acercamos más y ella al querer tocarlo prácticamente, de repente se fue un nivel abajo (recordemos que no he hablado que las cocheras estén a desnivel), casi a punto de caer en el espacio del tigre que se veía manso pero al ver a ella tan cerca se lanzo para atacarla, pero falló y en eso de mi bolsa sacó unas nueces que le empiezo a aventar al tigre para distraerlo hacia mía, cosa que logró y se va contra mí, pero igual me agachó y se ve hacia un precipicio que de repente apareció a mis espaldas. Después de esto, me meto a la jaula para sacarla y seguir nuestro camino.
De repente nos tropezamos y al levantarnos, ya estábamos nuevamente en la casa de mi abuelita. Viendo por la misma ventana. Y alguien nos dijo: Ya está servida la comida, pasen a sentarse.
Fin del sueño.

jueves, marzo 23, 2006

Vino lunar.

Un poema, cuatro voces y un motivo es lo que a continuación pongo. En pos del recuerdo de una noche de tertulia. Rindiendo homenaje a una complicidad y un deseo de hacer algo más que una simple reunión de despedida momentánea a un amigo. Una constancia de hechos.

Sangra su silencio derramando gritos,
degollando diluidas divagaciones.

Luna de seda, nación perpetua de fantasmas.

Se acerca el fin, la muerte es inexistente,
nos podemos perder en la nada,
no importa, si nada hay,
siempre existirá, por lo menos nada.

Trece los sueños divididos en tres,
placeres vertidos en vino,
sensaciones por definir,
sombra de mis sueños,
luz de luna.

Se llora ausencia ingrata
desquiciando luna agorera.

En soñar se van los días,
las noches en vivir,
cuenta pensamientos,
evoca desgracias…
¡llueve muerte!

Una risa, se presenta,
el sol ausente está,
el calor presente se hace,
no imaginé estar aquí
y así, la madrugada comienza,
un día más bien terminado quedó,
la compañía es agradable,
en esa madrugada eso es lo mejor.

¿Cuántas noches perdidas sin vino y sin musas,
hemos tirado al vacío?

Diciembre de 2005. Viridiana Carreto, Israel Aguilar, Adrián Mellado y Alfredo G.

lunes, marzo 20, 2006

Di-versos amorosos.

Pediste que te amará
como nunca lo haya hecho.

Por eso me vine a París,
quería que me extrañaras
como yo lo hice
cuando estabas en Argentina.

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Nunca dejes de amarme.

No lo he dejado de hacer,
sólo te amo menos
que hace un año.

Jamás especificaste.

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Nunca me llegaste a decir: te amo.

Nunca pretendí hacerlo
Dijimos nada de compromisos.

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¿Qué necesito para convencerte de que vivas a mi lado?

Ser dueño de Malboro, una casa estilo colonial,
tres sirvientas, regálame un corvette, para comenzar.

Ahora vives con un empresario
y yo sigo trabajando como negro,
para poder amarte como blanco.

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¿Me extrañaras cuando me muera?

Muérete y te respondo.

---
Júrame por Dios que jamás
me dejarás de amar .

Te lo juro.

Por cierto, soy ateo.

domingo, marzo 19, 2006

Soy Spud, no puede ser...

Al igual que Tryno Maldonado, los médicos especializados en definir la personalidad de uno, han acordado que me parezco a Spud....!!!!!!Fuckin..!!!!


Which Trainspotting Character Are You?

sábado, marzo 18, 2006

($--$)

Escríbeme un poemario,
para que no me de pena permanecer a tu lado,
me decías.

Hazme el amor,
y te escribo los que quieras,
te respondí.

Y me conforme con un beso.

(- + - )

Te perdoné setenta veces,
siete ocasiones te besé.

Heme aquí:
en el desierto cuarenta días con sus noches,
desnudo y solo.
Siguiendo lo que tu pasión predica.

¿...?

¿Cómo puedo habitar en tu cuerpo sin que huyas?
le pregunté a tu sombra.

Lógico no obtuve más que silencio
disfrazado por un beso.

sábado, marzo 11, 2006

Para no hablar de tí.

Resulta que sigo sentado frente a la computadora, ahora con coca-cola en mi vaso. Ya era hora.
Un sábado pesado o más bien normal, me paré para hacer el aseo y luego resolver un cuestionario sobre la novela Crimen y Castigo de Fiodor Dostoevsky, para una clase de mi carrera y la cual suele llamarse Realismo 1. Una obra muy buena, pero el asunto de afrontarla teniendo como intermediario a un infame e ínfimo cuestionario hace de esta experiencia la peor de las ignominias, pues al leer la pregunta a resolver ya me voy enterado de la trama y no obtengo el factor sorpresa, parece más bien una lectura para corroborar que la pregunta está bien realizada. Mil veces preferiría leerla sin susodicho intermediario y ya en clase tener un orgasmo de ideas entre alumnos y maestro, haciendo así una gran discusión alrededor de tan hermosa obra, pero no. El “docto maestro” ha preferido que confrontemos la novela de la forma más idónea para un alumno de preparatoria. Pero dejemos lejos el tema porque es un Crimen continuar hablando de tan penoso asunto y un Castigo para aquel que lea este texto.
Como prometí cambiar de tema, ahí voy.
En mi cabeza sigue girando el personaje de mi novela, definitivamente va a tener que ser una mujer, no hay vuelta ataras es la voluntad de la voz, Aguilar Camín en alguna entrevista que le llegaron a hacer y que ayer pasó por el canal Aprende TV, comentó que una vez obtenida la voz de la novela se obtiene prácticamente todo. Siempre tuve la voz, pero se ha negado a desarrollarse en las tramas que anteriormente buscaba. Ya se decidió por una vivencia y la cual no diré sino hasta no haber redactado el primer capitulo, al menos.
Esto es todo, nada más tengo decir. Silencio debo guardar antes de que me crucifiquen por empezar a hablar de ella, de ti, mujer de fino cuerpo, ojos claros y ausencia presente.

jueves, marzo 09, 2006

Chaqueta sentimental.

Es curioso estar sentado frente a la computadora acompañado por agua con saborizante de naranja, unas tortas de camarón y unos sándwiches que sólo contiene jamón y queso. Todo lo anterior para leer el blog variopinto de un amigo escritor al que le he sido fiel defensor desde que lo conozco. Sus observaciones sobre la soledad o la ceguera de Borges me hacen pensar en el diagnóstico que recibí meses atrás: joven bájele a la coca-cola y su comida favorita porque le han provocado algo de grasa en la sangre y usted es candidato directo a insuficiencia renal, paros cardíaco, etc.. Pinches médicos desde ese momento vivir se me hace pesado rutinario: ya sé de que me voy a morir. Yo que vivía con la esperanza de resolver el enigma de saber la razón de mi muerte.
Hoy ha sido un día pesado en todos los aspectos me paré con dolor de cabeza, me paré para darme cuenta que los pingajos han hecho de mi un despreciable espantajo, porque hay espantajos que puede ser un poco atractivos. Para colmos de hartazgos mi cabeza es traicionera, sigue pensando en ella y me desgasta. Me siento con las manos amarradas, pero sigo ahí como el barco que se aferra a una isla paradisíaca sin habitantes.
Transcurren los días y a veces pienso que no vale la pena escribir ¿para qué?, si todo ya está dicho y lo que falte alguien lo dirá mejor, pero hoy me encuentro con una visita de Carlos Pacheco, perteneciente a un movimiento tal vez probable generación de la nueva literatura: El club chufa, quien me dijo tus textos son sencillos pero crudos. Palabras que le dan a uno aliento y la creencia de pensar que uno va por el camino correcto. Nunca he buscado la profundidad, ella llegará sola, cuando lo tenga que hacer. Alguna vez Verónica Estay una de las mejores escritoras jóvenes con las que cuenta mi ciudad la Puebla de los Ángeles,  y de los escándalos políticos que saben ricos acompañados de coñac, me llego a decir que mi estilo iba por hacer de lo sencillo algo rico de leer. Al menos si me baso en la opinión de Pacheco, sigo manteniendo el estilo. La crudeza simplemente ha de ser el toque que hace de lo sencillo algo interesante, la crudeza es la realidad descarada sin tapujos ni complejidades.
Mientras escribo esto me viene a la memoria uno de los primeros libros, que para mi es un cuento de larga duración: Macario de B Traven, recuerdo ese pavo que tanto deseaba comer, el personaje, para él solito sin necesidad de convidarle a sus hijos y cuando por fin paso eso, en su cumpleaños, la muerte le arrebato la vida. El tomar agua con saborizante naranja es como haber matado una parte esencial de mi Soy como un medio vivo o medio muerto. La poca vida que me resta se encuentra en mis esporádicos poemas y mi intento de novela, cosas que espero un día acabar. La novela tiene ya su voz pero sigo sin encontrarla una trama extra y mi poemario ese va más maduro, pero aún no encuentro las cenizas restantes para completar ese inventario de penas y dolores.
Mientras tanto termino este recuento de nada, este viaje sentimental al abismo de mis cadenas, antes de que se vuelva una chaqueta del alma.



    

sábado, febrero 25, 2006

Fragmetos de novela (parte2).

La antesala de estos versos proviene del jueves 19 de enero de 2006.

III

Sigo tendido en el escritorio, la luna arde en mis manos y la pluma tiene ganas de gritar todo aquello que nunca pudo proferir mi boca.
Sabina en alguna canción mencionaba tristemente que perdió muchos besos por no saber decir: te necesito. Yo siempre supe decir te necesito, nunca pude pronunciar: a mi lado. Porque la mayoría creemos que con basta con hablar, unos afirman: las palabras son todo. Pocos saben: las palabras no importan, los ojos son lo que todo lo valen.
Ya lo dije mi tumba han sido mis acciones, entre ellas se encuentra el no saber lazar la voz.
Un día te fuiste y nunca volviste. Y fui a pedir chamba de faro, para poder alumbrar el camino que debías tomar, sin embargo preferiste lo tenebroso. Pero bien sabes de esa luz y retornas cuando puedes y te acuerdas al refugio que te otorga mi paz. Siempre he estado conciente de mi estadía. No soy más que tu resguardo, a pesar de todo sigo ahí como el fiel patriota da su vida en una guerra no es suya, pero el amor un algo sin explicación le permite actuar con la absoluta demencia que le otorga la bandera y un himno.
Aquella vez, la última que nos vimos era de noche, no comprendí tu mirada, pero si la forma desesperada o pasional en que te movías en la cama, parecía la primera vez, pero tu lengua al pasar por mi pecho se atrevía a informarme que era un adiós. Al amanecer estaba solo como todos los días. Aquí nada paso me decía el sol al entrar por mi cuarto. Simplemente me tomaste por última vez y como es tu costumbre partiste sin dar razón de tu paradero.
Hoy tengo veinte cartas donde me hablas de ti, pero no tiene remitente. Nunca me hablas de los lugares que visitas, sólo me comentas lo que tu parte interior experimenta con el pasar de los años.
Son a cinco años de esa última noche.

IV

Versos que llueven sin rima ni estilo. Pensamientos que fluyen por razones impropias, inadecuadas. Recuerdos que buscan ser novela y a veces aspiran a poemas. Todo eso lo sabe Friedrich, lo entiende. Pero no se resigna, insiste en pelear contra la hoja en blanco. Busca su lanza quijotesca, esa que todos conocemos por pluma, él la llama así para darle ese toque romántico al acto de escribir. Escritor al fin y al cabo, con manías que ni él entiende.
Se repite constantemente a Nietzsche: lo que no me mata, me hace más fuerte. Si Lucía no me mató una hoja no me puede hacer blandir, se dice a sus adentros.
Los riñones empiezan a sucumbir ante las siete horas que lleva sentado frente a una hoja blanca con escasos cinco renglones que no dicen nada, pero si mucho del estado de aletargamiento en el que se encuentra.  

V

Noche sin luna, pero sin con agua que del cielo cae a cántaros. Es imposible que permanezca sin avanzar en está hoja blanca. Mañana salgo rumbo a Pachuca y no tengo ni la remota idea del motivo de mi viaje. Una amiga de esas que nunca te sueltan y aseguran entenderte, jura por su santa madre que el lev motiv de mi partida, consiste en borrarte de mi mente. A veces lo creo imposible.
La maleta desde ayer que la tengo preparada, no llevo más que dos cambios de ropa y demasiados artículos, revistas y un que otro libro. Quiero encerrarme en un hotel a leer o sentarme en una banca del centro de esa ciudad a intentar escribir las líneas que le den vida a mi novela, o debo decir: a mi vida.
Afortunadamente en el viaje me acompaña mi vieja camarada de la secundaria, quien evitará un posible desvió a aquella ciudad donde tantas historias compartimos tú y yo.
Ya te dije que tengo veinte cartas donde no encuentra la clave que me ayude a descifrar tu paradero. He pensado en abandonar esa hoja con cinco párrafos para salir en tu búsqueda.
Pienso que es inútil. Vendrías por unos días y luego partirías. Nuestra historia es un círculo vicioso proveniente del infierno llamado: tus caderas.

VI

Un escritor alguna vez se atrevió a decir que regresar a un lugar en busca de una persona sería mentirse demasiado a uno mismo. Pero Friedrich lo sabe, su vida amorosa es una mentira. Nunca le han gustado las certezas. Siempre optó por lo imposible, lo siempre improbable.
De su vida lo único que le queda son los recuerdos. Está más solo que un oasis en el desierto del Sahara.
Y sus versos nuevos rinden probos a la ignominia y los viejos la eterna esperanza de sentirse vivo.