domingo, abril 02, 2006

Insaciable búsqueda.

No puedo llamar: podría,
al siglo que llevo escribiéndote,
esperando tu regreso.

Mientras tú disfrutas en tu lecho
de la compañía de cualquier hombre
que prometa olvidarte
al siguiente día.

No podemos llamar: ojala
al beso que nos dimos,
antes de que huyeras.

En lo que yo sigo buscando
el amor sin pasión
en los brazos de cualquier mujer
que jure quererme
como nunca nadie lo ha hecho.

No podemos exigir
la respuesta a nuestra pregunta
cuando hemos hecho
lo necesario para seguir dudando
de haber realizado el cuestionamiento.

1 comentario:

el dijo...

como siempre usted sorprendiendome, me salen ronchas de la envidia que me produce saber que usted escribe muy lindo y que yo humildemente quisiera una pizca de inspiracion como esta.

por otro lado, me llegan esos poemitas de desamor, son sabrosones, son como las cosas que pienso y que nunca escribo...