miércoles, octubre 19, 2005

Martha Higareda

Martha Higareda      

A Martha Higareda: etérea musa y sueño prohibido.

Siempre que te observo,
subo al mirador,
                         café como la tierra,
bajo la vista muy lento
                                     y me topó con una serranía pura.

Camino el trayecto de blanca piel,
ando como niño: inocente y buscando.

No veo por dónde.
                            
Caigo  con mi lengua
                                  en un pequeño hoyo;
con la misma, me levanto
y un sabor a miel me queda.

Sigo el trayecto
                         y como japonés tomo fotos
de la belleza corporal
que almacenare en el recuerdo de lo imposible.

Me detengo en el arrecife,
hay un anuncio:
                        ¡Cuidado, no pase. Puede caer y jamás salir!
continua más abajo:
                                ¡No es pecado, es el paraíso. No tiene admisión alguna!
decido  no seguir
                           por falta de herramientas necesarias.

Me encuentro fuera del mirador.
he despertado:
                       sigo en mi cama, solo
y contemplando tu imagen en una revista.

1 comentario:

Lua Bar dijo...

No puedo negarlo. Martha Higareda es mi rival y me pone celosa....