lunes, mayo 15, 2006

Cruzando los dedos, mientras tomo mi nieve de limón recordando mi mal de amores y quereres.

Buena fecha para leer dos entradas de dos blogs intensos. Se acaba la primavera, adiós a los flechados por Cupido. Si el burro no halló mula se quedó sin festejar a gusto una etapa climática tan rica.

Por donde comienza el inicio.

Erika en su blog (http://mininadiamenetis.blogspot.com)ha hecho una entrada propia de su personalidad, como ya dijo Héctor Pons: sarcástica y divertida. Rescato citas textuales importantes:

Bien, si esto lo declara una mujer puede ser juzgarse como frígida (obvio yo no lo soy) . Y si lo dice un hombre en PRIMERA no le creen. Los hombres piensan en sexo cada 10 mn (no entiendo). Creo que esto es como todo. como cuando te compras unas papas por que se te antojo UNA cuando viste el comercial, a la mitad de la bolsa se los pasas al de a lado...
El sexo ocasional sin mas, si no se le sabe manejar con el adecuado entusiasmo esta condenado al fracaso total. De ahí que las putas cobran por hora. (juar juar...) es por eso que si se va tener sexo ocasional debe de ser así “ocasional” no pensado ni planeado por que una noche antes se te mojaron los calzones.... al día siguiente júralo que ya se secaron...

Continua:

Dentro del disco duro de los hombres tienen insertado “a las mujeres háblales bonito, les gusta” SNIFF.....hey les tengo una noticia. Nadie les cree, por que las mujeres en nuestro disco duro tenemos un: “Todos los hombres son unos pinches mentirosos” . a si es caballeros, esa táctica barata les resulta con las mujeres por que tendemos a ser repetitivas y pendejas. Y si, nos encanta escuchar cosas lindas.
Pero por Dios hay que ubicarse!!!! Te amo........... Jajajajajaja simón!!!

Aquí la parte fuerte, donde asevera a su entender que esto es lo que una mujer actual, desea en una relación:

Yo te ofrezco mi cuerpo, mi atención y el permiso de subirte a mi cintura. Tú ofréceme tu cuerpo, y la sensación de que te importo. A veces sólo requiero saber que importo, aunque sea a alguien como tú (no pretendo sonar despectiva amor, pero a ti no te voy a mentir, hoy no), porque importar de veras me causa conflicto, me quita el sueño.
Te pido aquello que puedes -pretender- darme. Tú pídeme aquello que sabes no te daré, pero pídemelo bonito, como decía mi abuelita, en el pedir está el dar.
Y entonces tómame, embísteme, agárrame por un brazo y estrella mi cuerpo contra la pared. Jala mi cabello, muérdeme un hombro y hazme llorar. Necesito saber que si bien ya no siento nada por ti, de hecho siento algo dentro de mí. Penétrame, pero no se te ocurra tratar de hacerme el amor.
(Muy en el fondo, vuelvo a buscarte porque siendo tan distintos somos increíblemente iguales. Me da tanto asco verte... casi tanto como la náusea que me provoca pensarte sin remedio como si fuera algo especial, algo mágico, como si me quisiera).
No, no voy a decirle, ¿para qué? Él solito algún día se dará cuenta de que a mujeres como yo puedes desearlas, acosarlas, despreciarlas, necesitarlas, puedes vivir obsesionado con poseerlas... pero a mujeres como yo no hay que amarlas, porque no les interesa. (por lo menos tu no me interesas)

Muy bien hasta las citas del texto de Erika que no pude dejar pasar por considerarlas importantes y sustanciales. Para aventurarnos a divagar en un tema tan cochino, ja.

Después el amigo Héctor Pons (http://hectorpons.blogspot.com) dijo lo siguiente:

…la feminidad: todas quieren un hombre de ensueño
Pero los hombres de ensueño no existen. Todos somos iguales. Ya lo dicen ustedes mismas. Aunque, claro, hay algunos que son peores. Los hombres también pensamos de ustedes que “todas son iguales”. Porque todas piden mucho, todas quieren paseos, tiempo, atención, cariño, bla bla bla. Todas quieren todo.

Luego pasa a citar un ejemplo de lugar común el cual no citare, pero la respuesta a esa cita y con el que concluye y acompleta la teoría de Erika: ¿Qué es lo quieren las mujeres en una relación y en el hombre? Es la siguiente:

Me parece que las mujeres, no importa el discurso manejado, quieren siempre compañía, protección, atención total las 24 horas. Y eso de que “mientras dure” es una falsedad. No nos hagamos. En muy pocos casos las mujeres de esta cultura mexicana no buscan la relación para siempre. Casarse, o vivir con alguien, sentir que “pertenecen”. Eso es lo que siempre quieren, en el fondo. No sé si pretenden engañarnos o si se engañan a ellas mismas, lo cual sería más patético aún.

El cristal con que miró.

Que bien podría ser como veo a la mujer después de haber pasado por cuatro novias distintas pero parecidas y haber sido mandado por un enorme cuadrangular fuera del Estadio donde se jugaba el juego de no estar sola por dos más, que hay que decirlo, eran y son amigas.

Bien Héctor decía y pedía y aseguraba qué sería interesante que un hombre hablará de lo que nosotros queremos en una mujer, es más fue severo: es tan obvio, simple y reducido, que resultaría ridículo. Y sí pero ahí voy, esto me respondió un hombre a la pregunta ¿Qué quieres de una mujer?: que sea honesta, inteligente, con criterio y si se puede con sentido del humor y divertida, además que sea interesante, que haga que la admire, que se gane mi confianza y q sea digna de respeto. El entrevistado podríamos decir que tiene más pegue que uno, que es más relajiento, social, en fin. Un prototipo normal.  

UPS! Problemas serios. Pero a ver. Está declaración da para mucho análisis.
Haber una mujer honesta ¿Dónde?
Inteligente y con criterio. Muy probable.
Divertida y con sentido del humor ¿O sea un hombre?
Interesante. Nos bastan unas bubis y un buen trasero.
Admirable. Bien puede ser Britany Murphy o mi tierna Martha Higareda.
Que se gana mi confianza y digna de respeto. Esta me alarma, suena machista, cierto. Pero es válida.

Un viejo proverbio dice que cuando señales mira como lo haces y es que comúnmente cuando uno señala dos dedos apuntan al otro y tres a uno mismo. La famosa idea del espejo. Del reflejo en el otro.

Otro viejo proverbio dice que más sabe el diablo por ruco que por endemoniado. Ahí va pues. DECÍA antes y talvez por inexperiencia o por tener más de lo mismo, que tengo suerte de toparme con mujeres afectas a la ninfomanía (de 4 mujeres con las k anduve 3 eran de este estilo) y por ende yo sería algo así como un ninfomaníaco. Pues todas en su pasado tenían más hombres recorridos que materias reprobadas. Lugo me puse a analizar la situación y pensé que lo hacían por miedo a estar solas, pues 3 de esas mujeres no gozaban de una figura paternal inmediata y pase a creer entonces que se refugiaban en cualquier hombre para sentir esa figura ausente, la del padre; acá se cumpliría esa idea de Héctor y Erika: las mujeres sólo quieren sentir que pertenecen a algo. La otra novia que tuve era todo lo contrario chica de familia y aplicable en la definición que me dio un hombre de lo que espera una mujer. Pero de lo bonito uno se aburre. En este caso la rutina como todo se apodera de uno y adiós.

Bien a bien nunca llagaremos a definir lo que quieren ambos seres en una relación. Tan simple y sencillo, pero hasta la fecha hay una eterna discusión el hombre para sentir que engaña: necesita estar enamorado de una y enamorarse de la otra; en cambio la mujer con tan sólo saber que se acostó con otro, ya siente que engaño a su novio o marido. En la mayoría de los casos, a veces el asunto se invierte, pero casi siempre es el mismo móvil.

Pero ambos buscan pertenencia en el otro, sólo que como dice Héctor, el hombre busca más a su alrededor y apuesta a todo y no sólo a una cosa, sabe proporcionar. La mujer va por todo en una sola cosa.

Hay dos clichés amorosos, pero creo vigentes: La mujer hazla sufrir y ahí esta, quiérela y se va.  Lo he comprobado, la que quiero sólo anda del tingo al tango, huyendo de uno y suele pasar que cuando uno busca algo mejor, virar el  rumbo, pues puede que ese otro u otra se encuentre en la misma situación: andar detrás del algo sufrible, padecible. Y el hombre una vez que tiene lo que buscaba se aburre, siempre y cuando realmente lo tenga, mientras este inseguro de no tenerlo, ahí estamos. Nos gusta lo prohibido. Amamos lo prohibido. Nos gusta violar la norma.

Hay una canción llamada Cruzando los dedos del amigo Gerardo Pablo, trovador poblano, que bien puede ilustrar esto:

Sin importar como se fueron
-aunque nadie sabe porqué-
casi todos siguen caminando a ningún lado
con las caderas entre los pies.
Persiguiendo al grave amor,
crecido amor,
amplio amor,
mayor amor,
infarto amor,
ventajoso amor.

Hay viejos que lloran hasta su último día
recordando al viejo amor, viejo amor.
Y hay otros que pasan cruzando los dedos.
Tal vez por la mañana les encuentren.
Nadie sabe si tendrán tiempo,
si al verle seguirán igual.
Si sea lo mismo,
si en un beso nuevo
vuelve a ser su pelo
trampa para retener tus dedos


Y cuando nos oyen solamente dicen...
Ay, ay, ay , ay! Si escucharas la almohada,
sabrías que sigo aquí
como un farol, sin condición.
Que en silencio aunque no veas
te ilumina los secretos, más discretos.
Ay!, no me busques afuera, búscame en ti
por lo que fui, por lo que soy
por lo que solo hasta que dejes de buscarme
pueda ser.

Hay quien se cansó de buscarme
y mejor se casó
y otros tantos los evaden  viendo la televisión (televisión)

Y hay otros que pasan cruzando los dedos.
Tal vez por la mañana les encuentren
Nadie sabe si tendrán tiempo.
Si al verle seguirán igual.
Si sea lo mismo,
si en un beso nuevo vuelve a ver su pelo
trampa para retener sus dedos.

En fin, tal vez hasta la fecha lo que ambos están buscando es un poco de comprensión y resguardo en el otro. Tal vez sea cierto y estamos buscando donde somos mejores nosotros mismos al estar con el otro y creemos que la otra persona es la indicada sólo por que nos hace sentir bien.

Lo único certero es la constante búsqueda de estas respuestas y la única derrota es creer que no existe respuesta alguna.




    

3 comentarios:

spannung dijo...

Buenas madrugadas tenga usted.

Precisamente estaba pensando en elaborar un compendio de los textos de Érika y de HPons para, una vez en una hoja de papel, pasárselos a la raza mientras platicamos y bebemos cerveza en el sagrado ritual de fin de semana.

Agradezco que usted divagara tambien en este tema porque han sido muy importantes sus aportaciones y en menor grado le agradezco porque estructuró muy bien lo comenté en el párrafo anterior que quería hacer.

Coincido en que la búsqueda de las respuestas es lo mejor y propongo eliminar el tinte de conductismo que se nota en algunas de las ideas.
No es sólo causa-efecto.
Mas complejo que eso, mucho más.

Gracias por compartir. Salud!

el dijo...

en realida todo empezo como una queja. era solo una queja....

y ahora creo que ya todo es mas complicado..

me kejo por ke no tengo mi nieve?
carajo!!!! si aun no se ke es lo que busco en realidad...

casarme? pues...NO
encontrar a alguien simpatico, lindo ke me haga reir etc etc etc....
me arte de buscar....

enamorarme: ya no quiero por ke me duele...
tener sexo? pues ya o dije me aburre?

hacer el amor? ....ja! ya ni me acuerdo que es eso....

es mas complicado que todo eso...

lo que yo quiero es encontrar un hombre que me de PAZ, carajo!!! eso es mucho pedir.....?

hpons dijo...

Bien dicen que la charla es la mejor forma de terapia. Por medio de este blosguespacio estamos sacando muchas cosas. Tú, como buen poeta que eres, haces geniales autorreferencias. Te felicito. La extracción de textos de Erika y míos (este par de Acuarianos sin pareja estable) ha sido muy acertada.

He de anotar dos cosas. En efecto los hombres tenemos tendencias a buscar siempre una pareja que encaje en un modelo al que somos adictos por razones muy personales. Lo de las novias ninfómanas no está nada mal. Me ha pasado y tiene más beneficios que Mastercard. Como las mujeres, también sufrimos por nos saber bien a bien qué es lo que queremos. Pero a fin de cuentas de eso se trata la vida, de buscar siempre las respuestas. Si no hubiera problemas, si tuvieramos "la nieve", entonces qué chiste.
Sniff, somos una bola de enfermos.

Gracias por los cebollasos y un fuerte abrazo librero (las librerías son mi ciudad, como para tí lo es la linda Puebla de los Ángeles)