jueves, diciembre 14, 2006

Frases de otros.

Un certera frase para tener presente en la vida:

"Dime cuántos enemigos tienes y te diré cuán sólidas son tus convicciones".

El temperamento melancólico. Jorge Volpi

miércoles, diciembre 13, 2006

Cuento desesperado XVII

La noche tiene algo diferente, parece que hasta la luna me sonríe. Nunca había imaginada que me iba a volver a sentir así. Al menos, no desde la vez en que estuve con Lizbeth. Fue mágico, pero hoy, lo supera todo.

-Yo que soy un ateo, puedo afirmarte Rogelio, con absoluta certeza que Dios existe. Sí. Hoy estuve con él, fue una noche inolvidable, bah, que digo, insuperable. Ni la resurrección de Jesús en los anales de la historia se puede comparar con lo que me acaba de suceder.
- Otra vez con tus pendejadas. Pinche Roberto. Déjame adivinar, pudiste obtener la playboy donde sale Martha Higareda desnuda o se te hizo que se confirmará un concierto de Alizeé en el Auditorio Nacional. Porque conociéndote vas a salir con algo así. La otra vez dijiste exactamente lo mismo cuando las Chivas quedaron campeonas y cuando el Puebla hizo lo mismo, pero al día siguiente el Barza perdió y renegaste de Dios, ese en el que crees cada que se te hincha la suerte, la gana o lo que sea.
- No, esta vez, tienes que creerme. Es más, si esta vez te salgo con otra pendeja te invito a comer donde se le de la gana a tus pinches antojos de embarazado.
-Mmm…y ¿cómo chingados me lo piensas comprobar?
-Ah, para que veas que pienso en todo y te conozco y sabia que ibas a dudar está vez pase llave a mi puerta para que no se escape.
-No, definitivamente no. Estás más idiota de lo que creí. ¿Cómo esperas que Dios se quede ahí esperando a que regreses con tu pusilánime cuerpo? No mames. Dios, debe ser algo así como un mega mago, por aquí se aparece y cuando menos lo esperas te hace un pinche faena y así como lo viste, se larga. Hasta para inventar ya te estás volviendo pendejo. Y así querías se escritor.
-Mira, deja te explico. Es que se presentó de una forma diferente. O sea no fue una imagen ni nada. Es más ni me habló por el sueño como a Homero Simpson le pasó. A mí me beso y me hizo el amor.
-No, ahora sí debrayas a lo pendejo. Resulta que según tú, ahora Dios es puto. ¿Y qué te hizo el sexo oral más celestial del mundo, no?
-Pues sí, aunque no lo creas. En lugar de estigmatizarme como a la tarada de la película esa. A mí me aplico el Kamasutra entero.
-Bueno, a ver, nada más para reírme en tu cara de lo pendejo que eres. Anda, vamos, llévame a tu pinche cloaca.

Sabía que no me iba a creer, pero yo hablé con ella y le dije que no fuera mala onda. Que se esperara para que le presente a Rogelio mi mejor amigo y el más ateo de todos. Le juré que hasta los dos nos volvíamos creyentes si se dejaba ver ante Rogelio. Nada más falta que haya roto el pacto y seré el hazme reír del clan. Nada más de acordarme, ya me volví a excitar. Fue el mejor sexo de mi vida. Me tocó con una familiaridad que sentí que eran mis propias manos las que me tocaban, cuando en mis tiempos libres o de frió me masturbo pensando en Sophie, la tipa que más estúpido me trajo en la Universidad, pero que por miedo al rechazo jamás le hablé, y cuando lo decidí en la presentación del libro de uno mis amigos escritores, pues me dijo que ya era demasiado tarde, estaba comprometida con ese hijo de la chingada, Federico, al que tanto odie. Y para colmos y hacer mi vida una maldita canción tan repetida que ya parece disco rayado, me dijo: cuando íbamos en la Uni, me moría porque me dieras un beso. Me insinué tantas veces, pero tú sólo tenías ojos para la arrastrada esa.
¡Qué maldita suerte la mía! Pero tarde o temprano algo o alguien me iba a recompensar por tanta espera. Cinco años de soltería se dicen fácil, pero nadie los aguantaría como yo. Más bien, la palabra correcta es Abstinencia.

-Ya verás Rogelio, ahorita que entremos a mi casa la vas a ver. Es una diosa. Ni Alizeé y mucho menos la tipa que nos gustaba de la Uni, esa que se galanteaba ante nuestra pervertida mirada, le pisan los talones.
-Sí tú lo dices…
-¡Ahí está, ante ti sentada en la sala la mujer más hermosa del mundo!
-¡Woooow! ¡Lo sabía! ¡Tú nunca te cansas de alucinar ojete! En verdad ya deja de fumar hongos con la tipa esa de rosa.
-Pero ¿por qué lo dices?
-Y todavía tienes el descaro de preguntar. No seas tan…No hay nada. Absolutamente nada. Bueno sí, unas cuantas revistas playboy y creo dejaste la video encendida. Seguramente te quedaste dormido viendo una de tus pelis y soñaste con una de tus viejas imaginarias.
-Pero…te juro…que si la vi…Vaya hasta me dejo su número. Lo deje en la mesa junto al libro de Nabokov.
-Jajajaja… Pinche Roberto, es el teléfono de de Sibila. ¿Cuándo te llamó o qué onda? Desde la Uni que no la vemos o qué ya no te acuerdas de ella. Es la que siempre quiso conmigo y no le hice caso por andar tras la lunática esa. Qué otra vez me anda buscando o qué.
-Mmmm…No sé. No tengo cabeza para contestar eso. No recuerdo haber atendido su llamada. Ya no me jodas con más preguntas, suficiente tengo con saber que ya hasta mi cabeza me hace bromas de mal gusto.
-Bueno, ya que estoy acá, pues pásame la sección amarilla para ver que voy a comer y pagarás con tu linda tarjetita. Por mentiroso y loser.

Pinche Dios. Siempre me hace quedar mal y me desilusiona. Por algo soy ateo.

Introspección XVI.

El frío me cala los huesos. Aunque a estás alturas ya no distingo entre frío y soledad. A veces parecen lo mismo. He empezado a creer que uno llega junto con la otra. El año se termina y nuevamente llegan los achaques y reclamos de siempre: qué si debo corregir el camino, qué si tengo que cambiar mi forma de ser, qué si debería ser más positivo, qué si debo utilizar mis contactos para ya ponerme a trabajar como la gente normal, qué si debo aprender a apreciar con la gente que no tolero porque no comulgo con su forma de pensar y un sin número etcéteras. Pero sí de algo estoy convencido es de mi forma de ser, aunque a veces a mi mismo me cause conflictos internos productos de mi extraña forma de ser, una reclusión social en convivencia. Sólo soy yo cuando leo en mi cuarto, cuando escribo o simplemente cuando estoy con un amigo (a) que estoy seguro me entiende sin necesidad de entrar en detalles, donde el silencio a veces basta para descifrar muchas cosas, Nietzsche lo dijo y lo hizo bien: Se sabe que se tiene un amigo cuando el silencio entre ambos llega a ser agradable, palabras más palabras menos.
Este año ha sido raro. Catártico en muchos sentidos y sorpresivo en la mayoría de este. Lleno de reencuentros con gente de antaño y de la que volví a saber de ellos a través del arte moderna que es el bloggear, de sembradíos amistosos por este mismo arte y de una convivencia con gente valiosa en el sentido personal y literario que sólo se ha podido mantener gracias al Internet. Una forma de suplir los kilómetros o el escaso dinero.
Pero también ha sido un año de cumplir sueños alargados por el tiempo y la circunstancia, realizados en la complicidad de la amistad, en la alberca del descubrimiento, la incertidumbre y de lo porvenir, pero siempre y como ya es costumbre en el aire a misterio que otorga la condición del secreto, quizá a voces para muchos, pero para otros y los más intolerantes, sigue siendo eso, un secreto, tal vez producto de la ficción propia.
Es tiempo de espera inconmensurable para la realización de proyectos grandes tanto compartidos como personales.
Estas semanas antes de finalizar el año deben ser utilizadas para lo importante, leer lo que me falta de mi biblioteca personal, seguir escribiendo, dos cosas que hago lo mejor que puedo y al menos me salen mejor que la propia vida cotidiana, pero también quizá deban servir para dejar aún lado las quimeras y centrarme en el mundo real.
Por lo pronto tengo la literatura para volar y Volpi me está doliendo con su novela El temperamento melancólico y antes lo hizo junto con Urroz y Padilla en el libro de relatos o noveletas cortas: Tres bosquejos del mal. Una reunión bastante interesante, con perspectivas diferentes de ver el mal y narrarlo, defendiendo ya un estilo en conjunto y propio.
En fin. Hoy a estas horas y aquí, Puebla en este cierre no es la misma. No podré ver a Jenny, mi psicóloga preferida, en estas semanas pues anda con los suyos en Paraguay.

sábado, diciembre 09, 2006

Poema mío en Devrayativa.

El que esto escribe agradece Eduardo de Gortari quien confecciona el blog: devrayativa, sitio de poetas recién horneados de la Ciudad de México y de otros lados, por la publicación de mi poema Sombras eternas.
La dirección de blog es: http://devrayativa.blogspot.com No se olviden de pasar a visitarla.

viernes, diciembre 08, 2006

Introspección XV.

Semanas largas, muy largas las que he vivido en estos días. El tiempo no quiero regresar. No me interesa. A veces dan ganas de adelantar el reloj y esta era una de ellas. Aunque había muchas ganas, tenía que aguantarme iba a resultar algo contraproducente, porque con el término de semestre, llegan también las despedidas. Adriana, la tierna niña que aún se sorprende por cada cosa que ve en cada puesto y a lo que todo le parece bonito, regresa a su natal Chilpancingo, fueron 4 meses que se pasaron como agua, pero me engañaron con su hipocresía cotidiana. Ahora que parte siento que dejo ir a una amiga de años. Esa es la mentira grande del tiempo, lo bueno dura poco tiempo, pero parece algo de siempre y lo malo dura mucho tiempo y tiene tendencia a la repetición. Otra que parte es Emanuelle, la canadiense más mexicana que he conocido. La “Conchita Pérez” de nuestro círculo de amistades. A las dos las voy a extrañar. Se llevan recuerdos y felices momentos. ¡Qué trillado me leo!, pero estás cosas siempre van camino a lo repetitivo.
Alguien que también parte y de retache a sus terruños es Jenny, la paraguaya-brasileña-koreana-mexicana y se me va otra nacionalidad por herencia, más importante que he conocido en mi vida. Mis extremidades. Mi coherencia en mi vida tan caótica. Su partida sólo es vacacional, pero siempre existe la maldita duda del no retorno a Puebla. El tiempo dirá su voluntad.
Mientras mi gente parte, en estos últimos día del año, he recordado una juventud que nunca tuve y que quizá esta lejana de mi persona. Perfecto el cuento de Eloy Urroz: Las plegarias del cuerpo que viene dentro del libro Tres bosquejos del mal, escrito también por Padilla y Volpi, ahora me encuentro navegando un barco, escuchando historias de un amigo que es masón o algo parecido, La imposibilidad de los cuervos, de Nacho es el cuento número 2 y está exquisito. Hasta me están dando ganas de ser Masón. El misterio que de por sí envuelve a este movimiento, lo plasma perfectamente Padilla en el cuento.
Hoy fue un día de despedidas. Mi humor no fue el mejor. A nadie le gusta decir adiós. A mi me causa una transformación tremebunda. Simplemente me convierto en todo lo que crítico. Pero también fue un día de altibajos sentimentales. Ya no sé que quiero. He visto a las dos mujeres que me traen no loco, digamos atento. No supe que hacer. Con una opté por el distanciamiento, la indiferencia, y, con otra por la cercanía y el diálogo.
El año ya casi termina y voy a llegar a creo tres años de soltería o dos, tan patético es la situación que mi orgullo decidió por no tener memoria de mi situación.
Puede que este año mi carta a Santa y a los Reyes sea intempestivo y diga: ¡URGENTE! Pido este año me traigan una novia, de preferencia las dos que tengo en la mira.
Mejor me dedico a dizque seguir haciendo cuentos y poemas.
No se ve tan fatal como esto.

lunes, diciembre 04, 2006

Sombra eterna

Si estuvieras esta noche
frente a mi, siendo tú,
sin velos que te oculten
ni pretextos que te arropen.

Te diría con exactitud de relojero
sin la prisa que corretea al conejo
del País de las Maravillas,
las noches que he pasado en vela
amándote en silencio,
los días incandescentes de los cuales
me refugiaba con recelo en tu sombra,
imaginando que nos pertenecíamos.

Pero para suerte mía,
lo único que tengo enfrente
es esta maquina donde cada noche
escribo las palabras que jamás
escucharás salir de mi boca;

aunque eso signifique
mi permanencia en las sombra
de tu cuerpo.

domingo, diciembre 03, 2006

Cuento desesperado XVI

Estás sentado en tu sillón de descanso, vistes zapatos negros, bien boleado como te lo ha pedido tu madre cada que se entera de que tendrás una cita con una amiga, has estrenado pantalón nuevo, extrañamente también es del color de tus zapatos, para combinar y rematas con una camisa verde militar. Te has perfumado con la loción que tu padre manda a traer a tu hermana cada que viene de visita, es una loción especial, no importa la marca, sólo la procedencia: París, la ciudad de las luces y la cultura, al menos eso te han hecho creer en tu preparatoria. Mientras esperas en el sillón, observa el reloj, ya se acerca tu momento, lo que tanto esperabas desde que cumpliste los dieciséis. Son las ocho de la noche, te paras del sillón y te ves por enésima y última vez te contemplas en el espejo, una revisión de cuerpo completo, no puedes dejar ir ningún detalle, esta noche debes lucir como todo un galán de hollywood.
Has bajado raudo las escaleras de tu casa, no sin antes hacer una escala en el baño, hay que vaciar todo el miedo y nervios, no puedes equivocarte, no hoy. Es tu día. Ya estando en la puerta, revisas tus herramientas para el día de hoy: las llaves de tu beetle del año, cartera con mil pesos, checas el saldo disponible de tu celular: quinientos pesos, recoges de la mesa las direcciones de tus amigos a los que irás a recoger, que se encuentra a un costado derecho de la puerta que te conducirá a la calle como lo hace todas las mañanas, sólo que esta vez te llevará a un viernes de desenfrene. Abres la puerta, el aire te da, es fresco, como debe ser hoy, subes la vista al cielo y notas a una luna llena, perfecto, esta noche serás un lobo, que se cuide la ciudad, devorarás cada rincón que nunca antes habías visto, tú y tus amigos serán los dueños. Hoy es su noche. Tu noche. Una vez revisadas las herramientas, pasas llave a tu casa y se le dejas encargada a tu fiel pastor alemán: Ferdinando.
Te trepas al beetle, antes bocho, y tomas rumbo a lo desconocido. La noche ahí está, esperando a que tú y tus amigos la tomen por los cuernos. Hoy han llegado a la mayoría de edad, están listos para recorrer juntos las aventuras citadinas que tanto deseaban, las historias que han querido vivir desde los dieciséis años. Atrás quedaron ya: las salidas a centros comerciales, el beber y fumar a escondidas, y las películas porno. Es más hoy la chaqueta dejo de ser su deporte preferido. Es hora de vivir en grande, te dices, mientras llegas a casa del “Spud”, lugar de reunión de tu clan: “Spud”, “Sonric´s”, tú: “Wolfi” y claro, falta uno, haces memoria, no es hombre, pero lo parece: “Invisible”. Los une la patética tragedia de estar sin novia y novio desde los quince años. A otros círculos amistosos los ha unido el amor a un equipo, la pasión por hobbie, cualquier cosa, pero a ustedes los unió la soledad. Nada más trágico que eso. Quizá por eso decidieron autobautizarse como: El club de los dolidos y abandonados. Pero, como ya se ha dicho, hoy es distinto. Lo sabes y estás seguro de ello. Después de treinta minutos de trayecto, llegas a casa de “Spud”. Tocas el claxon de tu carro con la tonada hermosa de la cucacaracha. Si otra cosa los ha distinguido de entre su generación es su escaso miedo al ridículo. En menos de un minuto, salen al encuentro tus dolidos amigos. Esperas a que se trepen y después de recibir miles de preguntas acerca de cómo es que conseguiste el carro, tú, que eres huevón y no trabajas; decides por preguntarles si ya pensaron en el primer lugar al cual irán a divertirse esta noche. De pronto un silencio ensordecedor inunda tu automóvil. Pero cómo van a saber a dónde ir, si nunca han salido, te dice “Spud” con absoluta certeza. Cualquier lugar es bueno con tal de divertir, mejor dicho, conocer, agrega “Invisible”. Decides por tomar camino al “Manhattan” tus primos siempre te han hablado muy bien de él. Además matas dos pájaros de un tiro: mientras “Spud”, Sonric´s” y tú observan a las chivas bailar, “Invisible” o consigue chamba o quizá se liga a un solterón atractivo.
En el camino al paraíso decides ir rememorando viejos tiempos y dejar oír en el radio de tu carro al Sabina cantando su himno: Calle Melancolía. Tu carro de pronto se convierte en un coro angelical de dolidos con mucho sentimiento. Sabina se la pasaría feliz con ustedes, comentas en voz alta, pero nadie te escucha, como es costumbre.
Por fin, llegan al dichoso “Manhattan”. Das tu carro al valet parking, siempre quisiste hacer eso. Entran al reino de dios, piden su respectiva mesa y su tequila para amenizar la noche. El vino es para acompañar las penas, el tequila para disfrutar las alegrías, así reza uno de los principios de su patético club.
Una vez instalados en su mesa con vista perfecta a la pista. Escuchan anunciada a la asombrosa “Violetta”, traída desde Brasil. Qué mejor que ver a aun brasileña bailar para ustedes. Se sabe de antemano que Brasil exporta buenos jugadores, excelentes culos que se mueven con gran perfección al ritmo que les pongan. Una perfecta noche para ser el inicio y la primera de tantas.
Y sí “Violetta” se mueve como ni ustedes se podían imaginar. Está como ustedes se imaginaron a la mujer de sus sueños. Han dado los billetes grandes a la chica, se lo gano: ¡cuerpo perfecto!, ¡baile esplendoroso! y ¡caray!, no lo pudieron evitar, tanto que “Invisible” se apeno, a leguas se nota que se excitaron. Pero, hay algo que no entienden. No hay esa satisfacción esperada. Es como un triunfo sin sabor, comentas a “Spud” y el asiente y agrega que siente como si hubiera leído Tolkien pero pirata y “Sonric´s” aumenta a las quejas, que siente como si hubiera hecho una limpia ahuevo.
Por unanimidad democrática y sin tomar en cuenta la opinión de “Invisible” deciden abandonar el lugar, ir en busca de una pizza, tomar rumbo a su cueva de siempre y sintonizar el playboy channel. No es lo mismo que en vivo, pero les causa más satisfacción.
Quizá después de todo, es mejor su vida. O tal vez ha sido tanta la espera y las ansias que esperaban más de lo que realmente es el mundo.
No hay como la rutina, repiten en coro, al menos saben lo que les espera, comenta “Invisible”. Pero ¡qué hueva!, agregas.

viernes, diciembre 01, 2006

Introspección XIV.

Los contrastes no abandonan el entorno en el que uno suele habitar. Un día eres feliz y al otro te inunda la tristeza. Ayer podría jurar que la suerte o ángel o buena vibra que me acompaña me había abandonado, pero de repente vino para darme una mano y de paso recordarme que no siempre estará ahí. Estos días son un caos. No tengo casi tiempo para sentarme a escribir. La espera de recabar todas las opiniones de mi poemario se sigue alargando, siguen faltando las de los amigos ya con larga experiencia en el ámbito de literatura. Hace poco que acabe mi segundo libro sobre Nietzsche: El Anticristo. Las palabras son cortas, vagas y absurdas para plasmar lo que esta lectura creo en mi. Es un libro que debe ser básico en la biblioteca de cada persona. Nos ayudaría a entender muchas situaciones actuales en cuanto al tema del clero y la forma en que estos manejan la religión, toda ella, desprestigiada por los humanos encargados de lograr la eternidad de la palabra de Dios, interpretada al antojo e interés que desean. Esta semana, recién acabe con éste libro de Nietzsche empecé a leer Tres bosquejos del mal, el libro con el cual la prensa mal informada y la crítica simple, asegura que marca el inicio de la Generación del Crack, en esta reunión de cuentos participan Nacho Padilla, Jorge Volpi y Eloy Urroz, cada libro que leo de ellos me hace afirmar con fe ciega que me declaro un seguido del Crack, el más fiel. Cada texto de ellos me sorprende, me duele y me arranca una risa. Y en lo que mi mundo anda entre el blanco y el oscuro, no puedo dejar pasar de largo nuestra situación política.
Este fue viernes inédito como aseguran los expertos de la política mexicana. ¿Inédito? Eso es una exageración, más bien diría: si acaso un viernes de tipo reality show, Tuvo dos restos. El primer reto era físico: tuvo inicio el martes cuándo los diputados decidieron usar el Palacio Legislativo como escenario de luchas verbales y físicas, vi de todo: patadas karatekas, saltos desde lo alto de la tribuna, rape en la tribuna, apuntale a cualquier perredista, en fin. La otra parte del reto era de habilidad en la realización de estrategia, la gente del Estado Mayor debía inventar una forma sorpresiva para abordar la sede de los Diputados y los del PRD tenían que adivinar las posibles estrategias a usar por la gente del Estado Mayor para lograr que Calderón tomara protesta. El premio al ganador de este reality era: si los diputados del PAN ganaban más lugares en la tribuna del Palacio Legislativo tendrían el privilegio de lograr que su militante Calderón, tomará protesta tal como lo indica la Constitución Mexicana y si ganaban más lugres la gente del PRD, logarían que Calderón tomará protesta en un lugar alterno. Para colmo todas las noches desde el martes observe a los diputados pernoctar en las sillas del Palacio Legislativo. El esfuerzo de los perredistas no sirvió. Calderón les comió el mandado. Entro por la puerta de atrás del recinto de San Lázaro, sin duda tenía bien planeada su estrategia. Tomó protesta en el Congreso de la Unión como lo vino anunciando en días recientes. En fin, Calderón se vio abusado e inteligente y les ganó en táctica a la gente del PRD. Espero sea así de listo su sexenio y no deje a este país en la misma espera y promesa como lo hizo nuestro ex-refresquero y ahora ex-presidente Fox.
En tanto lo inédito abunda los encabezados de los principales periódicos mexicanos y hasta internacionales con páginas de Internet y mientras escribo esto, muchos estarán en Guadalajara salieron o quizá todavía escuchando al andaluz más importante: Joaquín Sabina, aunque también hay otros, como el poeta Luis García Montero y más atrás esta Picasso, por nombrar algunos. Buscando en la red otras notas interesantes de la FIL-G 06 leo con agrado que el país invitado para el año que viene será Colombia, tendré que ahorrar todos estos meses para asistir a conocer más del país del cual es originario Gabriel García Márquez, el más destacado de la Generación del Boom.
Son los últimos días del año y uno podría apostar porque serían tranquilos, pero ni el clima ni la situación política lo permiten. Lo cuál permitirá tanto los expertos en la política con en el clima pronosticar un año caótico, inesperado y sorpresivo.
Por lo pronto mi fin de año será distinto, término con dos proyectos en puerta de los cuales espero pronto hablar y una de mis extremidades en estos últimos dos años parte de vacaciones navideñas a su tierra, será extraño no poder hablar con ella el veinticuatro para poder felicitarla. Mi Puebla no será la misma estos últimos días sabiendo que ella andará con los suyos. Sólo queda esperar que los Reyes Magos me la traigan de regreso.

domingo, noviembre 26, 2006

Sin la FIL, ya nada es igual.

Y cuando me di cuenta, aún seguía aquí y la FIL de Guadalajara ya había iniciado. Qué inféliz soy.
Pero, el siguiente año, ahí estaré.
Espero.
Hace un año estuve y no me lo podía creer.
Conocí de vista a Iwasaki, Antonio Parra y más, y, desde luego estuve donde Palou, Padilla, Volpi y Velasco.
Hoy estoy acá, para mi desgracia.

miércoles, noviembre 22, 2006

Introspección XIII.

Es jueves por la noche, el frió me cala los huesos. No me importa. El aire tiene un sabor a marihuana y a cigarro común. Inhalas. Tampoco importa. Sólo interesa el movimiento de mi cabeza de un lado al otro. De arriba hacia abajo. Siempre intentando llevar el ritmo de la música. Son años de la última tocada a la que fui. Ya ni recuerdo cuánto ha pasado entre la última tocada y esta. Las condiciones son distintas, desde el lugar hasta el acompañante. Hoy es Israel y el siguiente concierto, seguro será otro. Yo también soy otro. Mentira sigo siendo el de siempre, el de antes y el de nunca. El eterno oculto a la mirada de otrora.
Todavía no dan las nueve de la noche y la adrenalina ya corre por mis venas de forma intempestiva. Sólo quiero asistir a miles de tocadas y mi vida no vale nada sin el rock.
Se apagan las luces. La banda aplaude porque han visto bajar de una camioneta gris a su líder moral. Al guía del desmadre organizado para pinches locos marihuanos que no saben, sabemos, qué pedo, todos ellos, yo, son, somos pinches lacras de la sociedad.
Faltan como diez minutos para que aparezca el legendario Tri de Lora y la banda se salta la barda. Yo quiero. No me atrevo. Tengo que conservar la postura. ¿Cuál postura? Soy un hipócrita. Sólo me importa estar lo más cerca que sea de Lora.
Por fin sale. En un abrir y cerrar de ojos, también estoy cerca del escenario. Sale Lora con toda la banda del Tri. Los que ahí estamos gritamos. Es un encuentro generacional, hay abuelos, padres e hijos, quizá hasta nietos.
Los pies lo siento hechos hielo. No es para tanto. Aunque así lo fuera. Ahí está. Sólo queda brincar y gritar todo lo que no he podido en años. Eso que la amena trova no hace: desahogarme. Sí. Eso necesito.
Hoy sólo quiero tomar mi ADO e irme a la chingada de aquí. Necesito acordarme que sólo soy un perro negro y callejero, sin hogar, sin hembra y sin dinero. En otras palabras soy un culero.
Y aunque no lo quiera, también recuerdo que inmenso vació que se siente cuando ella no está. Lo peor de todo es que ni siquiera hay alguien. Sólo vagos sueños. Divagaciones de mi mente y deseos de este infructuoso corazón.
No importa, nada. Hoy sé, que la cosa está difícil y es como un juego de ajedrez, todos queremos ponerle jaque al rey, pero no cualquiera la hace. Además, de todos modos, siempre todo lo que hago me sale mal.
Mañana será otro día y siempre las piedras rodando se encuentran. Espero hallar pronto la mía o al menos el camino que me guíe.
Hoy con este frío sin luna ni estrellas sólo me interesa protestar contra todo y nada. Ya mañana volveré al Silvio para seguir soñando con ser poeta algún día, y soltar todo y largarme.

lunes, noviembre 20, 2006

Interpretando a Sandra Becerril.

El texto que sigue es el que tuve honor de leer para la presentación del libro de Sandra Becerril: La Calle de las Brujas, el sábado pasado en la Capilla de los Mixtecos del Convento de Santo Domingo, dentro del 8avo Festival Internacional de Puebla.

Una crackera visión acerca de una calle.

“-Hijo, nunca te fíes de ellas. Todas las viejas son unas brujas, unas desgraciadas hechiceras, te envuelven y luego ni cómo salir de su encuentro. No hay forma. Ella –tomaba el marco de la foto con ternura y melancolía-, era la peor, la más maldita, la más canija de todas. Vieja desgraciada. Por eso la ame tanto. Y por eso sufrí cuando se fue. Extraño sus ternuras”.

I.- El palacio de las impresiones

Son los primeros párrafos de la novela La Calle de las Brujas de Sandra Becerril que en su blog personal se describe como: Escritora, soñadora, nerviosa y obsesivaSi no escribo no soy. Esta que soy, no puede dormir antes de las 2 am ni despertar antes de las 7 am. Al leer esto me viene a la cabeza la reciente novela de Mario Bellatin: La jornada de la mona y el paciente, donde muestra un ejercicio interesante de autocrítica a su escritura y de búsqueda de las posibilidades reales de la misma.
En la novela de Sandra veo un juego discursivo de tiempos, entre presente y pasado. Crea en el lector una herramienta para adentrarse más en la novela, y a la par un manejo perfecto del ritmo. El personaje principal va contando la historia y la intercala con los recuerdos, el famoso flashback.
Otra cosa interesante en esta obra es la división de los cinco capítulos. Existe un juego de posible independencia entre cada uno.
La novela va mostrando distintos nombres de mujeres/brujas: Cristal, Amada, Celeste, Amarga, Marilú, Alondra, Remedios, Roció, Lira, Sol, Ángel y Ana; todas ellas habitantes de La Calle de las Brujas, metáforas quizás de las distintas definiciones que Sandra tiene de sí misma. Proyecciones que comparte con el lector.
En este viaje entre lo real y lo fantástico, se puede descifrar un retrato del sueño y el deseo, del puede ser, existe (aunque no lo crean todos).
Sandra, me aventuro a afirmar, hace una crítica y revaloración a la condición de la mujer al relacionarse con el otro, donde vemos la fórmula: trucos es igual a encantos y mientras que los poderes malévolos se contrarrestan o desaparecen con el amor que el hombre les da, siempre y cuando sea sincero.
Otro aspecto interesante es la mezcla de escenas de algunos cuentos o textos comúnmente conocidos como infantiles: Alicia en el país de las maravillas, Blanca Nieves, La leyenda artúrica, El Príncipe Encantado, Pulgarcita y, Hansel y Gretel, incluso obras tolkianas. Quizá busca hacer una narración fácil y digerible: no hay que olvidar que escribir sencillo es difícil, lo que hace que una obra sea compleja
Por último esta novela da muchas vueltas de tuerca al posible lector, entre tantas, una de ellas recae casi al final, donde se descubre el nombre del personaje que está narrando la historia.

II.- El cuarto de la interpretación

Es inevitable para mi, tal vez porque es un estigma que yo decidí cargar (puede que hasta resulte un martirio para todo aquel que convive conmigo), pero hay algunas partes del Manifiesto del Crack, en especial, la hecha por Pedro Ángel Palou, donde cabe perfectamente esta novela. Ahí, Palou, habla muy a la manera de esta Generación contestaria de la literatura contemporánea, de las Seis propuestas para el próximo milenio hechas por Italo Calvino, de las cuales, adaptadas por el Crack para este tiempo, se pueden encontrar en La Calle de las Brujas: rapidez sin dejar a lado un texto bien hecho, ahora ya no hay tiempo para las novelas grandes de más de 400 páginas; multiplicidad atrapa al lector, tiene una superposición de mundos y le pide al lector que se hallé en el texto; exactitud ya que pone la palabra precisa que quiere darle al lector.
El inicio de esta novela me recuerda a otro y perdonen el redundante nombre, a una novela de Pedro Ángel Palou: Quien dice sombra, la coincidencia recae en que el abuelo de la novela de Sandra y la de Pedro, dan la frase intempestiva que marcará la obra.
A mitad de la novela la aurora deja ver su influencia que tiene del existencialismo con la siguiente frase: Mentí al principio, mi padre no ha muerto. Murió para mí que es diferente. Y ahora lo extraño tanto…Esta frase, remite al inicio del El extranjero de Camus.
Otro autor que me rememora esta obra sería al inolvidable Hesse en su Demian, ya que habla de la confusión de dos mundos.
Hasta la autora se atreve, pienso, a rendirle un pequeño homenaje a José Alfredo Jiménez. Y por si fuera poco, su viaje, tiene tendencias de corte dantesco y C. S. Lewiscianas, pasando por Narnia y su triología cósmica.
Los citados, me aventuro a afirmar, son un ejemplo de la variedad de estilos que la autora maneja en su obra.

III.- El fin de la locura

Sandra como Mario Bellatin deja ver en su narración el ejercicio de escribir por escribir. No buscan otra cosa más que escribir. Bellatin dice en su libro: Cuando alguien se decide a escribir algo tendrá que escribir sólo y únicamente sobre lo que está escribiendo. Se le está negado el derecho al escribiente de ir construyendo una estructura abierta, interpretativa, para lo cual debe apelar a una serie de subterfugios tales como la asociación libre de ideas, el recuerdo o el uso de las imágenes del inconsciente. No sé puede escribir más de lo que se está escribiendo.
Sandra escribe quizá lo que algún día soñó y se adueño de ella.

A 18 de noviembre de 2006, Puebla de los ángeles, y demonios también.

sábado, noviembre 11, 2006

Introspección XII.

Hace rato que Nietzsche se ha vuelto no sólo mi libro para cargar en el bolsillo de mi saco azul marino ya tan usual en mi como tiempo atrás lo fue mi gabardina o abrigo negro, también se ha vuelto mi martirio constante un enfrentamiento con los temores personales. Padilla cuando presentó el Zapata de Palou, dijo que lo interesante de Pedro es su forma rara de desmexicanizarse para volver a ser mexicano, y sí, su biografía principal para abordar la novela que creo sobre el mítico Zapata tiene muchos libros extranjeros. Así, yo, tomo a Nietzsche para poder acercarme nuevamente al camino quizá religioso o espiritual, hay que destrozar a la imagen sacrosanta e impuesta por varias religiones para retomar la verdadera imagen, la que importa, la propia. Leer a Nietzsche es cosa cuidadosa, debe leerse con cierto recelo. Sin prisa y con atención primordial y única. En cuanto acabe los libros que tengo de este alemán dueño de la filosofía del superhombre, espero tener el atrevimiento de comentar mi experiencia.
Esta semana ha sido interesante, fastidiosa y cambiante. Las cartas me decían una cosa días atrás y ahora me cambian los resultados. Aparentemente la realidad me pinta otra cosa, hablo del tema sentimental, pero a las mujeres está comprobado no se les puede entender ni descifrar sus intenciones y pretensiones.
En otro plano, y no está de más decirlo, Sampedro y yo hemos vuelto a tratarnos como antes y espero siga así y los malentendidos se puedan resolver sin dejar pasar tanto tiempo.
La semana que viene como ya podrán haber leído en anteriores entradas es el FIP en su versión Maruchan, según Sampedro. Pero, dentro de lo deprimente del asunto, lo rescatable desde mi perspectiva sentimental es el presentación de mis amigos el 14 de este onceavo mes del presente año que está por terminar, así como la presentación de libro de Padilla el 15 y la lectura de Blogers/writters el 18, donde por fin conoceré en vivo y a todo color a las bellas y tiernas Sandra Becerril y Alejandra Peart.
Hay muchas cosas que decir, pero aún no halló el modo y otras que quizá serían bueno callar o tal vez convertirlas en ficción. Mientras encuentro la forma y las palabras adecuadas, sigo en espera de los comentarios de Palou, Garcilazo y Sampe acerca de mi poemario.

miércoles, noviembre 08, 2006

Agradecimiento.

Este blog y este intento de poeta se encuentra tremebundamente agradecido con Sandra Becerril quien se atrevió a ofender la pupila de sus lectores publicando el poema Huyendo del verso y el tiempo de mi propia autoría en su página web (http://www.shamra.com.mx) dentro de la sección Inspiraciones.

Eventos importantes en Puebla para la siguiente semana.

Estos son algunos de los eventos de corte literario de miportancia que se realizarán dentro del 8avo Festival Internacional de Puebla.

Capilla de Mixtecos del Convento de Santo Domingo:

  • Viernes 10 de noviembre 18:00 hrs.: Alí Calderón, Álvaro Solís, Antonio Escobar y Guillermo Carrera leerán su formidable poesía.
  • Domingo 12 de noviembre 18:30 hrs.: Juan J. Ayala, Moisés Ramos, Víctor García y Gerardo Lino harán un Homenaje al poeta poblano Gilberto Castellanos.
  • Martes 14 de noviembre 18:00 hrs.: Montserrat Morales, Leonardo Ávila, Verónica Xochipiltécatl e Israel Aguilar leerán sus poemas y cuentos, la nueva generación que se encuentra escribiendo de una forma interesante.
  • Miércoles 15 de noviembre 19:15 hrs.: Ignacio Padilla presentará su reciente novela La Gruta del Toscano, publicada bajo el sello de Alfaguara, en compañía de Roberto Martínez Garcilazo y Ricardo Cartas.
  • Sábado 18 de noviembre 19:15 hrs.: Sandra Becerril, Alejandra Peart provenientes del D. F., en compañía de Alejandra Vergara, Maryel Martínez, Viridiana Carreto leerán sus textos publicados en sus blog´s o páginas personales, esta nueva alternativa de hacer literatura desde cualquier parte del mundo y además se presentará el libro La calle de las brujas de Sandra Becerril.
  • Domingo 19 de noviembre 18:00 hrs.:Guillermo Garay y Víctor H. Benítez presentan una de las revistas con mayor arraigo en la comunidad estudiantil del Colegio de Lingüísitca y Literatura Hispánica: El almuerzo desnudo y a las 19:15 hrs.: Se presenta el libro Tus zapatillas suenan a sexo de Ricardo Cartas Figueroa, lo acompañaran Oscar de la Borbolla, Guillermo Samperio y Roberto Martínez Garcilazo.

En paralelo al FIP la BUAP en conjunto con otras universidades y empresas llevarán acabo el Pabellón Universitario, donde podrán ver entre otras cosas el 16 de noviembre al legendario poblano Alex Lora y su Tri con ya 38 años de seguir tocando y los que le faltan todavía...la cita es a las 17:00 hrs., en el Estadio de fútbol de los LOBOS BUAP dentro de las instalaciones de C.U.

El 15 de noviembre a las 19:00 hrs., Ana Colchero estará en Puebla presentando su novela Entre dos fuegos publicada por la editorial Planeta bajo su colección de Autores Españoles e Iberoamericanos. El lugar es el Museo Universitario de Puebla. El mismo día, pero más temprano en el Auditorio Morelos de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la BUAP en punto de las 13:00 hrs., se presenta la revista Replicante N° 9, dedicado a los Dioses, santos y demonios. En dicho acto, participarán José Ramón López Rubí, Mario Alberto Mejía (poeta y columnista del Diario Cambio del cual también es director editorial) y Rogelio Villareal, quien dirige los destinos de dicha revista.

Las invitaciones están hechas.

martes, noviembre 07, 2006

MUERTO POR UN RATO.

AVISO MORTUORIO.

El que esto escribe se encuentra en un periodo de aburrimiento y no sabe nada de la vida. Motivo por el cual no he escrito nada y por lo tanto, este blog es abandonado al olvido, al menos que de repente tenga algo interesante que decir. Pero, al menos creo que los textos literarios han partido a otor lugar y no me avisaron a dónde.


jueves, noviembre 02, 2006

Cambios nuevos al blog.

Bueno ando descubriendo nuevas herramientas y ya le he puesto música a mi blog, la rola ira (espero y si le entiendo a esta onda) variando cada semana, el objetivo sería ir mostrando un poco de mis gustos y alusiones personales, en este inicio estarán escuchando una canción de un trovador poblano cuyo nombres es Gerardo Pablo y la canción se llama Cruzando los dedos, perteneciente a su disco Trago de Ron/Delirio. También se escuchará la canción Neo-Patria del disco Cántaro del mismo cantautor.
Una bella canción que bien puede servir para recordas a los que se nos adelantarón en esta vida o para recordar a todos nuestros seres queridos aún vivos, pero que no frecuentamos mucho y Neo-Patria es una cacnión muy ad-hoc a nuestro México actual.
En fin, espero la disfruten.

jueves, octubre 26, 2006

Elegía a un pez beta (o canto desesperado a la soledad que me inunda en esta vida y declara mi condición de muerto viviente)

I

Yaces al fondo de un recipiente,
tu pequeño océano,
nadie supo como fue, yo tampoco.

II

¿Por qué todos al perecer
lo hacen con ojos abiertos?
¿Acaso será para poder ver
por donde andarán caminando
en el otro mundo,
desconocido por nosotros,
los que nos decimos vivos?

III

¿Muerte natural o suicidio?

IV

Quizá te mataron mis lamentos,
mis quejas de la vida,
mis llantos sin hombro,
mi gritos pasionales al aire
o mis interminables lecturas en voz alta
para que la escuchases tú y nadie más.

V

¿Existe un cielo de peces?
¿Existe un más allá para los peces?

VI

Fui un mal acompañante,
siempre me quejaba y
tal vez no tuve oído
para escuchar tus reclamos.
Te acostumbré a mi modo de ser,
comer a deshoras,
conciliar el sueño tarde y
despertar muy tarde.

VII

Quizá te mató mi forma de ser.
Quizá tuviste el valor de evolucionar
y entender que en este mundo,
sólo andamos por mero tramite burocrático.

Descanse en Paz.


Ayer por la noche, cerca de la una de la madrugada el que esto escribe se dio cuenta que su pez beta, el cual nunca tuvo nombre, dejo de existir en este mundo.
Ya me quede sin pez beta.
Mi cuarto una vez más luce sólo.

domingo, octubre 22, 2006

Introspección XI.

Me siento a escribir una hora antes de que acabe el sábado, normal como todos, quizá, pero tuvo un detalle íntimo y añorativo. Familiar.
El viernes pasado, la aposición paternal que lleva mi nombre y quizá desafortunada porque un personaje bastante estúpido de la tele lleva ese nombre, ¡maldito seas chespirito, con todo respeto!; tuvo doble festejo: el cumple número… de mi madrina Licha, la única que sabe hacer el huevo revuelto de tal manera que se ve amarillo y blanco y no queda tan salado; y su hijo, mi primo, que se dice ya capaz para recetar drogas permitidas por el sistema de salud de nuestro decadente México. Ya es Lic. en Medicina, esa ciencia de los nombres raros con medicaciones que parecen ofensas en otro idioma. Lo que me autoriza a apodarle hijo de su socrática o guevárica suerte. Bien, ahora sólo necesita agarrar su motocicleta treparse en ella, enseñarme a conducirla y perlarnos juntos a conocer de Puebla para abajo hasta llegar a la república hermana de Borges y Maradona. Un festejo que se volvió un regresar en el tiempo, mientras platicaba con ese galileo de mi apreciación de la literatura actual y atrasada, del fenómeno Peje-FeCal que aún sigue afectando el conciente e inconciente colectivo de este país en ruinas; a la mente me venía las veces que en casa de Salud nos sentamos a escuchar al desafinado Lora y su trascendental Tri, o cuando nos sentamos en su casa antes de dormir a escucharlo hablarme de los Scouts y su fundador, o de las culturas mesoamericanas y él y nadie más que él tiene la culpa de que descubriera la trova, también de Paty, pero acá el protagonista es un matasanos; en fin. No se pueden objetar mis paseos por los Fuertes de Loreto y Guadalupe con él o por los Ferrocarriles, quizá sin quererlo el me amoló y acabe siendo un intento de literato, un poeta según afirman algunos, pero como Sabines, prefiero ser un peatón. Sin duda, los recuerdos aparecieron con la intensidad que el vino tinto -argentino y patrocinado por otro de los culpables de mi acercamiento a los libros: mi padrino Agustín- nadaba por mi boca y Luis Javier, mi sobrinito y la neta del planeta, la sabiduría que no alza la voz y opta por el juego, golpeaba intensamente mi estómago.
Entre tanto ir y venir de la mente y con una coca-cola con hielos aún lado, me asaltó Salud y sí, había que decir salud por el galileo ya oficial, por los exactos de la familia que recaen en Paty, Miguel y Magguie (¿cómo los Simpsons?), por los analistas de la mente representados en Gaby, por la proliferación de triunfos en lo exacto que recae en los cercanamente-lejanos primos como Israel, Areli o del atrevimiento de hacer cultural el noticiero deprimente de Valerio y que recae en Mryam. Y por qué no salud por Neto el que no habla nunca, pero aguas si habla de deportes, no hay quien lo calle, por Gemita, otra callada, pero dicen que si le dan un lápiz es capaz de hacer que la Arquitectura no sea tan dura. Salud por el más inteligente de todos Luis Javier y su grandilocuente niñez, no le importa otra cosa que no sea jugar, gritar, brincar, desobedecer y decir lo que piensa como se debe: directo y hasta de forma tierna.
Salud porque en sábado como este, olvide que AMLO perdió el camino, que FeCal es eso y no más, que el PRI no veo para cuando pueda sacar la iglesia y la empresa como las dueñas de los destinos de mi México, olvide lo tanto que odio la Lingüística y deje de añorar esas quesadillas de quesillo bien derretido con tortilla de maíz que podía comer cada miércoles o viernes antes de ir jugar fútbol. Salud por Salud y lo digo con una coca-cola con hielos porque así se le debe recordar a Salud y dar la bienvenida a los triunfos nuevos de esta familia en la que caí por accidente.
Otra de vino tinto, por favor, porque hoy me re-invente y el niño, el sabio, no soy yo si no mi sobrino. Y una coca-cola de tres litros por el historial y significado que carga mi aposición paternal desafortunada por la burla de chespirito, pero enorme por todos los seres que componen esa familia.
Y una de vino blanco, porque algún día mis jefes entenderán mi forma de ser y mi hermana aprenderá y aprehenderá mi extraña y a veces fría forma de ser.

sábado, octubre 21, 2006

Introspección X.

Es viernes casi ya con frontera del sábado y no encuentro otra cosa que hacer, sólo esta: escribir. Quizá porque no se hacer nada más que esto. Es final de semana y no tengo a donde ir, me la pase dando de vueltas en la cama, buscando un espacio donde no me diera el sol y el aire me refrescará. De repente veía la hora, no sé para qué si no iba a salir ni nada, quizá esperaba una llamada sorpresa que me dijera: voy a tu casa o ven te invito a comer, a dar la vuelta, a platicar o a ir por un café; tal vez me estaba buscando en cada segundo que no aparece marcado en el reloj de mi celular.
Qué deprimente es mi vida. Hoy me la pase viendo cuanta novela pude, es el colmo, casi lloro con una y suspiro con otra. Al apagar la televisión y sentarme frente al monitor de la computadora esperando ver si se conectaba x o y persona, entendí una cosa, una misiva es la que mi mente me dictó: que solo estás.
Ya ven, no tengo mucho que decir. Tanta palabrería para mostrar mi inmensa soledad. Hasta un poemario escribí y aún no sé la opinión de más de la mitad de los consultados.
En la espera leo la novela de un maestro del Collhi, Felipe Galván y se titula Autor anónimo, habla sobre el 68, voy a casi la mitad, espero acabarla en este fin para empezar con el análisis de la de Sandrita Becerril, pero por lo que he ojeado y hojeado, se ve bastante bien y suficiente para aseverar que será una voz narrativa muy fuerte en los próximos años.