sábado, octubre 14, 2006

Introspección IX

Son las diez horas con veintitrés minutos del sábado catorce de décimo mes del año seis del siglo veintiuno y hace ya un buen rato acabe el Zaratustra de Nietzsche, un libro tremendamente bueno y complicado. Toda una vida se puede llevar uno descifrando las verdaderas intenciones de Nietzsche, no me atrevo aún a opinar sobre la impresión, quizá cuando lea los otros tres libros que tengo de él, pueda sacar una idea general. Acaso podré decir que para ser un gran crítico de la Biblia y del origen de Dios y atreverse a anunciar su muerte se necesita ser mucho más conocedor que el propio Papa y más católico que cualquiera de los entes comunes que creen que yendo a misa cada domingo encontrarán “su salvación eterna”.
Hace poco termine un proyecto personal que está esperando ser criticado por los allegados, cuando tenga las opiniones requeridas comentaré el futuro de aquel proyecto.
Qué deprimente es estar en sábado en casa, frente a una computadora, escribiendo a no sé quién o a no sé cuántos. De qué me quejo no acostumbro salir, no tengo ni lugar ni acompañante. Soy el causante, amo y víctima de mi propia soledad.
Hace poco platicaba con una amiga por la vía del Chat, por dónde más, y me preguntó la razón a mi queja de la soledad, si yo soy una persona que siempre está acompañada si no de amigos, al meno sí de compañeros, le agregó que tengo un buen carácter. Y sí, tengo amigos muy íntimos y queridos, cada que pueden intentan comprender mi mente macabra, maquiavélica, sarcástica y negra como mi conciencia.
En fin, también sé que tengo los enemigos necesarios y precisos. En cierta forma son los que se encargan de darme vida, me mantienen en la boca de muchos conocidos, inclusive de desconocidos, dicen que mi presencia les agria la comida, pobres, lo siento, en verdad, ¿-?, mientras a mi ustedes se importan un comino si respiran o dejar de hacerlo.
Y la apuesta sigue, creo que llegará enero de 2007 y aún seguiré soltero, entonces serán dos años de estar sin mujer a que abrazar. ¿No es irónico esto sabiendo que los poemas escritos se desarrollan en el tema de la mujer? Creo, ahí está el resultado de mis poemas, me acostumbre a escribirle a la soledad, ahora no sé cómo se sale de ella. Empero, sé que con coca-cola se acompaña muy bien- ¡Salud!

sábado, octubre 07, 2006

Agradecimientos al estilo Miss Universo.

Este blog pasará a tener un lapsus brutus cercano al comportamiento que tienen los artistas cuando ganan un premio o reconocimiento.
Ahí voy, este espacio esta gratamente agradecido con:

Maribel por su extraña forma de ser y en parte ser una de las primeras en guiarme por el mundo del blog.
Pedro Ángel Palou por hablar de este fenómeno de los blogs en su taller de “Voluntad y Renuncia en la Literatura”, además de ser un lector fantasma, sé que pasa por aquí, pero no gusta en dejar huella y por todo lo que sigue, tú ya sabes. Y no puedo dejar pasar a Nacho Padilla y Jorge Volpi por aparecer casi siempre en mis textos y su amistad.
Xavier Velasco por Pig y Violetta.
Roberto Martínez Garcilazo por estar pendiente de mi avance literario y su poesía.
Juan Carlos Canales por su poesía y también la mezcla que sólo él sabe hacer del cine con la literatura.
Mario Alberto Mejía, Arturo Rueda y Zeus Munive por su apoyo en Cambio.
Ignacio Sánchez Prado por esa lazo bloggero y poético.
Gerardo Oviedo y Javier Palou por sus lecturas y su creencia en AMLO.
Jaime Mesa por su amistad y apoyo.
Vero Estay por acercarme a la Literatura.
Enrique de Jesús Pimentel por guiarme en la poesía.
Yussell Dardón por ser otro constante lector y guía.
Mario Calderón por sus lecturas de vida y sus conocimientos compartidos.
Alí Calderón por las coincidencias.
Jaime Torreblanca y Mario Martell por ser lectores también constantes.
Iván Hernández por los talleres compartidos.
Conrado Zepeda por su danza y poesía.
Gerardo Pablo por su trova muy poblana.
Alejandro Ramírez por su amistad y su constante difusión de la trova en Puebla.
Olga Cuellar por ser cómplice y culpable de esto.
Pamela la de las dos V por ser un transeúnte de la Internet y a veces osa en dejar recado alguno.
Abigail (Baba 1) por ser una lectora constantemente fregada por este personaje que exige su lectura y opinión pronta y expedita.
Israel Aguilar Torres, el lartidiozo, por dejarse influenciar en el arte del blog.
Viry Carreto por lo mismo que el lartidiozamente nombrado arriba.
Jenny Kim por ser Jenny.
Citlalin porque dice que lee el blog y le creo.
Alejandra Hernández, Magaly Santiago porque no sé si lean mi blog pero para que no se sientan y por un largo lazo en esta vida. Espero ver pronto un comentario suyo.
Ericka Rojas por su dulce comportamiento.
Andrea Garza por su divinidad.
Verónica Xochipiltécalt y Blanca por su maquiavelismo.
Adriana, por ser bonita, rebonita, un estuche de monerías.
Padua por su mutante forma de ser.
Ana GSOM por sus iniciales de televisión y nombre kilométrico.
A Héctor por su política forma de ser.
A Jarocha, Rosa y Marce Pineda por su particular y extraña forma de ser.
A Tocino, leáse: Adrián Mellado por sus lecturas espirituales y su desaparecida presencia.
A Montserrat por su tierna personalidad.
A Alejandro Lima por su vagabunda forma de vivir.
Natalia Escalante porque me prometió su opinión sobre mi blog.
Alba Lucía porque por este medio y el del Chat se ha mantenido una amistad kilométrica.
Graciela Rodríguez, Sandra Becerril, Alejandra Peart, Ana Corvera, Clarice Baricco, Rosa Silverio, Héctor Pons, Erika Pedroza, Don Cadáver, Mauricio Arias, Maryel Martínez, Alejandra Vergara por su amistad lejana, pero segura; por el pronto encuentro con algunas y los encuentros dados con otros y desde luego por sus lecturas, comentarios y vicios compartidos.
H3kamiah y Megara por sus lecturas.
Sara Reinoso por compartir un gusto literario: El Crack.
Oliver viejo amigo de guardia (Colegio Benavente) por un reencuentro del tipo blogger.
Y a todo aquel lector y curioso que ha dejado comentario y no he puesto su nombre por pasar y tomarse su tiempo en leer este intento.
A mis dos apellidos, léase a las familias Godínez y Pérez.
A las que ya no están: Salud y Juanita.
A todos los que algún día en la vida me dirigían la palabra.
A todos los que nunca lo harán y me creen su archirecontrarequete-enemigo.
A los que no saben ni siquiera que existo.
A los que desearían mi inexistencia.
A Juan Gerardo Sampedro porque aunque lo niegue se acuerda de mi, ya en serio por los tiempos en que nos dirigíamos la palabra.
A Gerardo Lino, Julio Eutiquio Sarabia, Beatriz Meyer y cia., por sus muestras de amor.
Al grupo de los Ulises del Collhi, leáse: Parra, César y cia., porque dicen que hasta la comida les amargo.

Re-inventando el blog.

Como podrán darse cuenta le he dado un cambio de imagen al blog, espero les agrade.
El motivo, sencillo, este espacio llega en unos días a un año de estar molestando a sus inocentes ojos. Y lo que les falta, todavía...
Sólo falta resolver que aparezca la foto del perfil, no encuentro el modo, espero hacerlo pronto.
Un abrazo a todas y todos y gracias por re-inventarse conmigo durante un año.

viernes, octubre 06, 2006

No creas que este poema es para tí.

I
Una mañana con olor a lluvia
y tú tan matutina y andariega
reclamando al nocturno
la falta de contemplación
de aquel ciego por la mañana
y lobo por las noches.

II
Noche de luna llena
cubierta por traviesas nubes,
celosas de la luz sagrada que ésta
otorga a trasnochadores como yo,
centro de energía,
fuente de poesía;
las nubes lo saben, por eso la esconden,
tienen miedo a ser olvidadas.

Así mi pasado nubla mi visión,
temeroso de que camine por el presente
y en bandeja de plata te entregue
mis entrañas.

III
Corre dijo la tortuga,
atrévete dijo el cobarde,
Sabina lo dijo, y yo
escribo un poema que te evoca
mientras sentando acaricio
las curvas de una coca-cola, las tuyas.

IV
Es más fácil encontrar rosas en el mar
que tú puedas darme un beso
y yo tomarte una mano.

V
Y esto no es un poema,
pero sí una constancia de soledad
y desesperación.

VI
Pero no vaya a ser que me digas que sí,
que tú estás igual,
que también necesitas de mí
;
y me das un beso,
aunque nunca andes conmigo,
puedo morir feliz.

Así ¿o más desesperado?
Mejor no me hagas caso.

lunes, octubre 02, 2006

No se olvida.

Una rola del Delgadillo para recordar este suceso que aún duele.



Tlatelolco 1968 Posted by Picasa

No sé si es por ser después
del mes de la independencia
que patriotas declarados
lo ven con indiferencia
se excluyó del calendario,
de las fechas oficiales,
pero nunca le han faltado
al dos de octubre honores
tales.

Clausurados los festejos
con que se viste septiembre
luego viene a distanciar
al pueblo de sus dirigentes
Y entonces si que
empezamos a tomar las referencias
Y se activa la memoria,
vuelven las historias viejas

Y hay quien habla del
respeto a un poder que
provocaron que si hubo
estudiantes muertos
fue porque se lo ganaron
y ante éstas me he
cuestionado si alguien se
puede ganar
que otro le niegue el
derecho de volver a respirar.

De que lo priven de todo,
su futuro y sus recuerdos
por la ofensa imperdonable
de quien no vive de acuerdo
dos de octubre en Tlatelolco
continua estando presente
ronda en plazas y mítines
pavoroso y contundente
porque es el día nacional
que no se perdonó la vida
por ésto y por los que faltan
dos de octubre no se olvida

Lo que para unos sirvió
como un recorte de maleza
entre la gran mayoría
sólo es motivo de vergüenza
pero hay quien alzó su puño
al cielo ante algo
inaceptable porque el
golpe fue de muy alto y
se volvió incontestable

Hoy al fin no es mi intención
reavivar viejas cenizas
aunque siempre se lamenta
que no se hiciera justicia
y que las manos manchadas
continúen bien escondidas
entre los que van y vienen
y ante todo cierran filas
y a octubre lo ensucia un
día de matanza en la Gran
Plaza de la que tantos
muchachos nunca volvieron
a casa

Dos de octubre en Tlatelolco
continua estando presente
ronda en plazas y mítines
pavoroso y contundente
porque es el día nacional
que no se perdonó la vida
por ésto y por los que faltan
dos de octubre no se olvida.

Yo pregunto al evocar las
heridas que nunca cierran
cuando dejarán de rondar
dos de Octubres en la Tierra

viernes, septiembre 29, 2006

Un rato de ocio.

Como no tengo mucho que decir. Voy a divertirme. Hace unas semanas tuve la el grato placer de poder comprarme El Último Campeonato Mundial de Pedro Ángel Palou, una broma literaria bien hecha, donde mezcla a escritores, jugadores de fútbol, empresarios de fútbol, comentaristas deportivos, personajes literarios y etc…, y los pone a relatarnos una largo chiste donde se intenta jugar el fútbol en un mundo imaginario donde las mujeres ya no existen por motivos extraños y el mundo está como por encima de los árboles.
Bueno, ahora yo haré algo lúdico. Si uno tuviera que elegir una selección de los autores que hemos leído como representantes particulares en un mundial, dicho de otra forma, si existiera un torneo de fútbol donde uno pudiera tener como equipo con sus escritores ¿a quién escogerían? No importa la nacionalidad y las posiciones: portero, defensas, medios y delanteros, varían de acuerdo a las cualidades literarias que les considere cada uno. Deben ser 22 escritores como mínimo y máximo 30: 11 serán los titulares y los restantes serán la banca. Cabe aclarar que los jugadores deberán estar vivos, el equipo puede ser mixto y sólo se pueden usar a 5 escritores muertos como íconos del equipo. El nombre del equipo debe ser original y con base a las características de los integrantes de este. Y cada equipo debe contar con su respectivo director técnico. Si gustan pueden agregar sus fuerzas básicas y no hay límite en este en cuanto a sus integrantes.

D. T.: Sergio Pitol
Portero: Xavier Velasco
Defensas: Ignacio Padilla (Lateral derecho),
Jorge Volpi, (Centro derecho),
Cristina Rivera-Garza (Central),
Roberto Martínez Garcilazo (Centro izquierdo) y
Pedro Ángel Palou (Lateral izquierdo).
Medios: Mario Bellatin (Medio volante izquierdo) y
Antonio Tabucchi (Medio volante derecho).
Delanteros: Milán Kundera (Delantero izquierdo),
Enrique Vila-matas (Centro delantero) y
Rodrigo Fresán (Delantero derecho).

Banca:

Juan Carlos Canales (Defensa centro izquierdo)
Ignacio M. Sánchez Prado (Defensa centro derecho)
Alí Calderón (Defensa lateral derecho)
Carlos Monsivais(Medio volante izquierdo)
Tryno Maldonado (Medio volante derecho)
Pablo Boullosa (Defensa lateral izquierdo)
Juan Manuel Servín (Centro delantero)
Santiago Roncagliolo (Delantero izquierdo)
Guillermo Fadanelli (Delantero derecho)
Gabriel Zaid (Delantero derecho)
José Saramago (Delantero derecho)
Carlos Fuentes (Portero)
José Emilio Pacheco (Delantero izquierdo)
Gabriel García Márquez (Portero)
Guillermo Samperio (Medio volante derecho)
Mario Calderón (Medio volante derecho)

Fuerzas básicas:

Miguel Maldonado
Jaime Mesa
Eduardo Montagner
Sandra Becerril
Alejandra Peart
Rosa Silverio
Yussell Dardón
Josué Barrera
Verónica Estay
Alejandra Vergara
Maryel Martínez
Leonardo Ávila
Graciela Rodríguez
Israel Aguilar

Íconos del equipo a lo largo de la historia:

Juan Eduardo Cirlot
Franz Kafka
Roberto Bolaño
Juan Rulfo
William Faulkner

Nombre del equipo: Real Klingsor.

viernes, septiembre 22, 2006

Introspección VIII (O un coca-coletón por mí).

Esto de la educación es una cosa sumamente estúpida. Sobre todo ese parte a la que le llamamos examen, ¿a quién chingada madre le interesa aprenderse de memoria lo que ya está escrito?, ¿no por eso ya está escrito para que lo consultemos cada que sea necesario? En fin, tengo que prepararme para un examen de la materia de Corrientes de la Lingüística en su versión 1, con lo que me gusta eso de la Lingüística.
A estas alturas ya no sé que cosa sea más horrible: saber que el martes tengo que hacer un examen de algo que ni muerto de hambre me tragaría un libro de esa área o darme cuenta que en mi casa la coca-cola ya está desapareciendo, no por consumo, sino por no comprarla. Mi boca parece desierto. Ahora comer en casa también se vuelve un martirio, la comida sin coca-cola es como la política sin corrupción, México sin sus pobres, el mundo sin los atentados. Sabemos que hacen daño, que es preferible no tenerlo, pero le quitan un sabor a la vida. Quizá la tornan aburrida.
Ni siquiera para un agua de Jamaica natural hay, algo está pasando en mi casa, las cosas se esfuman. No sé que pasa.
Algo tendrá que ver con las tarjetas de crédito. Ya no puedo comprar a la Gandhi por Internet y por ende no he podido comprar el libro de Cirlot, ya hasta tome prestado para comprar un libro de Maffesoli.
Pero todo lo demás se arregla, le pides a alguien te la compre las cosas y le pagas uno, pero el no tener coca-cola es quitarle sentido a mi vida. Es acabar con todo, ahuyentar a la inspiración.
Por eso ahora recibo y lo agradezco de buena manera su participación en este coca-coletón en pro de la inspiración de este futuro escritor. O en su defecto si alguien conoce a algún empresario de dicha refresquera proveedora de mi felicidad, favor de pedirle beque mi vida creadora y literaria, asegurándole una buena inversión.

El certero Nietzsche.

Es cierto tiene razón Nietzsche,
los poetas no tienen pudor
con respecto a su vida, la explotan.
La exhiben.

Gozan de mostrar sus heridas
a un lector potencial.

Yo que no soy más que un intento
de poeta, si acaso un poetastro,
por falta de fuerza y voz
en lo que digo y de la forma
en que lo hago.

Debería pararme junto a un aparador
de cualquier centro comercial,
de los que tú frecuentas
o en alguna banqueta del centro de mi ciudad
por las que tú no caminas
y ponerme en el pecho, un letrero que diga:
vendo vivencias XXX al que quiera
darse cuenta que su vida no es tan mala
como creía. Vean que siempre
hay alguien peor que ustedes: Yo.

Y ahí verían al intento de poeta
leer sus poemas
en un escritorio viejo
adornado por una botella de vino tinto a medio vaciar
y una copa vacía, pero con rastros de tinto
y de fondo las fotos de mis influencias literarias,
alrededor un librero atestado de muchos libros
y del piso emerger más torres de lo mismo,
todo en un cuarto con luz tenue.

Nada más patético
que ver a un intento de escritor
en su centro creador,
con una mirada que refleja soledad
y una pose que pide el amor
que tú nunca supiste darme.

Qué patético es darle la razón a Nietzsche.

Poética terquedad

Una vez me dijiste:
nunca muestres ni leas en público
lo que has escrito
antes de haberlo publicado primero
en un libro o de jodido en un periódico.
Te pueden robar la idea,
asegurabas con firmeza.

Debí haberte escuchado.

Al leer el periódico en la mañana,
la sección de sociales,
vi que un magnate de mi ciudad
se había unido en matrimonio
contigo, el motivo de tantos poemas
y mi novela sin publicar.

Hoy veo que no tiene sentido
publicar nada de lo que escribí.

Debí haberte escuchado
y aún serías mía y de nadie más.

Premonición poética.

Y se te hizo realidad,
los poetas murieron y
los novelistas se cansaron
de inventar mundos alternos
por donde tu puedas andar.

Ayer por la noche se anunció
que el agua es el lev motiv
de nuestra nueva guerra mundial
y que Dios encarno en cada pobre
para el cual los sistemas económicos
y educativos no tuvieron solución,
hoy han muerto todos de hambre
y fueron enterrados en una fosa común
del tamaño de África.

Y yo que muero cada día
de las formas más incoherentes
y soy un poetastro de las calles
no formo parte de ninguna estadística
de mortandad, sí de orfandad amorosa.

Sigo peleando mi Vietnam particular:
conseguir que algún día me ames
o borrar el recuerdo de tu persona
que he ido guardando por siglos.

domingo, septiembre 17, 2006

Re-inventando mis lecturas.

Recuento de libros.

Libros que he leído de mi pequeña biblioteca:
Pedro Ángel Palou: Pequeño Museo de la Melancolía (Relato)
Pedro Ángel Palou: Los placeres del dolor. (Cuento)
Pedro Ángel Palou: Música de Adiós. (Cuento)
Pedro Ángel Palou: Resistencia de Materiales (Ensayo)
Pedro Ángel Palou: El Último Campeonato Mundial (Novela)
Pedro Ángel Palou: Bolero. (Novela)
Pedro Ángel Palou: Demasiadas vidas. (Novela)
Pedro Ángel Palou: Casa de la Magnolia. (Novela)
Pedro Ángel Palou: Con la Muerte en los Puños. (Novela)
Pedro Ángel Palou: En la Alcoba de un Mundo, Una vida de Xavier Villaurrutia. (Novela)
Pedro Ángel Palou: Memoria de los Días. (Novela)
Pedro Ángel Palou: Qliphoth. (Novela)
Pedro Ángel Palou: Quien dice sombra. (Novela)
Pedro Ángel Palou: El diván del diablo (Novela)
Pedro Ángel Palou: Zapata (Novela).
Ignacio Padilla: Amphitryon (Novela)
Ignacio Padilla: Una forma falsa de verdad. (Selección de textos)
Ignacio Padilla: Las Antípodas y el Siglo (Cuento)
Ignacio Padilla: La Gruta del Toscano (Novela)
Jorge Volpi: A pesar del oscuro silencio (Novela)
Jorge Volpi: El juego del Apocalipsis (Novela)
Jorge Volpi: Sangrar tu piel amarga (Novela)
Chávez Castañeda, Estivill, Herrasti, Padilla, Palou, Urroz y Volpi (y Tomás Regalado que no es del Crack): Crack. Instrucciones de Uso. (Variado)
Mario Bellatin: Flores (Novela)
Luis Humberto Crosthwaite: Instrucciones para cruzar la frontera (Relatos)
Xavier Velasco: Luna llena en las rocas. (Crónicas)
Xavier Velasco: Diablo Guardián. (Novela)
Xavier Velasco: Materialismo Histérico. (Cuento)
Guillermo Samperio: Ellas habitan un cuento. (Cuento)
Roberto Martínez Garcilazo: Responso ante la Ceniza. (Poesía)
Roberto Martínez Garcilazo: Lumbre oscura. (Poesía)
Ignacio Sánchez Prado: Poesía para nada (Poesía)
Alí Calderon: Imago Prima (Poesía)
Ricardo Cartas Figueroa: La Noche de Karmatrón (Cuento)
Mario Calderón: Vibraciones de la Creación (Poesía)
Mario Calderón: Destino y otras ficciones (Cuento)
Mario Calderón: Donde el Águila paró (Cuento)
Luigi Amara: Envés (Poesía)
Juan Carlos Canales: Teoría. (Poesía)
Juan Carlos Canales: Antología (In) necesaria. (Poesía)
Miguel A. Maldonado: Magia corriente. (Poesía)
Juan Gerardo Sampedro: Ojos de Entonces. (Novela)
Enrique de Jesús Pimentel: Criatura Tú. (Poesía)
Enrique de Jesús Pimentel: Catacumbas. (Poesía)
Julio Eutiquio Sarabia: Mudar de vida. (Poesía)
Antología de narradores en Puebla: Varios. (Narración)
Insólitos y ufanos, antología de cuento poblano: Varios. (Cuento)
El eco hecho carne: Varios. (Cuento y poesía)
Fronteras del deseo: Varios (Cuento)
Beatriz Rivas: La hora sin diosas. (Novela)
Eduardo Casar: Mar privado. (Poesía)
Final de novela en Patagonia: Mempo Giardinelli. (Diario)
Ibargüengoitia: Los relámpagos de agosto. (Novela)
Juan Rulfo: Pedro Páramo/El llano en llamas (Novela y cuento)
Sergio Pitol: El arte de la fuga (Diario-Ensayo)
José Emilio Pacheco: Los principios del placer (Cuento y Noveleta)
B. Traven: Macario. (Novela)
Gabriel García Márquez: Extraños doce cuentos peregrinos. (Cuento)
Carlos Fuentes: Aura. (Novela)
Vila-Matas: Bartleby y compañía. (Novela)
Albert Camus: El Extranjero. (Novela)
Milan Kundera: La Insoportable Levedad del Ser. (Novela)
Antonio Tabucchi: La Cabeza Perdida de Damasceno Monteiro. (Novela)
Charles Bukowsky: Poemas de viejo indecente (Poesía)
Thruman Capote: Música para Camaleones. (Cuento)
Michael Ende: Momo. (Novela)
Franz Kafka: El Proceso. (Novela)
Franz Kafka: La Metamorfosis. (Cuento o novela)
Lewis Carroll: Alicia en el País de las Maravillas/A Través del Espejo. (Cuento o novela)
V. Nabokov: Lolita (Novela)
V. Nabokov: Desesperación. (Novela)
Hesse: Demian. (Novela)
Hesse: Lobo estepario. (Novela)
Hesse: Bajo las ruedas. (Novela)
Hesse: El último verano de Klingsor (Novela)
Heinrich Böll: El honor perdido de Katharina Blum (Novela)
Robert L. Stevenson: Dr. Jekyll y Mr. Hyde (Novela)
Conrad: El corazón de las tinieblas. (Novela)
Cioran: Adiós a la filosofía y otros textos. (Ensayo-aforismos)
Faulkner, Hemingway, Capote, etc...: El Oficio del Escritor (Entrevistas)
W. Faulkner: ¡Absalón! ¡Absalón! (Novela)
Augusto Monterroso: Movimiento perpetuo.
Gustave Flaubert: Madame Bovary (Novela)
Fedor Dostoievsky: Crimen y Castigo (Novela)
Dante Allighieri: La divina comedia. (Poesía)

En proceso:
Cirlot: Bronwyn. (Poesía)
Gabriel Zaid: Los demasiados libros (Ensayo)
Julio Cortazar: El perseguidor y otros relatos (Cuento)
F. Nietzsche: Así habló Zaratustra (Filosofía)
F. Nietzsche: Más allá del bien y del mal (Filosofía)
Nabokov: Curso de Literatura Europea. (Memorias)
Lev Tolstói: Anna Karénina. (Novela).

Me faltan:
Fedor Dostoievsky: EL jugador (Novela)
Fedor Dostoievsky: Los Hermanos Karamazov (Novela)
Dashield Hammett: El gran golpe (Novela)
Heinrich Böll: Opiniones de un payaso (Novela)
Julio Cortazar: Rayuela (Novela)
Jorge Luis Borges: El libro de los Seres Imaginarios
Sergio Pitol: Adicción a los ingleses (Ensayo)
Sergio Pitol: De realidad a la literatura (Cátedra)
Carlos Montemayor: Minas del retorno (Novela)
F. Nietzsche: Consideraciones Intempestivas (Filosofía)
F. Nietzsche: El Anticristo (Filosofía)
F. Nietzsche: La Genealogía de la Moral (Filosofía)
Cervantes: El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha I y II
Homero: La Iliada
Homero: La Odisea

Estoy atrapado en Fahrenheit 451, ¿qué libro me gustaría llevar?:
Diablo Guardián de Xavier Velasco, Quien dice sombra de Palou García, El arte de la Fuga de Pitol y La Gruta del Toscano de Padilla.

¿Alguna vez me enamore de algún personaje de ficción?:
Pig y Violetta, Diablo Guardián de Xavier Velasco; Andrés, Qluiphoth de Pedro A. Palou García y Ortega, Quien dice sombra también de Palou.

¿El último libro que compraste fue...?:
Zapata de Palou y La Gruta del Toscano de Padilla

¿El último libro que leíste fue...?:
Zapata de Palou y La Gruta del Toscano de Padilla

¿Qué libros estás leyendo? :
Voy a leer Los símbolos Transparentes de Gonzalo Martré.

Cinco libros especiales para ti:
Diablo Guardián – Xavier Velasco
Qluiphot – Pedro A. Palou García
La Insoportable Levedad del Ser – Milan Kundera
Quien dice sombra – Pedro A. Palou García.
Alicia en el País de las Maravillas/ A través del Espejo – Lewis Carroll.
y de pilón: Bronwyn de Cirlot, La Gruta del Toscano de Padilla y Poesía para nada de Sánchez Prado

¿Qué libro esperas con ansias?:
El que pienso escribir.

¿Qué libro regalarías?:
Cualquiera de Kundera, de Xavier Velasco, de los de los del Crack y de Pitol.

viernes, septiembre 15, 2006

Eterno abismo

Nuevamente silencio y más nada
y la razón no la sé.

Tal vez tu indiferencia,
tu indescifrable mirada,
tu dialogo inconcluso
o quizá soy yo
y mi grandilocuente timidez.

Tampoco perdí mi unicornio azul
ni me volví periodista,
mucho menos estrella de cine,
si acaso un fanático de la nocturna soledad
y un adorador de mis sombras.

Puede que sólo sea un dolor de cabeza
y una coca-cola su solución.

martes, septiembre 12, 2006

La Revuelta estuvo en el Collhi-BUAP


Revuelta N� 4 Posted by Picasa

La Revuelta ahora fue en el Colegio de Lingüística y literatura Hispánica de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP. En el acto tomaron parte, Germán Montalvo, diseñador gráfico editorial de la Revuelta; Miguel Maldonado, jefe de redacción de la Revuelta; así como Alejandra Hernández Márquez y Verónica Xochipiltécatl Hernández, estudiantes de la licenciatura de Lingüística y Literatura Hispánica de la BUAP; la moderación del evento corrió a cargo de Natalia Escalante Conde, estudiante de la licenciatura de Antropología de la BUAP. Este número tiene como temas el 11-S donde se ven textos de Carmen Boullosa, Pablo Raphael y una entrevista a Žižek; mientras que Volpi, Urroz, Estivill, Regalado, Paredes, Albarrán, Pereira y Sigg hacen una reflexión y a la vez un homenaje a la Generación de Casa del Lago. Además de contar con columnas relacionadas con temas como Gastronomía, Cine, Moda, Artes Visuales y Literatura. Sin olvidarnos de su espacio para poemas y las reseñas.

sábado, septiembre 09, 2006

Benditos sean los niños.

Un fragmento hermoso, cortesía de Ignacio Padilla en su glorificante novela La Gruta del Toscano:

Algunos viejos, Milena, recuerdan su juventud con más claridad que lo que hicieron el día anterior. Pasang Nuru era casi un niño cuando ayudó al capitán a descubrir la Gruta del Toscano, y un niño sabe lo que en verdad importa. Un niño lo registra todo, lo ve todo, lo guarda todo en un rincón de la memoria donde los años no conseguirán tocar lo esencial.

viernes, septiembre 08, 2006

Introspección VII

Bueno la incertidumbre se acabo. Lejos quedaron los puntos suspensivos. Calderón será presidente de México, lastima. Ojalá y no sean otros seis años de gobierno ficticio como en el sexenio que está por terminar.
También mi particular espera se ha terminado. El dictamen se dio y mi nombre no aparece entre los seleccionados para pertenecer a la generación 2006-2007 de la Fundación de las Letras Mexicanas. Seguramente no compré el cachito correcto con el cual podría obtener el premio. Hay unos que están hechos para ganar premios, otros no.
Yo sólo se leer y supongo escribir, eso intento.
Las letras por si solas deben defenderse, probablemente mis textos no fueron suficientes para obtener una beca peleada por muchos o quizá no supe explicar mi proyecto, cualquiera que sea el caso, indica dos cosas: me falta para destacar o no sé expresar en escrito por qué escribo y/o para qué quiero escribir, todo lo anterior, señala una laguna, un vacío. Habrá que mejorar.
Será para la otra, si es que lo vuelvo a intentar. Por lo pronto hay una carrera que debo terminar y dedicarle el debido y correcto tiempo.
Y sí, el Silvio sigue cantando en mis oídos ese maldito pinche trozo de canción: soltar todo y largarse, (…). Con amores fugaces e inolvidables, con parasiempres grávidos como espuma. (…). …y soñando que un día serás poeta.
Siempre soñando. Siempre atesorando. Siempre llenando mi cuarto, mi vida, las fotos y demás de un invariable e interminable número de quizás. Anhelos de lo que pudo ser. Deseos por cumplir hartos de ser seguidos por una orgía inacabable de la palabra pero.
Y sin embargo, aquí estoy muriéndome día con día. Ya rato tiene que un doctor me dijo: bájale tu consumo de coca-cola. No lo he hecho, ni lo haré. Probablemente sea lo único coherente y/o poético que tengo en vida. Mi forma de ser, tal vez ésta sea la verdadera poesía, la gran novela. Y lo que acostumbro escribir sin estructura, violando las reglas de la redacción, sólo sean palabras y más palabras aventadas al ahí se va por unas manos desesperantes, flacas, tristes, jodidas, más hueso que carne que sólo intentan expresar aquello que mi boca no sabe, no quiere o no puede decir. Las entrañas no son literatura para leerse o ser publicada, son simples sentimientos emanados de un idiota que necesita un psicólogo quizá un psiquiatra o por qué no: un doctor corazón.
Y sí, no tengo nada que ocultar. El resultado de la beca me afecto ¿a quién no le afectaría? Empero, me hizo enfrentarme. Se necesita cabeza fría y es hora de tomar algunas decisiones. La primera es sacar cuanto antes la carrera, ya estoy harto del maldito Collhi retrograda de mierda. Me purga de sobremanera la Lingüística, me molesta, no la tolero y cada día me ahogo en ese colegio, por ende debo concentrarme en el estudio y seguramente acabando septiembre deje de realizar mi columna para el Diario Cambio, quizá aguante a cumplir mi segundo año y así cerrar el ciclo. Estoy seguro que no pasará nada si la dejo de escribir, a nadie le afecta más que a mí. Pocos la extrañaran, esos pocos son amigos y familiares. No faltará quien venga a reclamarme, reprocharme o acusarme de no hacer nada con seriedad o disciplina, o de que esto es pinche capricho de mierda. Que recen y digan misa. ¡Me vale!
Seguramente sólo la extrañaran mis amigos, mentores y admirados escritores del Crack y otros más también escritores y/o poetas, verdaderos escritores. No aprendices como yo.
Apuesto que festejarán toda esa comitiva de “grandes escritores de Puebla” porque ya dejará de escribir el más ignorante de los seres quien nunca debió atreverse a publicar una columna. Habrá algunas voces que me dirán: “te lo dije y te lo advertí tenías que haber movido palancas”. Simplemente no creo eso como el camino más viable para lograr aquello que para mí simplemente es sagrado. Respecto el arte de leer y de escribir. Estoy convencido de que las palancas, si se usan, son para otras cosas más cotidianas, rutinarias y aburridas.
En fin, este blog seguirá siendo el espacio para quejarme del mundo y mostrar mis entrañas, hasta que exista un valiente que las fría o la coca-cola firme mi acta de defunción.

domingo, septiembre 03, 2006

Introspección VI.

Los grandes libros nos rechazan hasta que nos sientes dignos de ellos o hasta que, resignados, comprenden que jamás estaremos a su altura
Rodrigo Fresán. El virus del Quijote. (Algunas esporas).
1er número revista Revuelta.

Las novelas acostumbran a doler, siempre y cuando estén bien escritas o dan en el punto clave. Una buena novela logrará identificarnos a como de lugar. Hay escritores atrevidos que salen a buscar al lector, lo enfrenta, lo llevan y lo traen por donde quieren, pero existen aquellas obras esperanzadas en ser encontradas por el lector ideal.
Empero, hay obras que sólo buscan desmitificar, ser constancia de los hechos, tal vez testigo de lo ya sucedido u ofrecer otra versión de lo ya dicho y sin querer acaban lastimando y penetrando más de lo esperado. Haciendo el doble efecto: provocar el sentimiento y la reflexión.
Eso me paso con Zapata de Palou, la más reciente novela del escritor afortunadamente poblano y perteneciente a la generación del Crack. Inevitable me fue no identificarme con un ser al que se le dio una responsabilidad que nunca eligió: hacerse cargo de unas escrituras, casi sagradas. Y así, solo, es como empezó su camino en una revolución que prometía mucho para México y acabó siendo lo mismo. Hasta la fecha siguen vigentes los reclamos de Zapata; la dignidad del indígena mexicano, el mismo que siembra las escasas tierras. Antes optaban por ir a la ciudad en busca de un mejor modo de vida, ahora tienen que librar un largo camino para cruzar la frontera y llegar a los Estados Unidos, el objetivo, el mismo: una mejor calidad de vida.
Zapata murió solo. No había gente capaz de entenderlo. Tantito por su cerrazón y timidez, pero también por la falta de visión del otrora.
Esta lectura nueva que nos Palou sobre Zapata me viene a recordar al “Che” Guevara, ambos hasta la fecha son unos íconos vigentes, sus peleas de cierta forma eran parecidas por no decir iguales: dignidad del indígena mexicano en el caso del primero y dignidad del latino en el caso del otro, pero también buscaban cambiar las instituciones, darle voz a los que siempre han permanecido en el olvido y una igualdad de la sociedad donde la diferencia entre educación y nivel económico no fuera tan abismal en el peor de los casos o inexistente. Ambos en cierta forma odiaban ocupar algún cargo en el gobierno, no les gustaba la política burocrática, preferían el campo de batallas: a veces eran con armas y otras a través del discurso ya escrito, ya hablado. Y por último siempre eran perseguidos por las fuerzas nacionales del gobierno en turno, nadie pudo atraparlos, si no hasta que ellos sintieron que ya era hora. Sabían que tarde o temprano iban a morir ya por la vía natural, ya por la vía de la pelea por los ideales, escogieron la segunda, no para ser héroes, más bien en pro de una coherencia con sus sentimientos, pensamientos, por amor propio.
Y esta novela me dolió por mi admiración al “Che” Guevara, pero también por una revaloración de un personaje no tan apreciado –ello no demerita sus estudios y demás parafernalia alrededor-, pero precisamente es eso la diferencia entre lo ya dicho y lo ahora escrito por Pedro, nadie lo había abordado de tal forma. Es mas, nadie se preocupo por el humano que fue, es y era Zapata.
Me calo probablemente por la soledad que siente ahora y me identifique con Zapata. También por los tiempos políticos en los que se encuentra México. Las peleas por encima se dirían son las mismas, pero en el fondo el arrastre histórico de los problemas no resueltos o abordados a medias siguen pesando aun, a casi ya 100 años de distancia.
Ambos se dejaron morir físicamente. Mentalmente ya habían muerto cuando perdieron a sus allegados en la pelea, a familiares y demás. Cuando se dieron cuenta que todo ello era una batalla interminable, se trataba de matar al monstruo de las mil cabezas y que en el camino probablemente se convirtieron también en asesinos, matando a todo aquello que oliera a enemigo. Pero héroes, mártires, asesinos o simples guerrilleros, habrá que estarles agradecidos por hacer suya una lucha y responsabilidad que no les pertenecían y poner el dedo en la yaga. Abrirla. Mostrarla. Evidenciarla.
¿Ahora quién será el valiente que se atreverá a curarlas para buscar su pronta cicatrización?

sábado, septiembre 02, 2006

Introspección V.

¡Qué ganas de no tener ganas!, piensa Emiliano, de estarse en casa con Josefa sin hacer nada. Ganas de volver, de amar, de no ausentarse. Ganas de morir, combatiendo por dos aguas encontradas que jamás han de istmarse.
Emiliano no posee besos para amortajar la vida, sólo agonía ardiente, suicida, ¡qué ganas de no tener ganas!
Fragmentos con que inicia el capítulo V de la novela Zapata de Palou. Palabras que duelen. Estoy seguro que en el momento en teclear esta frase Pedro deseaba dejar la novela. Qué necesidad de ser Zapata cuando se es uno mismo. Cuántos admiradores del Atila del Sur después de leer esta obra seguirán sintiendo lo mismo y qué otros se agregarán y enarbolarán la lucha aún vigente de Emiliano.
El silencio gobierna mi vida en estos momentos, tal vez lo esté repitiendo. No sé. No me importa. La vida es una constante repetición. Ha llovido de manera fuerte, canicas han caído del cielo así como escupitajos certeramente divinos. Así los recuerdos y los pensamientos del porvenir nadan por mi mente. Ya dije, tengo silencio en mi vida, no hay espacio para hablar, ni escuchar. Sólo para pensar y re-pensar.
Ojalá y fuera miércoles ya, para saber que dirá el TRIFE, qué dictaminará la Fundación para las Letras Mexicanas y para ver a Pedro –mi mentor y amigo- embestido nuevamente como escritor en su natal ciudad.
Entre este silencio por una vertiente se escapa un ruido agradable, en la hermana República de Chile, se encuentra una estudiante ya de Maestría, Xibalba se hace llamar y Sara Reinoso el original, que trabaja sobre los escritores de la Generación del Crack, tan valorados en el extranjero y no tanto en su México. Vaya, un ruido agradable dentro de toda esta estridencia que resuena como la llamada a misa de las seis de la mañana en uno de esos días donde no existen fuerzas para abrir los ojos.
A veces mejor es guardar silencio, esperando a que pase lo ansiado tantas veces en el mejor de los casos, o lo inesperado comúnmente, o simplemente permanecer en resguardo de nada.

viernes, septiembre 01, 2006

Introspección IV.

Sigo avanzando con la novela Zapata, lento pero seguro, ya se ha casado con Josefa. Nuestro caudillo también necesitaba amor, ese que la revolución, las tierras y el luchar por el pueblo no le pueden dar. Era un tipo solitario. Temeroso de todo. Inclusive de que el amor se le acabe. A todos nos pasa o nos ha pasado. A veces unos seguimos en la búsqueda. Gerardo Pablo dice que algunos andamos encadenados sin rumbo, por ahí persiguiendo el Grave, Crecido, Amplio, Mayor, Infarto y Ventajoso amor. Ese amor que calcina y duele en lo más hondo de las entrañas y nos hace viajar por lo más indescifrable del abismo, sin saber por qué, pero siempre encontramos algo: más preguntas alrededor de la primera duda que nos hizo sumergirnos en dicha búsqueda.
Y quien no quisiera de repente soltar todo y largarse, (…). Con amores fugaces e inolvidables, con parasiempres grávidos como espuma. (…). …y soñando que un día serás poeta.
Son días de oír constante el oído esa canción de espera o ese poema de resignación. Momentos de reflexión. Tal vez así como los personajes de Rulfo mi destino sea vivir o amar como un vil fantasma. Un alma en pena.
Duermo, despierto y salgo a caminar solo. Desayuno y como acompañado de un inmenso silencio. Me baño con el triste reflejo que proyecto en un espejo. Un muerto está más vivo que yo.
Silvio lo dijo bien en su canción Quien tiene viejo el corazón:

Dejando su lugar
entre las cosas que se dan amor,
quien tiene viejo el corazón
se va.

Huye a su habitación
llevándose lo que jamás llegó,
lo que ya nunca llegará:
su amor.

Hasta las altas sombras de la noche
la luz de su ventana brilla en vela.
La madrugada, que bien lo conoce,
dice que todo el tiempo sólo espera.

Van la luna y su corte a su guarida.
Canta de horror un pájaro en la güira.
Mira el gato con ojo incandescente.
Se siembra más el corazón de muerte.

La luna saca allí todos sus dientes
con una claridad indiferente.
La luna, la culpable, la viajera,
la luna de una muerta primavera.

Hasta las altas sombras de la noche
la luz de su ventana brilla en vela.
La madrugada, que bien lo conoce,
dice que todo el tiempo sólo espera.

A veces sólo somos canciones, poemas o novelas ya escritas y así actuamos, tal vez esté en nuestro inconciente plasmado, quizá uno se apropie de las historias tanto que con tal de hacerlas cercanas a nosotros buscamos actuar tal cual nos dicta la historia.
Mientras mi bienestar sentimental sufre una batalla Dantesca, mi país vive otra batalla de tipo político. No sabemos que va a pasar. Todo en esta ocasión es inédito: la elección, el movimiento ya social, ya político o mediático, el acto de impedir por primera vez que se diera el tan desgastado informe, por cierto dentro de las normas, aunque algunos escandalizados digan que todo esto es violento. Simplemente es un proceso para lograr la verdadera maduración política que nos pondrá al nivel de otros países. El cambio no consistía en que ganará Fox, va más allá. Todos, incluyendo Calderón y AMLO, sin dejar aun lado a los miles de mexicanos que están en plantón en las calles del DF, están poniendo un granito de arena para la evolución de nuestro México. En fin, dentro todo lo inesperado, cabe recordar la historia como lo hizo hoy en el estrado del congreso Alberto Escobar designado por el partido Verde Ecologista para dar su posición antes del informe no dado de Fox: siempre ha sido así criollos v. s. peninsulares y/o españoles, conservadores v. s. liberales, cristeros v. s. oficialistas, universitarios v. s. gobierno y ahora foxistas v. s. lópez obradoristas, En fin, así las cosas en nuestro México bronco.

Introspección III.

Estar sentado en una noche de nervios esperando a no se quién y por qué. Los fantasmas inclusive se han cansado de velar todas las noches y han preferido ir a dormir, me siento solo. Me siento por primera vez.
Mi estomago se revuelve como si por dentro se desarrollara una revolución o una marcha política exigiendo el voto x voto, casilla x casilla. Pero aquí no hay un microbio, virus, célula o lo que sea capaz de reprimir esa revolución, vaya ni siquiera de dialogar, por ello avanzan como manada arrasando todo a su paso. Es como si estuviera enamorado, sólo que en lugar de mariposas lo que siento son urracas que desesperadas gritan, nadie las escucha. A nadie le importan.
Ayer por la madrugada empecé a leer Zapata la nueva novela de Palou – siempre me he preguntado a qué hora escribe o a qué hora se dedica a vivir mi querido mentor y amigo como cualquier humano -. Lo que llevo es impresionante. Un Zapata no sólo humano sino verdaderamente inesperado. Sufro cuando lo leo y me enamoro más de la imagen que tiene Zapata en este México que aún pelea por aquello por lo que murió el caudillo de Morelos. Un Zapata solo y siempre lo será así. Los héroes como los escritores e intentos de ambos, siempre están rodeados pero solos. Me viene a la memoria fragmentos de Carta a Francia de Delgadillo quien escribe y canta para tanta gente y se pregunta si en verdad están con él, si comparten lo que dice. Todos tenemos esas dudas. Siempre lo pienso y así me siento cada que voy a dormir en un cuarto no pequeño, pero si inmenso para mi, lleno de tantos recuerdos unos sin compartir y otros ya parecen canción trillada. Un cuarto propio es un mundo donde se puede vivir a gusto, pero solo. Nadie alcanzará a descifrar lo que queremos decir y unos cuantos no le darán el significado que esperamos. El recuerdo dicen es una forma de vivir. Mentira. Es una forma de no vivir, los recuerdos duelen y no permiten avanzar. A veces llego a pensar que los enfermos de Alzhaimer son dichosos, luego recapacito y sé que he exagerado en ese pensamiento, porque desgraciadamente sin los recuerdos no somos nada. Por eso las fotos, las amistades, el escribir, queremos dejar huella, queremos que nos recuerden. Sólo nos puede permitir permanecer vivos aunque nuestro cuerpo ese siendo consumido por gusanos.
El escritor sólo sabe escribir. Es solitario y también nómada. Se acostumbra al ruido porque se sabe no parte de ese escándalo. A nadie le importa la vida del escritor, pero curiosamente es buscado y a veces tratado como todo un rockstar. El escritor sabe que a nadie le interesa saber lo que piensa, siente, ama, odia, desprecia o ignora, empero escribe y tiene la osadía de publicar. El leer y el escribir es la cosa más patética del mundo es un oficio para gente sola y sin vida, sin amigos, tal vez sin nadie a quien amar y busca en cada página eso inexistente en vida.
El mundo es raro, los lectores y escritores pertenecen, pertenecemos, a un mundo bien visto y para algunos es inclusive inalcanzable. Es curioso los que leen y escriben, tienen el don de sentir más al mundo, de parecer gente que vive y piensa. En cambio, los que viven su vida, parecen zombies.
Que importa lo que escriba, diga o piensa. Tal vez no lo hago yo, sino un señor que se divierte conmigo, soy su muñeco de acción. Ya lo dijo Sabines y lo recuerda de otra forma el amigo y también mentor Nacho Padilla: Vivimos desde hace siglos en el laboratorio de Dios.
Somos simples marionetas con sentimientos.
A todo esto sigo como Sabina esperando a ver si amanece por fin. Esperando a la chica de mis sueños. No importa que en la espera quede con la frente marchita. La poesía es mi única amante y compañera eterna. Mi condena perpetúa

miércoles, agosto 23, 2006

En el lugar de siempre.

Hete ahí en el lugar de siempre en la misma ciudad y con la misma gente para que ella al volver no encuentre nada extraño y sea como ayer y nunca más lejano. Esperando a que vuelva, eres todo un faro del romanticismo, de repente alguien te acompaña a hacer guardia mientras te cuenta historias de amor con finales felices, cliché en su máxima expresión. Nadie se atreve a decirte la realidad, es tanto el amor o la lastima que les generas, no quieren cargar con remordimiento de conciencia. Pesa más haber lastimado a alguien profundamente en el corazón que el hecho de asesinar a un inocente o encarcelarlo. Al muerto se le puede llevar flores y al encarcelado al acabar su condena se le puede decir: lo siento. Pero a un herido de corazón es imposible redimirlo no hay novela ni poema que cure dicha pena, menos canción que haga menos dolorosa la pena y desde luego plegaria que sirva. Dicha empresa suele ser tan difícil que la religión católica ha sido incapaz de inventar un Santo de los dolidos y el único candidato posible aún está vivo. Eres tú. La desgracia te persigue tanto que ni siquiera podrían elegirte para tal puesto has cometido tantos pecados como tantas mujeres te han abandonado.
Sabes que ella no regresará. No quieres afrontarlo. Te refugias en la literatura para crear esa historia de amor que jamás existió ni existirá con la mujer de tus sueños.
Acéptalo. Ella jamás te quiso ni te querrá, eres demasiado pobre y demasiado listo para ella. No me vengas ahora con el cuento de que no sabías cómo era ella cuando le hablaste, tú que tanto observas a la gente antes de hablarles, tú que tanto te cuidas de los humanos, son de temer según tu ideología. Tu defecto, creo, es no haber sido un daddy boy y algo pendejo. A ella le gusta mangonear a los hombres. A gente como tú sólo les saca unos poemitas para después cogérselos y abandonarlos. Si fueras digamos el clon humano de Pinky, ella ya hubiera repasado contigo el Kamasutra entero.
Tu abuela decía que a los fantasmas no hay que temerles, no hacen daño, sólo espantan, y que si los escuchas hasta pueden ser buenos amigos. En cambio, los vivos matan, roban, extorsionan, violan y aunque sean tus amigos te pueden traicionar. Eso podría explicar el por qué de todas tus ex-novias, ex-amantes o ex-frees la que más te duele y provocó la estadía que tienes, ha sido para ti como un fantasma, sabemos que existe por lo que nos cuentas pero jamás hemos visto una foto donde salgan juntos y menos los hemos visto caminar por alguna calle de esta ciudad.
Ya déjala ir. Jamás te perteneció ni tú a ella. Es más jamás existieron.
La vida cobra caro nuestros errores. Dejaste ir a dos personas que te amaron, nunca les hiciste caso. No tuviste ojos para ellas y ahora andan penando por los abismos, llorando su amor incumplido, así como tú, hete ahí sentado en el lugar de siempre en la misma ciudad y con la misma gente que presencia como pagas caro tu error, todos los días te escuchan hablar de ella, porque no te pueden ver, pero te sienten como el frió decembrino que cala por las mañanas y mata por las noches. Están hartos de oírte contar la misma historia.
Nadie se atreve a decir lo que sienten y piensan de ti.
Aunque me duela más a mí que a ti, vine a decírtelo para que dejes de causar lastima y pena ajena. Ya acepta que ella sigue viva y nunca te quiso. Déjala ir para que tu alma descanse en paz y puedas ir a donde te corresponde, al mundo de los muertos, deja el de los vivos. Ya no perteneces aquí. Ya pagaste con creces el llorar y narrar tu amor ficticio. Vete y déjanos en paz.
¿Me escuchaste Ignacio? Soy Xavier, ¿aún me recuerdas? Haz un ruido aunque sea para saber que no estuve hablando todo este tiempo solo. Adiós y nos vemos espero no muy pronto.