viernes, agosto 18, 2006

Llorando a un fantasma.

Permaneces inmóvil ante el silencio que nos gobierna.
No sabemos hacer otra cosa.
Sólo un hola y un adiós cuando llegamos a toparnos, lo demás son conversaciones imaginarias. Mi soledad apesta a carne podrida, pero tu distancia huela a cadáver recién exhumado de su tumba, pero con unos cuantos años ya de pudrición.
Nunca supiste estar sola, tampoco acompañada. Como yo nunca he aprendido a vivir con tu presencia, pero me acostumbre a convivir con tu fantasma, vaya, me enamore de ella, de su olor a viejo y encontré la forma de abrazar la estela que deja al caminar. Cuando te veo ya no busco cambios en tu figura, ni me interesa saber que llevas puesto, si acaso visitaste la nueva tienda de moda para vestirte acorde a los tiempos que vivimos y según los lugares donde acostumbras pasar tu tiempo libre, tampoco me importa como traes el cabello, ya deje de fijarme en el cambio de tus pupilentes. De un tiempo para acá me vale un comino que pasa en tu mente, en tu cuerpo, en tu vida y en tus sentimientos. ¿Acaso no te has dado cuenta como miro con detenimiento hacia donde va tu sombra? Seguramente no. Has de pensar: este idiota otra vez mirándome el trasero, como si nunca lo hubiera visto y tocado.
Ayer me hablaste para reclamarme el hecho de no haberte llamado hoy por la noche, ni ayer, ni anteayer como desde un mes dejé de llamarte, no le encuentro sentido. Nunca me escuchas, siempre hablas y hablas y no parar de hacerlo, jamás has entendido la diferencia entre hablar y conversar. Entre tus quejidos te deje en claro la palabra adiós, explicándote que me iba a otro lugar por no hallarme vivo en este; agregué como argumento que mis amigos han emigrado y dejaron de escribirme, y tú, bueno para que me gasto en explicaciones si no vas a entender. Si la memoria no me falla te comenté: todos tenemos un ciclo en la vida con un principio y un fin, que el mió ya había terminado.
Y ahora estás parada, inmóvil, sin nada que decir, como siempre y como nunca. Sólo tus ojos buscan decir lo que a tu boca se le olvido pronunciar. Te gobiernan muchas preguntas, lo veo en tu cara, me duele no poder resolvértelas. Me quema tener que presenciar como todos aquellos que en vida se olvidaron de mi hoy viene a preguntarse ¿por qué velan a un muerto? Y sin embargo, no se acuerdan de cuando fue la última vez que me vieron.

martes, agosto 15, 2006

Introspección II.

Casi las diez de la noche y sigo escribiendo por escribir, no se hacer otra cosa. Se hace el inicio de clases y no tengo ganas de regresar a convertirme preso absoluto de la rutina, del hartazgo y la empatía que gobierna el colegio donde estudio.
Sólo una cosa, mejor dicho, una persona, me mantiene firme para no desistir y abandonar el barco llamado Lingüística y Literatura hispánica, el poder verla y platicar con ella averiguar que pasa en ese su mundo agitado. Todos tenemos un punto débil, un lado por el cual podemos perder. El mío es el presente que quiere salir avante, que busca dejar atrás sus fantasmas, pero el pasado siempre se apodera y convierte a mi vida en una narración imperfecta hecha por Rulfo, imperfecta por tratarse de mi. Escribo y cada tecleo es un clavo terco que se sumerge más y más. Tomo coca-cola para mitigar el dolor, es tanta ya la costumbre orgánica que mi cuerpo tiene sobre la coca-cola que pasa por mi garganta como si fuera un simple vaso de agua o un saludable licuado de chocolate matutino.
Ella se apodera de mi presente, eso intenta, pero otrora, la del pasado, la de siempre, la de antes y la de nunca se aferra a cada parte de mi piel. Entierra sus uñas en mis pulmones. Me baña con sus lágrimas. Sus reclamos de abandono pueblan ambos oídos y se adueñan de mis manos para verter versos inexactos que intentan hablar de amor. Reclamos que reclaman ser víctimas del abandono ejercido por el amante, ese que jamás se atrevió a reclamar a la musa cuando ella decidía emprender rumbo con destino incierto siempre fue una deriva que quiso ser pairo y se extravía continuamente en un mítico triángulo de las bermudas, existente por poético imaginario e inventivo por buscar ser certeza o constancia de los hechos, todos ellos inexistentes.
Ha pasado ya media hora desde que empecé a escribir y ella se ha adueñado de la mitad de mi texto, lo puebla como una enfermedad mortífera y sin cura, a la cual la medicina no ha podido encontrar explicación. Quisiera hablar sobre la otra, la del presente, aquí y ahora, pero la incertidumbre podría ser su nombre. Tal vez por eso su ausencia en este texto.
Bolaño escribió en Los detectives salvajes que los poetas van por ahí muriéndose de hambre, apartándose del mundo sin pedir ayuda, solos por gusto.
Tal vez los que intentan ser poetas estén, estemos destinado a ser fieles a una sola dama: la poesía y ser víctimas de engaños amorosos fraguados por musas, nínfulas, ninfómanas y otro clase de mujeres por enumerar.
Tal vez nuestra única compañía se la soledad.

Unas preguntitas blogueras.

Listo mi querida Erika, antes de lo prometido. Un análisis interesante y divertido.

1) ¿Con qué tres blogueros/as pasarías una noche de locura sexual?
R= Pues en mi caso desde luego serían blogueras y por el momento no tengo ninguna. Sólo una que no bloguea seguido, pero de repente lo llega a hacer: Olga Cuellar.

2) ¿Cuánto tiempo llevas blogueando?
R= Octubre 2005 a Agosto 2006, casi un año, se podría decir.

3) ¿Cómo te enteraste de la existencia de los blogs y te animaste a participar?
R= Pues en una de las tantas platicas con mi mentor literario Pedro Ángel Palou y se me ocurrió que yo también tenía derecho a torturar a la gente.

4) ¿Eres lector anónimo de algún blog?
R=No, no comparto el esconderse en el anonimato.

5) ¿Te has enamorado alguna vez de un bloguero/a? ¿Quienes?
R= Noup.

6) ¿Con qué cinco blogueros te irías de borrachera?
R= Alba Lucía (Negarse), Graciela (Efectos Secundarios), Erika (Instrucciones para llorar), Héctor Pons (El perseguidor) y Don Cadáver muerto (El cadáver muerto); pero también, y a modo de pilón, me gustaría con Alejandra Peart (Opphelia)

7) ¿Has conocido a alguno más allá del teclado?
R= Pues sólo a Alba Lucía en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara del año pasado (2005) y claro al poeta amigo Ignacio Sánchez Prado. Sin contar a los amigos poblanos como Isra, Viry, Maribel y etc.…

8) ¿Estas satisfecho con tu blog?
R= Claro es como mi hijo y mi contacto más cercano con gente que aprecio y que también bloguea.

9) ¿Qué blogs consideras de mayor calidad?
R= Si hablamos sólo de chavos y chavas blogers serían: Negarse de Alba Lucía, La tumba del cadáver de Don cadáver muerto, Opphelia de Alejandra Peart, Efectos Secundarios de Graciela, Instrucciones para llorar de Erika, El perseguidor de Pons y Vagabunda perdida de Megara.
Ahora bien si hablamos de los grandes escritores con blogs, tendrían que ser: Pedro Ángel Palou, Jorge Volpi, Cristina Rivera-Garza, Tryno Maldonado, Ignacio Sánchez Prado, Alberto Chimal, los de Federico Campbell y Pablo Boullosa.
Pero realmente todo lo que tengo linkeado es porque siempre lo visitó y se me hace de gran calidad.

10) ¿Algunos autores que te despierten especial simpatía?
R= Pedro Ángel Palou, Jorge Volpi, Ignacio Sánchez Prado, Alba Lucía, Graciela, Erika, Pons, Don Cadáver, Alejandra Peart, Viry, Isra, Maribel, Mauricio Arias y Sandra Becerril.

Elije a entre tres y cinco blogueros para que contesten a estas preguntas en sus blogs.
Alba Lucía
Graciela
Don Cadáver
Alejandra Peart
Viry

viernes, agosto 04, 2006

Amorosa amnesia.

En la mañana cuando te vi,
ardieron en mi interior
unas locas ganas de besarte,
algo me detuvo:
eras de hueso y carne.

Me acostumbre a amar al fantasma
que me abrazaba en las noches de luna
y besaba debajo de cada balcón
cuando llovía por las tardes.

La intensidad cambio.

Me aferre tanto a tu ausencia
que se me olvido cómo amarte
cuando estamos el uno frente al otro.

domingo, julio 30, 2006

Rulfiana existencia.

No es necesario vivir en Cómala
o leer la obra de Rulfo
para conversar con un fantasma
o sentirse uno de ellos.


con amarte  basta.

viernes, julio 28, 2006

Balística existencia.

Navego en las penumbras
del abismo que lleva tu nombre,
como una bala que busca donde parar,
tal vez mi pasado material
se remonte a eso,
y no más,
una bala disparada por un sardo
en Tlatelolco, el negro 68.

El hartazgo de la incertidumbre me carcome
la pólvora que me resta para lograr
al menos un impacto decente,
conforme caigo, pierdo toda esperanza,
se me esfuma la pólvora,
no hay lógica para esto.
Tampoco la hubo cuando decidimos
que teníamos la capacidad
para escribir un cuento rosa:
vivieron juntos y felices.

Pero ni juntos ni felices.

Ni la metafísica pudo unir
a tu femenina presencia, encarnada
en la sombra de las calles que visitó
con este común transeúnte.

Mi balístico amor intenta impactarse
en un fantasma sin éxito alguno.
Empiezo a creer que mi profesión
no es la del poeta que evoca,
sino de la de una bala, errante y sin pólvora.

miércoles, julio 26, 2006

Cita con el destino.

Es difícil no verlo. Los noticieros televisivos, los periódicos impresos y en sus páginas de internet hablan de ello: la guerra entre Israel e Irán. El saldo siempre son muertos inocentes: los que defienden a su País porque así se les exige, así lo sienten. Y desde luego aquellos que sólo estaban de paso o no alcanzaron a llegar a su refugio de guerra. Niños, madres, embarazadas, gente de la tercer edad, etc. La guerra y la muerte son las únicas féminas que no distinguen clases ni color ni religión jala parejo. Aunque irónicamente las causales de este encuentro con la única mujer a la que nadie desea hacerle el amor tan temprano, pueden ser la necesidad de comer o defender aquello que otros intentar robar o imponer. Eso del otro lado del charco.
Pero en esta tierras ancestrales llenas de historias y leyendas; donde alguna vez caminaron grandes pueblos, sabios todos ellos, cercanos a sus dioses y amantes de la sabiduría; se viven tiempos indeseados. El motivo: la lucha por el poder. Los actores principales: Calderón (ultra-derecha) y Obrador (izquierda). Ambos compitieron (aún compiten) por ser Presidentes de México, los separa una mínima diferencia porcentual (.2%) que representa algo así como 200 mil votos, en otros lados donde la democracia ya es un hecho, esto se resuelve con una segunda vuelta o con un nuevo conteo para verificar o cambiar el resultado. Acá lo resuelve un Trife (Tribunal Federal Electoral), el cual ha demostrado una enorme capacidad de decisión y siempre acertada, pero ahora la interrogante es ¿bastará con el dictamen de dicha institución? No se sabe. Es posible todo. El fantasma del intinerato dicen los que saben anda rondando por los aires. Tal vez sería lo mejor y así hacer una probable segunda vuelta en la elección. Pero ¿si nada pasa y Calderón queda al frente de los destinos de este País?
La gente se siente ultrajada en su voto. Huele a fraude por el hecho de un IFE que no supo ser buen árbitro. Permitió la campaña sucia contra AMLO y eso influyo mucho la decisión del votante, así como una grandilocuente bocota de un Presidente, sólo de nombre, que siempre hablaba para desacreditar a un candidato y compararlo con otros políticos del Sudamérica; actos en los que el IFE jamás actuó a tiempo. La gente siente, sabe que su Presidente es AMLO, así lo decían en las calles, lo han afirmado en las marchas y en las varias protestas, pero el IFE nos dice otra cosa. El pueblo no se equivoca, pero si se apasiona. Puede que ahí radique la diferencia para poder distinguir la verdad. Pero también el resultado sea el que todos huelen y presienten: un fraude fraguado desde los pinos con todo el aparato federal. ¿Y si Calderón si gano legalmente y los pobres realmente no son tantos como creemos y por esa extraña razón Calderón gano, según las tendencias los jodidos o medio jodidos votamos por AMLO y los ricos por Calderón? Entonces Fox si cumplió sus palabras y los pobres ya son menos, pero ¿por qué realmente ascendieron o murieron?
Muchas preguntas quedan en el aire. Mientras tanto el domingo que viene hay una cita para apoyar el Voto x Voto. Casilla x Casilla. Espero que como las otras veces la mesura camine entre los que asistiremos, empero AMLO tenga la capacidad para seguir teniendo las riendas de la situación para así evitar un movimiento armado, una revolución, porque también huele a realidad. Muchos no tienen nada que perder y prefieren morir peleando que hambrientos.

Describiéndonos.

Sólo son letras las que te han hecho el amor
y yo
el observador que retrata cada pose en una hoja.

domingo, julio 23, 2006

Introspección I.

Acaso ella no existe.
Acaso la imaginé para escribirla. No es cierto. Su historia se me ido imponiendo durante los años. Pero qué absurdo, no tengo sino retazos, fragmentos dispersos de Alicia. Y una vida que es como un rompecabezas al que le faltan piezas.

Esa frase es de Pedro Ángel Palou y pertenece a su relato Pequeño museo de la melancolía, el cual fue publicado por la BUAP en 1997 dentro de la colección Letras poblanas. Pero cualquier pudo haberla escrito, o al menos, al leerla decir: por qué yo no escribí eso. A todos nos ha pasado algo así. El amor por una mujer o un hombre puede ser tan fuerte como banal, pero jamás se escaparán de provocarnos una melancolía. Amar es un triunfo momentáneo que siempre terminará en una inminente derrota. Auque amar es una excelente forma de perder. La más perfecta.
En la película española El otro lado de la cama que navega en el ámbito de la comedia-musical se puede ver y escuchar el mejor consejo en una de las escenas donde existe una conversación entre hombres en un bar y después del rompimiento de uno de ellos con su amada  la siguiente frase: una novia dura nada, pero una ex-novia te será por siempre; palabras más palabras menos, hay que admitirlo: es un certeza correcta en el terreno de más macabro de la vida de todo ser humano.
No hace mucho Sánchez Prado autor del poemario Poesía para nada, editado por Tierra Adentro a finales del año pasado, llegó a  recomendarme que me siente a definir por qué escribo para poder darle la fuerza necesaria a un poemario del cual estoy cerca de poder concluir. Él, a mi parecer, logra definirse en dos poemas Wishlist I y II. He aquí un ejemplo:

Quiero escribir poemas sin poesía
en los cuales el ritmo y la versificación sea lo de
menos.
Quiero que mi poesía sea otra vez
adolescente y egoísta,
que los cuadernos de la preparatoria
adquieran estatuto estético
y que mis aliteraciones baratas sean apreciadas por
el mundo.
Quiero que mi única lectora seas tú
Ma semblable, ma soeur,
Amada mía,
y que te enamores de mí
simplemente porque pretendo ser poeta.

Aquí, incluso recae la fuerza del propio titulo del poemario. No es poesía. Para nada. Sin embargo, derrama poesía con ritmo. Juega con las formas y las poses clásicas de lo que entendemos por poeta, de lo que nos han hecho entender por poeta: rebuscados, mamones, solitarios, ególatras, barrocos, incomprendidos y con un amor continental sin poder compartir. Nunca existe la adecuada. Por eso a veces el poeta y el escritor toman el atrevimiento de inventar sobre lo ya real, eso que se ha tocado, pero no permanece con nosotros. El poeta y el novelista, seres peleados, aparentemente, empero comparten el amor por lo efímero en la vida y lo eterno en la escritura.

¿Por qué escribo?

Hoy decidí sentarme a escribir,
teniendo como única arma a mi soledad
y de consejera a la radio que en el fondo
sonaba el Quien fuera de Silvio.

Por fin una conclusión en la hoja escribí:

ya derrame versos ínfimos, evocándote.
Es suficiente, nuestro amor fue cosa de un sueño.
Los sueños inenarrables nos hacen caminar
por laberintos sin salida.
Sólo una bala pondría fin a esta pesadilla
de escribir versos a un fantasma decembrino
que osa en robarme las noches y perderme los días.

Pero soy demasiado cobarde,
para buscar un renacimiento
en la muerte.

Escribo para responder lo que el común no encuentra en la vida. Para seguir preguntando ¿de dónde vengo?, ¿a dónde voy?, ¿quién soy y quién no soy?  Para jamás poder responder y si volver a cuestionar. Para enfrentar los demonios, aprender a vivir con ellos como se hace con el volcán o la vecina gritona. Para crear mundos alternos a los que jamás accederé porque en esta vida, la normal, no se me tiene permitido. Quizá para buscar las certezas que Palou no ha encontrado que Prado cuestiona y que muchos otros ni las vieron o si las vieron jamás fueron capaces de expresarlo y callaron. Para imaginar y amar a una sola persona que se vuelve en una amalgama de toda nuestra vida y al final es sólo un espejo de nosotros mismos, es una comunicación entre nosotros con uno y de uno con el mundo.
Escribir es la soledad más acompañada jamás comprendida por otrora.
Y mañana seguramente me arrepentiré de esto. Cambiaré de idea. Me retractaré. Regresaré para después morir sin saber la respuesta.  



      

sábado, julio 15, 2006

Noches derramadas.

Cuantas noches de insomnio
transcurren sin poder escribirte
algo digno de ti.

Ayer, me senté con el Bukowsky a la derecha,
el Sánchez Prado a la izquierda,
y en frente tenía a Cirlot.

Consejos les pedí,
para poder crear todo un poemario
que hablara de ti.

La noche avanzó y junto con Sabina,
nos dieron las diez, las once, las doce,
la una, las dos y las tres.
Seguimos sin poder avanzar.
La hoja sigue virgen.

Hoy decidí sentarme a escribir,
teniendo como única arma a mi soledad
y de consejera a la radio que en el fondo
sonaba el Quien fuera de Silvio.

Por fin una conclusión en la hoja escribí:

ya derrame versos ínfimos, evocándote.
Es suficiente, nuestro amor fue cosa de un sueño.
Los sueños inenarrables nos hacen caminar
por laberintos sin salida.
Sólo una bala pondría fin a esta pesadilla
de escribir versos a un fantasma decembrino
que osa en robarme las noches y perderme los días.

Pero soy demasiado cobarde,
para buscar un renacimiento
en la muerte.

      

viernes, julio 14, 2006

Placeres sin clamar.

Todo placer es un principio
humano,
y el humano está lleno de placeres.
Por uno de ellos nos condenamos.

La historia marcó a unas caderas
como victimarías de mi género.

¿O ya olvidaste cuando nos expulsaron del paraíso?

Las caderas siguen siendo
nuestra condena,
que arrastramos cada siglo.

No entendimos la lección.

Sigue habiendo poetas
que gastan versos en musas,
pero jamás serán clamados nuestros deseos
y sin embargo ustedes seguirán siendo
dueñas de cada palabra escrita.

A veces no queda más que resignarnos
a seguir siendo engañados por unas caderas,
aunque eso signifique la perdida de la vida.


      

Bloqueo literario.

Sucede que quiero escribir algo donde no seas pronunciada.
Tengo un problema: estoy bloqueado.
Resulta que no puedo escribir sin rememorar aunque sea
al fantasma que amé mientras tu sólo prestabas atención al poema,
menos al poeta.    

viernes, junio 30, 2006

Femme fatale in my life.

I
La lluvia resbala
por la pálida imagen
que proyecta la transparencia,
ésta resbala y las costras temporales
se reblandecen,
mitigando las ganas de virar.

II
A lejanías marítimas
una orca llora la pena del poeta
y en la tierra, un jaguar
cuida los pasos grabados por una mujer
en Chichén-Itza.

III
Ya son más de cinco tardes lluviosas
que te me apareces, intempestivamente.
Pero un trueno aparece con intenciones
de deslumbrarme, impidiendo a mis ojos
captar con precisión la imagen que proyecta
tu presencia móvil y libre como gaviota.

IV
Es silencio que cala.
Amanece de noche y la luna
aparece cuando el gallo canta.
No es el circulo polar,
tampoco una pintura surrealista;
es el efecto que provocan
las dudas veraniegas
de tus perturbantes miradas
en inenarrables movimientos.

V
¡Oh, Violetta mía!
Si supieras cuantas de mis
últimas horas,
han sido moribundas.

VI
Exíliame y no me obligues
a hacerte un diario,
donde la cabeza sangrará
por causa de un balazo
y con tinta roja acabaré
escribiendo las reacciones
que en doce minutos, o en
la mitad de cien más tres,
que me provoca
tu mirada indescifrable.

VII
Dante a Beatriz,
Kafka a Milena,
Flaubert a Bovary,
Velasco a Violetta,
Pitol queriendo dominar la divina garza
y Palou con Sofía.
Todas constancias de amor
Y yo ejemplo de pasiones
en víspera

VIII
Y son tantas las cartas,
las dedicatorias y las caricias
que te he entregado metafísicamente
a cambio de una conversación,
que me he acostumbrado a bailar
tango con tu sombra.

IX
Y ¿quién so yo
para adjudicarme el privilegio
de bailar con tu sombra?

X
Y sin embargo la ciudad llora
las vísperas
y mi negra transpira
el antaño, mientras un niño
orina la esquina del café
al que no te he invitado,
tal vez por eso en la iglesia
busqué la respuesta
¿señal divina o urinaria?,
pero es la paleta
la que me dicta la sentencia
de mis días por venir.

XI
La ciudad también grita
su profecía y cuida
cada paso que doy,
sin dejar de convidarme
de sus infortunados muñecos de acción
que dan un deseo
a cambio de un peso o dos.
Pero nadie me asegura
que puedas caminar a mi lado
bajo la lluvia.

XII
Tal vez mis deseos sean la realidad
de una ficción magnánima,
donde el que esto escriben,
ha decidido que mi papel
sea el de un poeta sin amor,
pero todo un docto en el tema.

XIII
Probabilidades existen
y volvemos
a la ecuación intemporal
que después de tantas operaciones
sigue sin descifrar
la incógnita de la x.



martes, junio 27, 2006

Huyendo del verso y el tiempo.

I
Si escribir es la máxima felicidad de la vida
como ha osado en afirmar Kafka,
por qué cada verso que te escribo,
evocándote,
es lo más parecido a enterrar
meticulosamente un cuchillo
en las costras de nuestra historia.

II
Kafka se equivocó.
Escribir es las cura más cara del mundo,
se necesita tener agallas
para poder nadar las veces que
sean necesarias
en los abismos privados.

III
Mallarmé solió explicar que
no leemos a otros, nos leemos en otros,
y con el afirmo que
no escribimos para otrora, nos buscamos en otrora.
Así es como encontré
las caricias extraviadas, los besos perdidos,
las abrazos inconclusos, las rosas sin regalar,
los poemas sin dedicar y las visitas pendientes;
que jamás nos presentaron
cuando decidimos conjugar el verbo amar.
Pasamos a ser parte del conciente imaginario colectivo.
Existe porque te inventé.
Nos amamos porque el lector, así lo desea.

IV
Y volvemos al inicio de tiempos inmemoriales.
Ambos desnudos, solos, sin nada que ganar
y mucho que perder.
Una serpiente todo lo comenzó.
Una manzana la constancia del acto.
Aprendí a obedecerte, y
tú a hinoptizarme con la levedad de tus caderas
y sin embargo, andamos solos, errando,
en busca del beso que todo lo calme.

viernes, junio 16, 2006

Imaginándote.

I
Un pequeñísimo silencio se asoma
dentro de mi soledad resonante,
se parece a la calma, se asemeja
a un renacimiento.

II
Insensata imaginación,
provocada por una mirada doble
que promete eternidad.

Dudas de cristal,
voz pasional,
andar presuroso y firme,
son parte de la lista
que define
al motivo de mi constante invención,
a veces inexistente probabilidad.

III
De día suelo imaginar
que con la mirada me buscas,
por la noche el deseo
de pertenecer a una ínfima
parte de tu sueño,
me carcome las ansias.

IV
Ahora por un momento,
Imagínate
que desde muy niño
te llevaba flores
te daba mi abrigo.

que soy el amigo
de tu mismo grado
que lleva tus libros.

V
Luego imagínate
los ratos en que suelo evocar
tu ruidoso recuerdo
y verás como
no cuesta imaginar,
pero cansa vivir
en la estadía.


              

martes, junio 13, 2006

3er número de Revuelta.


Revuelta N�3, revista Latinoamericana de pensamiento Posted by Picasa

Ya ha salido el 3er número de la revista Revuelta. Está ocasión tiene como tema en su sección de Babel: La seducción del terror, donde escriben Santiago Roncagliolo: ¿A qué le tienes miedo?; Ignacio Padilla: Naturaleza muerta con palomas; Miguel Maldonado: Homo Animalitatis, entre otros textos.
En Los días del tiempo, el tema se centra en Latinoamérica: poder y sensatez, escriben: Edmundo Paz Soldán: En la Bolivia de Evo, por nombrar un texto.
Presente perfecto, aportan ideas Guillermo Samperio: El medio campista; Andrés Neuman: En la literatura todos somos pacientes y otros más.
Se agrega una sección de Columnas donde podemos ver a Déborah Holtz: Plegarias no escuchadas (cine); Ignacio M. Sánchez Prado: La vuelta al mundo en ocho autores; Laurence Le Bouhelle: Cátedra Maffesoli y algunas otras.
En el área de Poesía participan: Gabriela Puente, Catherine Bowman, Javier Vargas y Víctor Mendiola.
Se agrega una mini historieta nombrada: Nené Gravilis por Orlando Larrondo.
Y desde luego su habitual sección de Viaje sentimental-reseña crítica con aportaciones de: Adrián Curiel, Carlos A. Alatriste y muchos más.
En fin un rico número que debemos leer.

viernes, junio 02, 2006

Pequeña resignación.

Me persigue un fantasma
que adolece todo mi cuerpo,
llenándolo de enorme melancolía.

Mi cerebro se vuelve un museo
y mi cuerpo la ruina que lo envuelve.

A lo lejos la protectora
aparece como posible restauradora
y vigía de mis cimientos.

Cambiar la colección de imágenes,
resulta difícil cuando un maquiavélico amor
se encuentra como la prohibición
ante la posible mi posible fuga.

A veces no queda más que resignación
y conformarse con ser la huella ejemplar
para aquellos amantes ocasionales
que buscan refugio en la inexistencia.
  

jueves, junio 01, 2006

Anulación de la tercera persona del plural.

I
Son ya cinco años
y tu recuerdo se ha impostado
en mi vida, no logré impedirlo.

II
Tus ojos son rojas flamas
que queman en lo profundo
de mi imperfecto ser
cuando pides espera
mientras miras a mi ojos.

III
Quisiera que no existieras
y dejarás de ser el fantasma de mis días,
la sombra de mis noches
y el insomnio que me persigue.

IV
Mujeres pasan por mi vida,
pero ninguna ha logrado
borrarte de raíz,
inmune ante los besos de amor,
dominante de las promesas inciertas.

V
Inexistente en verbo,
sustantivo presente.

VI
Tantos versos que hacen el amor,
ocasiones rápidas de toqueteo,
ahora alojadas en el imaginario personal.

VII
Son ya cinco años
y navegas a la deriva
en busca del algún pairo,
siempre aseguras, ese eres tú.

VII
A lo largo del tiempo
hemos sido una eterna conjugación
de yo y tú, anulando a la
primera persona del plural.

sábado, mayo 27, 2006

El vaso, la dama y una mosca.

I
Un vaso a medio terminar
y una noche que amenaza
con esconder las costumbres
y relucir las perversiones.

II
El uno, el dos y el tres
del candor de las juveniles
caderas de la dama de rosa-café
que se adueñan de la atención de todos
y penetra como rayo en mis pupilas,
la acompañan otros más en la pista,
el vaso se ha vaciado, luce solo.

III
El vaso de vuelve a poblar de líquido
y un continente helado,
al igual que el vacío,
provocado por tu ausencia.

IV
Una mirada que me incomoda,
a lo lejos,
una mosca que sobrevuela mi cabeza
y un olor a alcohol que penetra
hasta los oídos
y la dama rosa-café de largos cabellos
interfieren mi intención de mirar
la seca laguna que ahí habita.

V
Un vaso derramado
y tu recuerdo que se esfuma
al movimiento de las ramas
de un árbol solitario como esta mano
que insiste en buscar algún resto
de tu existencia en absurdas palabras.

VI
La dama ha dejado de mirar,
el acoso se acaba.
Vuelvo a llenar el vaso
y una mosca nada en el líquido negro
que pronto será parte mi cuerpo.

Podredumbre.

Si hay tantas moscas en el aire,
en mi mesa de comer
en la sala de estar
y en sobrevolando mi cabeza;
entonces hay mucho de podrido.

Pero ¿qué se ha podrido?

Además de la fruta de la cocina,
se pudrió tu foto, tu recuerdo,
la religión, las ansias de ver muerto
al régimen conservador religioso,
los deseos de ver un nuevo mundo
y si esto no basta o me falta por en listar más,
puede ser posible que las palabras
también se hayan podrido.