Paisajes de la Memoria. (15/03/07)
Juan Gerardo Sampedro
Jorge Bucay
De cómo la inestabilidad emocional sigue siendo un negocio: He leído atentamente algunas obras de Jorge Bucay, un psicoterapeuta que está desbancando, si se puede decir así (las modas también se dan en la psiquiatría) a Leonardo Stemberg y su terapia basada en el “Contraanálisis”. He visto a Bucay en el canal de Telefórmula estos últimos días, pero confieso que lo único que ha logrado es aburrirme un poco. Cuando se repiten los modelos, éstos llegan a cansar.
Sin embargo creo que Jorge Bucay es un serio terapeuta a distancia. Sus libros, lo digo yo que conozco bien la terapia gestáltica gracias a los conocimientos que adquirí de mi maestro Jorge Barragán, no son los clásicos de autoayuda. Sus libros son didácticos y puede leerlos cualquiera, aún sin tener la formación de terapeuta.
He leído muy recientemente, por ejemplo, “El camino de la autodependencia”, “El camino de la felicidad” y “Cartas para Claudia”. El segundo de ellos, “El camino de la felicidad”, si se mira con atención, es una síntesis (que no vulgar plagio) del filósofo Arthur Schopenhauer, “El arte de ser feliz”.
Alguna vez me pregunté por qué la gente busca libros de autoayuda. La respuesta: el silencio. Es decir: sigo pensando que no hay una respuesta adecuada para los que sufren (o sufrimos), y que tampoco se encontrará fácilmente.
¿En dónde entonces radica el poder y la moda de un Jorge Bucay? La gente, en este mundo globalizado, necesita respuestas a sus conflictos. Y como los hombres necesitamos seguir viviendo, nos volcamos hacia donde creemos que hay un asidero. Yo no sé –no lo creo todavía– si Jorge Bucay, que edita en Océano, haya agotado los tiros que puede agotar, como lo llamó Fox, “el Premio Nobel colombiano Mario Vargas Llosa”; o el mismo, ése sí Premio Nobel colombiano, Gabriel García Márquez.
De cualquier manera, para un país como el nuestro el tiro de las obras de Jorge Bucay es impresionante. Algo curioso: su novela no ha alcanzado los niveles de éxito que sí han alcanzado sus libros de psicoterapia aunque, para obtener conocimiento del mundo, la literatura y la ciencia son lo mismo: las vías son la diferencia.
Yo que ya he tocado en este mismo especio el tema, sigo pensando que la inestabilidad emocional es el gran negocio. No quiero decir con esto que Jorge Bucay sea un psicoterapeuta sin propuestas. En efecto y con un enfoque distinto, la gente ahora lo prefiere a mi amigo Leonardo Stemberg, quien mantiene su página electrónica en el Internet www.contranalisis.com.mx cada vez con menos –creo– adeptos, desde que ha delegado en otros la responsabilidad que él tenía.
En Telefórmula he visto a Bucay recomendarles a los usuarios dejar que sus sentimientos fluyan, como lo recomienda el Zen; quizá sólo sea receta. El Jorge Bucay gestáltico lo será mejor lejos de los grandes negocios de la industria editorial: con el sufrimiento emocional no se lucra
Espacio del Poeta superfugado, hijo de Hugh Grant y sobrino flaco de Federer.
jueves, marzo 15, 2007
lunes, marzo 12, 2007
Introspección XXXVII.
Hoy por la madrugada continué con la lectura de Seis Propuestas para el Próximo Milenio del inigualable Italo Calvino. Toco el turno a la propuesta número tres: Exactitud.
Transcribo su idea:
(…) Trataré ante todo de definir mi tema. Exactitud quiere decir para mí sobre todo tres cosas:
1) un diseño de la obra bien definido y bien calculado;
2) la evocación de imágenes nítidas, incisivas, memorables; en italiano
tenemos un adjetivo que no existe en inglés, “icástico”, del griego Ekiautikós;
3) un lenguaje lo más preciso posible como léxico y como expresión de los matices del pensamiento y de la imaginación.
¿Por qué siento la necesidad de defender valores que a muchos parecerán obvios? Creo que mi primer impulso obedece a que padezco de una hipersensibilidad o alergia: tengo la impresión de que el lenguaje se usa siempre de manera aproximativa; casual, negligente, y eso me causa un disgusto intolerable. No se vaya a creer que esta reacción corresponde a una intolerancia hacia el prójimo: lo que más me molesta es oírme hablar. Por eso traro de hablarlo menos posible, y si prefiero escribir es porque escribiendo puedo corregir cada frase tantas veces comos sea necesario para llegar, no digo a estar satisfecho de mis palabras, pero por loe menos a eliminar las razones de insatisfacción que soy capaz de percibir. La literatura –quiero decir, la literatura que responda a estas exigencias- es la Tierra Prometida en donde el lenguaje llega a ser lo que realmente debería ser.
A veces tengo la impresión de que una epidermia pestilencial azota a la humanidad en la facultad que más la caracteriza, es decir, en el uso de la palabra, una peste del lenguaje que se manifiesta como pérdida de fuerza cognoscitiva y de inmediatez, como automatismo que tiende a nivelar la expresión en sus formas más genéricas, anónimas, abstractas, a diluir los significados, a limar las puntas expresivas, a apagar cualquier chispa que brote del encuentro de las palabras con nuevas circunstancias.
No me interesa aquí preguntarme si los orígenes de esta epidermia están en la política, en la ideología, en la uniformidad burocráticas, en la homogenización de los mass-media, en la difusión escolar de la cultura media. Lo que me interesa son las posibilidades de salud. La literatura 8 y quizá sólo la literatura) puede crear anticuerpos que contrarresten la expansión de la peste del lenguaje.
Es revalorar a la palabra dándole su peso exacto sin restarle la posibilidad de la expansión, pero sin regalar la oportunidad de la brevedad. En ambos casos, siempre con una profundidad.
En un rato veré a Mario Bellatin. Por la tarde s presentará el Nº 6 de la revista Revuelta, motivo por el cual, está aquí Bellatin.Ayer, mi tía-abuela, Andrea lleva por nombre, entró en una etapa non grata para nadie. Jamás deseada, pero quizá, a veces inevitable. Siempre ha tenido problemas de circulación, ahora, al parecer ha afectado la oxigenación al cerebro, dicen puede tener coágulos, que provocan una memoria escasa, casi nula. Hoy, por la mañana salio de un encierro de cuarto que tuvo durante todo el domingo, su cuarto huele a miados. Le cuesta trabajo caminar. Mi madre ha llorado ayer. Hoy también.
Transcribo su idea:
(…) Trataré ante todo de definir mi tema. Exactitud quiere decir para mí sobre todo tres cosas:
1) un diseño de la obra bien definido y bien calculado;
2) la evocación de imágenes nítidas, incisivas, memorables; en italiano
tenemos un adjetivo que no existe en inglés, “icástico”, del griego Ekiautikós;
3) un lenguaje lo más preciso posible como léxico y como expresión de los matices del pensamiento y de la imaginación.
¿Por qué siento la necesidad de defender valores que a muchos parecerán obvios? Creo que mi primer impulso obedece a que padezco de una hipersensibilidad o alergia: tengo la impresión de que el lenguaje se usa siempre de manera aproximativa; casual, negligente, y eso me causa un disgusto intolerable. No se vaya a creer que esta reacción corresponde a una intolerancia hacia el prójimo: lo que más me molesta es oírme hablar. Por eso traro de hablarlo menos posible, y si prefiero escribir es porque escribiendo puedo corregir cada frase tantas veces comos sea necesario para llegar, no digo a estar satisfecho de mis palabras, pero por loe menos a eliminar las razones de insatisfacción que soy capaz de percibir. La literatura –quiero decir, la literatura que responda a estas exigencias- es la Tierra Prometida en donde el lenguaje llega a ser lo que realmente debería ser.
A veces tengo la impresión de que una epidermia pestilencial azota a la humanidad en la facultad que más la caracteriza, es decir, en el uso de la palabra, una peste del lenguaje que se manifiesta como pérdida de fuerza cognoscitiva y de inmediatez, como automatismo que tiende a nivelar la expresión en sus formas más genéricas, anónimas, abstractas, a diluir los significados, a limar las puntas expresivas, a apagar cualquier chispa que brote del encuentro de las palabras con nuevas circunstancias.
No me interesa aquí preguntarme si los orígenes de esta epidermia están en la política, en la ideología, en la uniformidad burocráticas, en la homogenización de los mass-media, en la difusión escolar de la cultura media. Lo que me interesa son las posibilidades de salud. La literatura 8 y quizá sólo la literatura) puede crear anticuerpos que contrarresten la expansión de la peste del lenguaje.
Es revalorar a la palabra dándole su peso exacto sin restarle la posibilidad de la expansión, pero sin regalar la oportunidad de la brevedad. En ambos casos, siempre con una profundidad.
En un rato veré a Mario Bellatin. Por la tarde s presentará el Nº 6 de la revista Revuelta, motivo por el cual, está aquí Bellatin.Ayer, mi tía-abuela, Andrea lleva por nombre, entró en una etapa non grata para nadie. Jamás deseada, pero quizá, a veces inevitable. Siempre ha tenido problemas de circulación, ahora, al parecer ha afectado la oxigenación al cerebro, dicen puede tener coágulos, que provocan una memoria escasa, casi nula. Hoy, por la mañana salio de un encierro de cuarto que tuvo durante todo el domingo, su cuarto huele a miados. Le cuesta trabajo caminar. Mi madre ha llorado ayer. Hoy también.
¡Fuera Montiel Bonilla, Fuera!
La quinta columna (Diario Cambio 12/03/07)
Mario Alberto Mejía
El Mediocre (Homenaje Poblano a José Ingenieros). Carece de la grandeza (no podía ser de otra manera, ya que es físicamente imposible), pero tiene la insidiosa persistencia cancerígena de la mediocridad.
Por eso.
La permanencia en el cargo de secretario de cultura de Alejandro Montiel Bonilla no sólo es un agravio para la comunidad académica y cultural de Puebla, sino también para la del País, porque su patética mala fama ha trascendido las fronteras del estado: su mediocre personalidad es, en demérito de los poblanos, conocida por las autoridades del CONACULTA y por los titulares de las dependencias culturales de los estados que convivieron con él en las reuniones nacionales de cultura. No hay funcionario cultural, federal, estatal o municipal, que tome en serio a Montiel. Vamos, ni sus subordinados, ni los miembros de su equipo de servidumbre. Tan pronto escuchan su nombre surgen la burlas, los chistes y los comentarios mordaces sobre sus mentiras y disparates, y sobre ciertos hábitos y costumbres de su vida sexual de oficina que, gracias a su propia torpeza, es tan pública como el diario oficial. Estos meses han servido para concluir que, en un sentido estrictamente laboral, es técnicamente insostenible su permanencia en el gabinete, por su falta de competencias laborales para desempeñar el cargo: hoy en día la secretaría de cultura sólo existe en el primer cuadro de la ciudad de Puebla. Por ejemplo, es un escándalo que la Dirección de Cultura del ayuntamiento de Tehuacan sea capaz de organizar un festival de mayor calidad que el FIP de la Secretaria de Cultura del gobierno del estado. Sin embargo, hay otra dimensión del asunto: su permanencia en la primera oficina de la dependencia cultural no sólo es una afrenta para la historia cultural de Puebla, también es peligrosa electoralmente para el PRI. Recordemos que con la política cultural del estado sucedía lo que, en otro tiempo, pasaba con la política exterior de México: era el espacio natural de la inteligencia, de la ilustración, del cultivo de lo mejor de las tradiciones políticas y culturales. Para tener idea de la magnitud del deterioro de la política cultural del gobierno simplemente hay que evocar los nombres de algunos secretarios de Cultura de Puebla (Palou Pérez, Castro Morales, Azar Barbar, Palou García) y compararlos con el de Montiel Bonilla. La perspectiva que surgirá de este ejercicio será una referencia para entender el desastre cultural que vive Puebla en un año electoral. Es innegable que la presencia de Montiel en el gobierno restará votos al PRI en una elección crucial. Veamos: si en la secretaría de Cultura hay 600 trabajadores y cada uno de ellos pertenece a un núcleo familiar que en promedio cuenta con 5 elementos, tenemos entonces 3 mil personas. Si de estas el 10 por ciento son menores de edad nos quedan 2 mil 700 potenciales electores. Conservadoramente, dupliquemos la cifra agregando conocidos y amigos de la familia: 5400 electores. A este número, sumemos a los miembros de la comunidad artística y cultural, la fuente periodística, los académicos, los universitarios y los ciudadanos que alguna vez han leído alguna de las centenas de notas periodísticas que han informado y/o comentado los errores y torpezas del señor Montiel. ¿Cuál sería la cifra que obtendríamos? Pensemos en 5 mil que sumados a los anteriores nos darían, entonces, diez mil votos. ¿Estará dispuesto el PRI a perder 10 mil votos que podrían definir más de una diputación en las próximas elecciones sólo por mantener en el cargo de secretario de Cultura a un inepto que ni siquiera paga sus cuotas al partido? Sin duda, amplios sectores sociales con cierto nivel de educación y de influencia en la vida social y cultural de Puebla dejarán de votar por el PRI si Montiel permanece en el cargo. Porque, simplemente, Montiel no pertenece a ese sector. Es un advenedizo sin liderazgo ni influencia alguna en el mundo cultural, al que, muy lejos de servirlo, ha ofendido con sus recurrentes actos de altanería, vulgaridad e ignorancia. Montiel es ahora un hombre sitiado que apuesta a la falta de memoria del público, que confía en que sus muchos errores y descuidos se olvidarán de repente, que espera, reza en la iglesia de Xonaca, porque el gobernador deje de preguntarle sobre ciertos asuntos sobre los cuales simplemente no tiene respuestas satisfactorias. Es un cripto-secretario que se esconde de la prensa, de los ciudadanos e incluso de su estructura formal de trabajo, ya que a él sólo acceden sus íntimos. Montiel ha dejado de asistir a actos públicos y prácticamente ha desaparecido de los diarios locales y de la vida cultural de Puebla: no asiste a nada, no organiza nada, no participa en nada. Ha optado por la “estrategia” de la invisibilidad y de la inactividad. Sencillamente, no hace algo. Es un vacío institucional que otros están ocupando ya. Montiel deja pasar los días sumido en un estado de postración mental que, ante los pocos que hablan con él, trata de disfrazar de gran seguridad en sus acciones y hasta de entusiasmo ante el futuro. Pero no. La verdad es que está paralizado por el temor de perder el dinero que ahora tiene. Han pasado ya tres meses del 2007 y no ha presentado ante la opinión pública sus proyectos para este año.
Tampoco ha hecho un balance del (catastrófico) 2006. Durante este breve 2007 prácticamente ha metido la pata cada vez que sale ante el público, tal vez por eso ha optado por el ocultamiento. He aquí una incompleta lista de sus recientes incapacidades, errores y negligencias: La vergonzosa comparecencia ante el congreso del estado en la que no pudo contestar las preguntas de los diputados. El enredo de corretiza y pastelazo de los seis libros que supuestamente publicó en el 2006 El criminal abandono en que se encuentran los libros de biblioteca Tolá de Habich, arrumbados en una bodega húmeda en cajas de huevo. El desprecio étnico, el racismo pues, que le llevó a presentar el polémico y carísimo libro La Pirámide de Cholula en el Museo Amparo, en donde por cierto ya solicitó empleo por si las dudas, y no en Cholula, como debía ser. La delictuosa cesión de los derechos editoriales de los libros Las Calles de Puebla a una empresa privada El desmantelamiento de la sala Erasto Cortés y el ataque a su obra que ha sido almacenada en las temibles cajas de huevo que utiliza Montiel para perpetrar sus delitos culturales. La amañada y tramposa asignación de las becas del FOESCAP a sus cuates y proveedores. Si algo hay que admirar del lastimero secretario de cultura que padecemos es su inagotable capacidad para el ridículo, para la exhibición de sus penosas limitaciones educativas e intelectuales. No hay que olvidar que su único libro publicado fue revisado y corregido exhaustivamente por un hombre talentoso cuya amistad, por cierto, ha traicionado vilmente. Porque Montiel no es más que un lumpen perfumadito y adinerado con graves problemas de incontinencia verbal. Un mitomaníaco sentado en una silla que no le corresponde. No hay que olvidar que Montiel sólo es un pícaro al que valiéndole madres todo se fue de mochila a Europa al reventón lumpen: Portugal (¿?); Madrid y París (edificios miserables de promiscuos apartamentos sin servicios). No hay que olvidar que sólo es un ambicioso sin escrúpulos y sin luces que, a su regreso del viajecito de desmadres y excesos, se inventó una estancia académica plena de condecoraciones, honores y nobles torres medievales rescatadas de la herrumbre del tiempo, pensando, como todavía hoy lo hace, que los poblanos son ignorantes. Pero, como dijo el otro clásico: ¡Qué viva el mole de guajolote!
+++Un Mail Ad Hoc. Un lector nos envió las siguientes líneas. “Dicen las malas lenguas que nuestro talentosísimo subsecretario de Cultura, Gerardo Ramos Brito, anda por las Europas. Que desde las Galias dirige el cascarón de Secretaría en Puebla. Vaya, es de entender que el pobre Gèrar debe estar hartísimo de las decisiones del secretario Alexander Von Montiel Bonilla, y por eso se va a dar sus paseítos por las Europas. Pero la pregunta es: ¿A costa de quién? De nosotros? ¿Del erario? ¿O es que sus cuadritos dan pa`tanto?“También dicen que Ramos Brito va a asumir en unos días la Secretaría que deja Montiel, pero que ya les dijo que se esperen, que mientras anda muy quitado de la pena y que no lo estén chingando. Que les da el sí hasta que vuelva y hasta que se le hinchen...”
Mario Alberto Mejía
El Mediocre (Homenaje Poblano a José Ingenieros). Carece de la grandeza (no podía ser de otra manera, ya que es físicamente imposible), pero tiene la insidiosa persistencia cancerígena de la mediocridad.
Por eso.
La permanencia en el cargo de secretario de cultura de Alejandro Montiel Bonilla no sólo es un agravio para la comunidad académica y cultural de Puebla, sino también para la del País, porque su patética mala fama ha trascendido las fronteras del estado: su mediocre personalidad es, en demérito de los poblanos, conocida por las autoridades del CONACULTA y por los titulares de las dependencias culturales de los estados que convivieron con él en las reuniones nacionales de cultura. No hay funcionario cultural, federal, estatal o municipal, que tome en serio a Montiel. Vamos, ni sus subordinados, ni los miembros de su equipo de servidumbre. Tan pronto escuchan su nombre surgen la burlas, los chistes y los comentarios mordaces sobre sus mentiras y disparates, y sobre ciertos hábitos y costumbres de su vida sexual de oficina que, gracias a su propia torpeza, es tan pública como el diario oficial. Estos meses han servido para concluir que, en un sentido estrictamente laboral, es técnicamente insostenible su permanencia en el gabinete, por su falta de competencias laborales para desempeñar el cargo: hoy en día la secretaría de cultura sólo existe en el primer cuadro de la ciudad de Puebla. Por ejemplo, es un escándalo que la Dirección de Cultura del ayuntamiento de Tehuacan sea capaz de organizar un festival de mayor calidad que el FIP de la Secretaria de Cultura del gobierno del estado. Sin embargo, hay otra dimensión del asunto: su permanencia en la primera oficina de la dependencia cultural no sólo es una afrenta para la historia cultural de Puebla, también es peligrosa electoralmente para el PRI. Recordemos que con la política cultural del estado sucedía lo que, en otro tiempo, pasaba con la política exterior de México: era el espacio natural de la inteligencia, de la ilustración, del cultivo de lo mejor de las tradiciones políticas y culturales. Para tener idea de la magnitud del deterioro de la política cultural del gobierno simplemente hay que evocar los nombres de algunos secretarios de Cultura de Puebla (Palou Pérez, Castro Morales, Azar Barbar, Palou García) y compararlos con el de Montiel Bonilla. La perspectiva que surgirá de este ejercicio será una referencia para entender el desastre cultural que vive Puebla en un año electoral. Es innegable que la presencia de Montiel en el gobierno restará votos al PRI en una elección crucial. Veamos: si en la secretaría de Cultura hay 600 trabajadores y cada uno de ellos pertenece a un núcleo familiar que en promedio cuenta con 5 elementos, tenemos entonces 3 mil personas. Si de estas el 10 por ciento son menores de edad nos quedan 2 mil 700 potenciales electores. Conservadoramente, dupliquemos la cifra agregando conocidos y amigos de la familia: 5400 electores. A este número, sumemos a los miembros de la comunidad artística y cultural, la fuente periodística, los académicos, los universitarios y los ciudadanos que alguna vez han leído alguna de las centenas de notas periodísticas que han informado y/o comentado los errores y torpezas del señor Montiel. ¿Cuál sería la cifra que obtendríamos? Pensemos en 5 mil que sumados a los anteriores nos darían, entonces, diez mil votos. ¿Estará dispuesto el PRI a perder 10 mil votos que podrían definir más de una diputación en las próximas elecciones sólo por mantener en el cargo de secretario de Cultura a un inepto que ni siquiera paga sus cuotas al partido? Sin duda, amplios sectores sociales con cierto nivel de educación y de influencia en la vida social y cultural de Puebla dejarán de votar por el PRI si Montiel permanece en el cargo. Porque, simplemente, Montiel no pertenece a ese sector. Es un advenedizo sin liderazgo ni influencia alguna en el mundo cultural, al que, muy lejos de servirlo, ha ofendido con sus recurrentes actos de altanería, vulgaridad e ignorancia. Montiel es ahora un hombre sitiado que apuesta a la falta de memoria del público, que confía en que sus muchos errores y descuidos se olvidarán de repente, que espera, reza en la iglesia de Xonaca, porque el gobernador deje de preguntarle sobre ciertos asuntos sobre los cuales simplemente no tiene respuestas satisfactorias. Es un cripto-secretario que se esconde de la prensa, de los ciudadanos e incluso de su estructura formal de trabajo, ya que a él sólo acceden sus íntimos. Montiel ha dejado de asistir a actos públicos y prácticamente ha desaparecido de los diarios locales y de la vida cultural de Puebla: no asiste a nada, no organiza nada, no participa en nada. Ha optado por la “estrategia” de la invisibilidad y de la inactividad. Sencillamente, no hace algo. Es un vacío institucional que otros están ocupando ya. Montiel deja pasar los días sumido en un estado de postración mental que, ante los pocos que hablan con él, trata de disfrazar de gran seguridad en sus acciones y hasta de entusiasmo ante el futuro. Pero no. La verdad es que está paralizado por el temor de perder el dinero que ahora tiene. Han pasado ya tres meses del 2007 y no ha presentado ante la opinión pública sus proyectos para este año.
Tampoco ha hecho un balance del (catastrófico) 2006. Durante este breve 2007 prácticamente ha metido la pata cada vez que sale ante el público, tal vez por eso ha optado por el ocultamiento. He aquí una incompleta lista de sus recientes incapacidades, errores y negligencias: La vergonzosa comparecencia ante el congreso del estado en la que no pudo contestar las preguntas de los diputados. El enredo de corretiza y pastelazo de los seis libros que supuestamente publicó en el 2006 El criminal abandono en que se encuentran los libros de biblioteca Tolá de Habich, arrumbados en una bodega húmeda en cajas de huevo. El desprecio étnico, el racismo pues, que le llevó a presentar el polémico y carísimo libro La Pirámide de Cholula en el Museo Amparo, en donde por cierto ya solicitó empleo por si las dudas, y no en Cholula, como debía ser. La delictuosa cesión de los derechos editoriales de los libros Las Calles de Puebla a una empresa privada El desmantelamiento de la sala Erasto Cortés y el ataque a su obra que ha sido almacenada en las temibles cajas de huevo que utiliza Montiel para perpetrar sus delitos culturales. La amañada y tramposa asignación de las becas del FOESCAP a sus cuates y proveedores. Si algo hay que admirar del lastimero secretario de cultura que padecemos es su inagotable capacidad para el ridículo, para la exhibición de sus penosas limitaciones educativas e intelectuales. No hay que olvidar que su único libro publicado fue revisado y corregido exhaustivamente por un hombre talentoso cuya amistad, por cierto, ha traicionado vilmente. Porque Montiel no es más que un lumpen perfumadito y adinerado con graves problemas de incontinencia verbal. Un mitomaníaco sentado en una silla que no le corresponde. No hay que olvidar que Montiel sólo es un pícaro al que valiéndole madres todo se fue de mochila a Europa al reventón lumpen: Portugal (¿?); Madrid y París (edificios miserables de promiscuos apartamentos sin servicios). No hay que olvidar que sólo es un ambicioso sin escrúpulos y sin luces que, a su regreso del viajecito de desmadres y excesos, se inventó una estancia académica plena de condecoraciones, honores y nobles torres medievales rescatadas de la herrumbre del tiempo, pensando, como todavía hoy lo hace, que los poblanos son ignorantes. Pero, como dijo el otro clásico: ¡Qué viva el mole de guajolote!
+++Un Mail Ad Hoc. Un lector nos envió las siguientes líneas. “Dicen las malas lenguas que nuestro talentosísimo subsecretario de Cultura, Gerardo Ramos Brito, anda por las Europas. Que desde las Galias dirige el cascarón de Secretaría en Puebla. Vaya, es de entender que el pobre Gèrar debe estar hartísimo de las decisiones del secretario Alexander Von Montiel Bonilla, y por eso se va a dar sus paseítos por las Europas. Pero la pregunta es: ¿A costa de quién? De nosotros? ¿Del erario? ¿O es que sus cuadritos dan pa`tanto?“También dicen que Ramos Brito va a asumir en unos días la Secretaría que deja Montiel, pero que ya les dijo que se esperen, que mientras anda muy quitado de la pena y que no lo estén chingando. Que les da el sí hasta que vuelva y hasta que se le hinchen...”
domingo, marzo 11, 2007
Introspección XXXVI.
Veinte páginas las dedicadas por Calvino para hablar de la Rapidez. Ejemplos demasiados, extensión la normal, información bastante, pero las leí en un santiamén. Parece que leí la mitad de páginas. Cuando menos lo vi, ya había terminado de leer.
Asistí pues al ejemplo puesto en práctica.
Aquí algo de lo dicho por Italo:
(…) El siglo de la motorización ha impuesto la velocidad como un valor mensurable, cuyos records marcan la historia del progreso de las máquinas y de los hombres. Pero la velocidad mental nos e puede medir y no permite confrontaciones o competiciones, ni puede disponerlos propios resultados en una perspectiva histórica. La velocidad mental vale por sí misma, por el placer que provoca en quien es sensible a este placer, no por utilidad prácticas que de ella se pueda obtener. Un razonamiento veloz no es necesariamente mejor que un razonamiento ponderado, todo lo contrario; pero comunica algo especial que reside justamente en su rapidez.
Cada uno de los valores que escojo como tema de mis conferencias, lo he dicho al principio, no pretende excluir el valor contrario: así como en mi elogio de la levedad estaba implícito mi respeto por el peso, así esta apología de la rapidez no pretender negar los placeres de la dilación. La literatura ha elaborado varias técnicas para retardar el curso del tiempo; he recordado ya la iteración; me referiré ahora a la digresión.
En la vida práctica el tiempo es una riqueza de la somos avaros; en literatura, el tiempo es una riqueza de la que se dispone con comodidad y distanciamiento: no se trata de llegar ante a una meta establecida: al contrario, la economía de tiempo es algo bueno porque cuanto más tiempo economicemos, más tiempo podremos perder. Rapidez de estilo y de pensamiento quiere decir sobre todo agilidad, movilidad, desenvoltura; cualidades todas que se avienen con una escritura dispuesta a las divagaciones, a saltar a de un argumento a otro, a perder el hilo cien veces y a encontrarlo al cabo de cien vericuetos.
Vaya que la vida fue rápida con él. Jamás llegó a dar las conferencias. Las conocemos porque quedaron escritas.
Y tiene razón. La vida es rápida. Un día estaba besando a una mujer de cuerpo pecaminoso y al otro día me estaba diciendo: ya me aburrí de nosotros.
En un rato leeré en qué consiste la Exactitud.
Asistí pues al ejemplo puesto en práctica.
Aquí algo de lo dicho por Italo:
(…) El siglo de la motorización ha impuesto la velocidad como un valor mensurable, cuyos records marcan la historia del progreso de las máquinas y de los hombres. Pero la velocidad mental nos e puede medir y no permite confrontaciones o competiciones, ni puede disponerlos propios resultados en una perspectiva histórica. La velocidad mental vale por sí misma, por el placer que provoca en quien es sensible a este placer, no por utilidad prácticas que de ella se pueda obtener. Un razonamiento veloz no es necesariamente mejor que un razonamiento ponderado, todo lo contrario; pero comunica algo especial que reside justamente en su rapidez.
Cada uno de los valores que escojo como tema de mis conferencias, lo he dicho al principio, no pretende excluir el valor contrario: así como en mi elogio de la levedad estaba implícito mi respeto por el peso, así esta apología de la rapidez no pretender negar los placeres de la dilación. La literatura ha elaborado varias técnicas para retardar el curso del tiempo; he recordado ya la iteración; me referiré ahora a la digresión.
En la vida práctica el tiempo es una riqueza de la somos avaros; en literatura, el tiempo es una riqueza de la que se dispone con comodidad y distanciamiento: no se trata de llegar ante a una meta establecida: al contrario, la economía de tiempo es algo bueno porque cuanto más tiempo economicemos, más tiempo podremos perder. Rapidez de estilo y de pensamiento quiere decir sobre todo agilidad, movilidad, desenvoltura; cualidades todas que se avienen con una escritura dispuesta a las divagaciones, a saltar a de un argumento a otro, a perder el hilo cien veces y a encontrarlo al cabo de cien vericuetos.
Vaya que la vida fue rápida con él. Jamás llegó a dar las conferencias. Las conocemos porque quedaron escritas.
Y tiene razón. La vida es rápida. Un día estaba besando a una mujer de cuerpo pecaminoso y al otro día me estaba diciendo: ya me aburrí de nosotros.
En un rato leeré en qué consiste la Exactitud.
Introspección XXXV.
Hoy por la tarde, después de ver por la televisión a Atlantis, ídolo de los niños (antes de los técnicos, ahora de los rudos), pelear en la catedral de la Lucha Libre: Arena Coliseo, empecé con Italo Calvino y sus Seis propuestas para el próximo milenio.
He leído la propuesta primera: Levedad.
Levedad sobre el Peso. Ambos ubicados en el poder de la palabra. La idea es no abandonar la profundidad en el texto, pero sí hacerlo más ágil, menos pesado para el lector. Mientras más breve, conciso y directo, mejor. Esto no implica la extensión, no quiere decir que una obra de 600 páginas sea pesada o una de 150 sea breve. Es la forma, la estructura y la carga que se le den a las palabras en esas 150 ó 600 páginas.
Al menos es mi primera interpretación. Nunca definitiva, imposible.
No existe lo definitivo. Al menos no creo en ello.
Un ejemplo claro de la Levedad, dice Calvino está en La Insoportable Levedad del Ser de Milan Kundera, dixit:
(…) Es difícil para un novelista representar su idea de la levedad con ejemplos tomados de la vida contemporánea si no se la convierte en el objeto inalcanzable de una quete sin fin. Es lo que ha hecho con evidencia e inmediatez Milan Kundera. Su novela La insoportable levedad del ser es en realidad una amarga constatación de la Ineluctable Pesadez del Vivir: no sólo de la condición de opresión desesperada y all-pervading que ha tocado en suerte a su desventurado país, sino de una condición humana que nos es común, auque nosotros seamos infinitamente más afortunados. El peso de vivir para Kundera está en toda forma de constricción: la tupida red de constricciones públicas y privadas que termina por envolver toda existencia con nudos cada vez más apretados. Su novela nos demuestra cómo en la vida todo lo que elegimos y apreciamos por su levedad no tarda en revelar su propio peso insostenible. Quizá sólo la vivacidad y la movilidad de la inteligencia escapan a esa condena: virtudes que distinguen a esa novela, que pertenecen a un universo distinto del universo del vivir.
He leído la propuesta primera: Levedad.
Levedad sobre el Peso. Ambos ubicados en el poder de la palabra. La idea es no abandonar la profundidad en el texto, pero sí hacerlo más ágil, menos pesado para el lector. Mientras más breve, conciso y directo, mejor. Esto no implica la extensión, no quiere decir que una obra de 600 páginas sea pesada o una de 150 sea breve. Es la forma, la estructura y la carga que se le den a las palabras en esas 150 ó 600 páginas.
Al menos es mi primera interpretación. Nunca definitiva, imposible.
No existe lo definitivo. Al menos no creo en ello.
Un ejemplo claro de la Levedad, dice Calvino está en La Insoportable Levedad del Ser de Milan Kundera, dixit:
(…) Es difícil para un novelista representar su idea de la levedad con ejemplos tomados de la vida contemporánea si no se la convierte en el objeto inalcanzable de una quete sin fin. Es lo que ha hecho con evidencia e inmediatez Milan Kundera. Su novela La insoportable levedad del ser es en realidad una amarga constatación de la Ineluctable Pesadez del Vivir: no sólo de la condición de opresión desesperada y all-pervading que ha tocado en suerte a su desventurado país, sino de una condición humana que nos es común, auque nosotros seamos infinitamente más afortunados. El peso de vivir para Kundera está en toda forma de constricción: la tupida red de constricciones públicas y privadas que termina por envolver toda existencia con nudos cada vez más apretados. Su novela nos demuestra cómo en la vida todo lo que elegimos y apreciamos por su levedad no tarda en revelar su propio peso insostenible. Quizá sólo la vivacidad y la movilidad de la inteligencia escapan a esa condena: virtudes que distinguen a esa novela, que pertenecen a un universo distinto del universo del vivir.
1) Un aligeramiento del lenguaje mediante el cual los significados son canalizados por un tejido verbal como sin peso, hasta adquirir la misma consistencia enrarecida;
2) El relato de un razonamiento o de un proceso psicológico en el que obran elementos sutiles e imperceptibles, o una descripción que comporte un alto grado de abstracción y
3) Una imagen figurada de levedad que cobre un valor emblemático, como en el cuento de Boccaccio, Cavalcanti saltando con sus delgadas piernas por encima de la losa sepulcral (…)
En un rato continuare con la Rapidez.
sábado, marzo 10, 2007
Introspección XXXIV.
Tal y como me lo propuse, la madrugada de hoy, sábado, termine Los Detectives Salvajes (Anagrama, 1998). Es una novela por demás redonda. Tiene diversas formas de leerse. La primera es de forma normal, tal y como va el texto. La segunda sugiere leer la parte I: Mexicanos perdidos en México (1975) y la parte III: Los desiertos de Sonora (1976), para luego continuar con la parte II: Los Detectives Salvajes (1976-1996). La tercera opción es leer primero la parte II para seguir leyendo la parte I Y III. Léase como se lea. No pierde uno el sentido y entiende la obra tal cual.
Existen dos tramas: la primera es la búsqueda de una poeta ubicada con los Estridentistas: Cesárea Tinajero, y la otra es la búsqueda del paradero o de la existencia de Arturo Belano.
Bolaño ironiza con el grupo al que perteneció: Los Infrarrealistas, nacidos en los años de 1976. Y dicen aún con vida.
Pero también como dice mi amigo Juan Gerardo Sampedro, es un libro que de una u otra forma plasma la vida cultural del México de finales de los 70, los 80 y finales quizás de los 90.
Una novela que también creo suponer Bolaño hace como divertimento personal, como testimonio. Pero de la misma forma como una crítica a todo aquel que intenta hacer novela policíaca o detectivesca en México o Latinoamérica. Como en Latinoamérica está bien claro que nuestras policías y demás autoridades son y serán corruptas, que nunca atrapan al culpable sino al inocente, entonces es difícil encontrar la profesión de detective y si la hay, seguro caerá en manos de la corrupción. Entonces, Bolaño, inventa una situación y a falta de policías, manda a los escritores a investigar. Un escritor sería lo más cercano a un detective, ambos en formas distintas tienen un vaso comunicante: son investigadores.
Los Detectives Salvajes es una obra picaresca, ágil y profunda. Atrapa al lector en el primer instante. De la misma forma que logra que el lector se vuelva protagonista de la novela, sufra, opine y se deprima con la vida de Belano. Se interese y se adentre en la búsqueda de Cesárea que termina trágicamente. Y quiera ser entrevistado para opinar sobre Arturo Belano.
Una novela que debe ser leída por todos.
Hubo momentos en que me sentí Belano. También lo llegué a envidiar por ser como era. Quise ser él. Me espantó saber que tomaba pastillas para los riñones y otras enfermedades, no tuve remedio, me identifique. Es mi probable, futuro, no el de la grandeza literaria, sí el de tomar pastillas.
Y sin embargo, nada cambio. Sigo tomando Coca-cola.
Existen dos tramas: la primera es la búsqueda de una poeta ubicada con los Estridentistas: Cesárea Tinajero, y la otra es la búsqueda del paradero o de la existencia de Arturo Belano.
Bolaño ironiza con el grupo al que perteneció: Los Infrarrealistas, nacidos en los años de 1976. Y dicen aún con vida.
Pero también como dice mi amigo Juan Gerardo Sampedro, es un libro que de una u otra forma plasma la vida cultural del México de finales de los 70, los 80 y finales quizás de los 90.
Una novela que también creo suponer Bolaño hace como divertimento personal, como testimonio. Pero de la misma forma como una crítica a todo aquel que intenta hacer novela policíaca o detectivesca en México o Latinoamérica. Como en Latinoamérica está bien claro que nuestras policías y demás autoridades son y serán corruptas, que nunca atrapan al culpable sino al inocente, entonces es difícil encontrar la profesión de detective y si la hay, seguro caerá en manos de la corrupción. Entonces, Bolaño, inventa una situación y a falta de policías, manda a los escritores a investigar. Un escritor sería lo más cercano a un detective, ambos en formas distintas tienen un vaso comunicante: son investigadores.
Los Detectives Salvajes es una obra picaresca, ágil y profunda. Atrapa al lector en el primer instante. De la misma forma que logra que el lector se vuelva protagonista de la novela, sufra, opine y se deprima con la vida de Belano. Se interese y se adentre en la búsqueda de Cesárea que termina trágicamente. Y quiera ser entrevistado para opinar sobre Arturo Belano.
Una novela que debe ser leída por todos.
Hubo momentos en que me sentí Belano. También lo llegué a envidiar por ser como era. Quise ser él. Me espantó saber que tomaba pastillas para los riñones y otras enfermedades, no tuve remedio, me identifique. Es mi probable, futuro, no el de la grandeza literaria, sí el de tomar pastillas.
Y sin embargo, nada cambio. Sigo tomando Coca-cola.
Introspección XXXIII.
Por dónde empezar un texto que no sabe cómo y por dónde ir, quizá por una idea, aunque sea absurda. Dicen que las grandes cosas son producto de pensar idioteces. Pero, quizá, lo más viable sea no pensar en nada. Liberarme de toda presión.
En un rato, espero poder terminar por fin Los Detectives Salvajes del entrañable y hoy occiso Roberto Bolaño. Una novela que me duró mucho, pero sin duda la he disfrutado enormemente. Estoy convencido que es un libro ya icono de de la literatura latinoamericana.
Este domingo, saldrá mi segunda columna en el suplemento cultural: Laberinto del Diario Milenio-El Portal de Veracruz. En ella concluyo con el libro de Nabokov: Curso de Literatura Europea (Ediciones B, 1987) y también hablo de Leer y Escribir (Debate, 2002) de V. S. Naipaul, ambos libros, estoy convencido son aptos para obtener un acercamiento a la literatura, ya que ambos, abracan las dos perspectivas: lectura y escritura.
Mañana comienzo con Italo Calvino y su libro Seis propuestas para el próximo milenio (Siruela, 1998). Un libro necesario para comprender el Manifiesto del Crack y para tener un respaldo más de análisis de la literatura de nuestros tiempos.
A medio día, me acordé de su nombre. Corto y limpio.
Cirlot aún no llega, Bronwyn se resiste. Quiere ser igual de inalcanzable conmigo como lo fue para Juan Eduardo.
Todos tenemos una Bronwyn. Pero ya no se hará mejor ciclo poético que el de Cirlot.
Quisiera decirte que últimamente me robas el hambre y te conviertes en mis insomnios, pero no me atrevo, quizá es tu belleza o tu sonrisa cristalina, lo que me aleja. No merezco tanta belleza.
No se puede empezar un texto si no se sabe comenzar a vivir. Eso es la escritura. A veces algunos estamos destinados a escribir buscando algo sin saber qué y cómo. Es nuestra cárcel, producto de la timidez para afrontar la vida y atreverse al fracaso en pos de una victoria.
En un rato, espero poder terminar por fin Los Detectives Salvajes del entrañable y hoy occiso Roberto Bolaño. Una novela que me duró mucho, pero sin duda la he disfrutado enormemente. Estoy convencido que es un libro ya icono de de la literatura latinoamericana.
Este domingo, saldrá mi segunda columna en el suplemento cultural: Laberinto del Diario Milenio-El Portal de Veracruz. En ella concluyo con el libro de Nabokov: Curso de Literatura Europea (Ediciones B, 1987) y también hablo de Leer y Escribir (Debate, 2002) de V. S. Naipaul, ambos libros, estoy convencido son aptos para obtener un acercamiento a la literatura, ya que ambos, abracan las dos perspectivas: lectura y escritura.
Mañana comienzo con Italo Calvino y su libro Seis propuestas para el próximo milenio (Siruela, 1998). Un libro necesario para comprender el Manifiesto del Crack y para tener un respaldo más de análisis de la literatura de nuestros tiempos.
A medio día, me acordé de su nombre. Corto y limpio.
Cirlot aún no llega, Bronwyn se resiste. Quiere ser igual de inalcanzable conmigo como lo fue para Juan Eduardo.
Todos tenemos una Bronwyn. Pero ya no se hará mejor ciclo poético que el de Cirlot.
Quisiera decirte que últimamente me robas el hambre y te conviertes en mis insomnios, pero no me atrevo, quizá es tu belleza o tu sonrisa cristalina, lo que me aleja. No merezco tanta belleza.
No se puede empezar un texto si no se sabe comenzar a vivir. Eso es la escritura. A veces algunos estamos destinados a escribir buscando algo sin saber qué y cómo. Es nuestra cárcel, producto de la timidez para afrontar la vida y atreverse al fracaso en pos de una victoria.
jueves, marzo 08, 2007
Sampedro habla del Muse Erasto Cortés
Paisajes de la Memoria (Diario Milenio 08/03/07)
Juan Gerardo Sampedro
El museo Erasto Cortés, en el abandono
Insisto que me sigue preocupando lo que ocurre con esta pésima administración de la cultura de Puebla. Luego de haber dejado constancia aquí mismo de la situación en la que se halla la Biblioteca Tola de Habich, abandonada en cajas de cartón en el Museo San Pedro, me he dado cuenta apenas que la Sala Permanente destinada al grabador poblano Erasto Cortés Juárez, en el museo que lleva su nombre, ha sido retirada y almacenada muy probablemente también en cajas de cartón. Ése es el desprecio que por la cultura continúa manifestando el secretario de cultura Alejandro Montiel, el hombre sin ideas ni proyectos. E insisto: en poco tiempo el señor secretario acabará con todo, si es que alguien no hace algo para evitarlo. Aún hay tiempo.
Basta entrar al Museo Erasto Cortés, ubicado en la 7 Oriente, para darse cuenta del terrible abandono en el que se encuentra. Y si el lector lo prefiere verificar, vaya a ver los muebles viejos amontonados al fondo, el polvo y los carteles desperdigados.
La sala Fabián y Fuero ahora tiene otro nombre y funciona como bodega y almacén de basura.
El día de ayer, un amigo reportero de un diario nacional me pidió que lo llevara al Museo Erasto Cortés. No voy a extenderme para nada en los comentarios que él hizo cuando se dio cuenta de que ya no está la sala permanente, pero voy a explicarles, queridos lectores, lo que no pude explicarle a él:
Resulta que hace aproximadamente un poco más de un año estuvo en Puebla Marisol Cortés Vázquez, hija de Jaime Erasto Cortés, y se dio cuenta de las condiciones en las que se halla actualmente el museo. Desde su inauguración en el 2000, cada año se llevaba a cabo una ceremonia de aniversario y a partir de 2005 éstas dejaron de efectuarse.
Poco después, el maestro Jaime Erasto Cortés se comunicó con el director del museo, el maestro César Gordillo, quien le comunicó que la sala permanente sería reubicada en donde ahora se encuentra la dirección. Sin embargo, nunca jamás se tomó la molestia de hablar con el maestro Jaime Erasto. Es decir: César Gordillo, director, ordenó que la sala permanente desapareciera por instrucciones del hombre sin ideas ni cultura, el secretario Alejandro Montiel. Y desde entonces sólo le ha mentido al hijo del destacado e ilustre grabador.
Hace tiempo se trató de formar una especie de asociación de amigos del museo que estaría presidida por el pintor Francisco Toledo o por el propio Jaime Erasto Cortés. El proyecto ya no lo fue porque, al no cumplirse con un acuerdo de obligación legal que se marca por ley, y como la obra del maestro Erasto Cortés Juárez está en comodato en la Secretaría de Cultura, la familia ha pensado en retirarla lo antes posible al haber un incumplimiento para mantener la sala permanente y al no saber en dónde se encuentra la obra de Erasto Cortés que ahí estaba expuesta.
Es evidente que ni al secretario Montiel ni al director Gordillo les interesa el museo.
Esta nota la tiene ya el maestro Jaime Erasto Cortés sobre su escritorio. En manos ineptas, la obra de su padre peligra. Y mucho.
Juan Gerardo Sampedro
El museo Erasto Cortés, en el abandono
Insisto que me sigue preocupando lo que ocurre con esta pésima administración de la cultura de Puebla. Luego de haber dejado constancia aquí mismo de la situación en la que se halla la Biblioteca Tola de Habich, abandonada en cajas de cartón en el Museo San Pedro, me he dado cuenta apenas que la Sala Permanente destinada al grabador poblano Erasto Cortés Juárez, en el museo que lleva su nombre, ha sido retirada y almacenada muy probablemente también en cajas de cartón. Ése es el desprecio que por la cultura continúa manifestando el secretario de cultura Alejandro Montiel, el hombre sin ideas ni proyectos. E insisto: en poco tiempo el señor secretario acabará con todo, si es que alguien no hace algo para evitarlo. Aún hay tiempo.
Basta entrar al Museo Erasto Cortés, ubicado en la 7 Oriente, para darse cuenta del terrible abandono en el que se encuentra. Y si el lector lo prefiere verificar, vaya a ver los muebles viejos amontonados al fondo, el polvo y los carteles desperdigados.
La sala Fabián y Fuero ahora tiene otro nombre y funciona como bodega y almacén de basura.
El día de ayer, un amigo reportero de un diario nacional me pidió que lo llevara al Museo Erasto Cortés. No voy a extenderme para nada en los comentarios que él hizo cuando se dio cuenta de que ya no está la sala permanente, pero voy a explicarles, queridos lectores, lo que no pude explicarle a él:
Resulta que hace aproximadamente un poco más de un año estuvo en Puebla Marisol Cortés Vázquez, hija de Jaime Erasto Cortés, y se dio cuenta de las condiciones en las que se halla actualmente el museo. Desde su inauguración en el 2000, cada año se llevaba a cabo una ceremonia de aniversario y a partir de 2005 éstas dejaron de efectuarse.
Poco después, el maestro Jaime Erasto Cortés se comunicó con el director del museo, el maestro César Gordillo, quien le comunicó que la sala permanente sería reubicada en donde ahora se encuentra la dirección. Sin embargo, nunca jamás se tomó la molestia de hablar con el maestro Jaime Erasto. Es decir: César Gordillo, director, ordenó que la sala permanente desapareciera por instrucciones del hombre sin ideas ni cultura, el secretario Alejandro Montiel. Y desde entonces sólo le ha mentido al hijo del destacado e ilustre grabador.
Hace tiempo se trató de formar una especie de asociación de amigos del museo que estaría presidida por el pintor Francisco Toledo o por el propio Jaime Erasto Cortés. El proyecto ya no lo fue porque, al no cumplirse con un acuerdo de obligación legal que se marca por ley, y como la obra del maestro Erasto Cortés Juárez está en comodato en la Secretaría de Cultura, la familia ha pensado en retirarla lo antes posible al haber un incumplimiento para mantener la sala permanente y al no saber en dónde se encuentra la obra de Erasto Cortés que ahí estaba expuesta.
Es evidente que ni al secretario Montiel ni al director Gordillo les interesa el museo.
Esta nota la tiene ya el maestro Jaime Erasto Cortés sobre su escritorio. En manos ineptas, la obra de su padre peligra. Y mucho.
domingo, marzo 04, 2007
Dos noticias. Dos.
Éste que ves.
El anterior es el título de la más reciente novela del galardonado con el Premio Alfaguara de Novela 2003 por su novela Diablo Guardián: Xavier Velasco y que está publicada bajo el sello de la editorial Alfaguara.
En su cuarta de forros reza lo siguiente:
Ser niño es entender que el que lleva al infierno es un camino corto. Se llega sin saber, se escapa sin pensar y se vuelve sin querer.
El niño de esta historia se resiste a contarla. Antes que darle un sitio en su memoria, preferiría darle sepultura. Cuando menos lo espera, ya está inmerso en un juego trepidante que se le permite todo…menos dejar morir una historia. Se trata de salvarla, ese es el juego.
No es que la infancia sea en sí difícil, sino que sus fantasmas resultan invencibles y sus muros –horror- inexpugnables. En un proceso inverso al exorcismo, el autor se transforma en personaje, el autor se transforma en personaje, el retrato en fantasma y la cicatriz en tinta: “Se escribe, igual que se ama o que se vive, porque no queda más alternativa, ni se ve escapatoria tolerable”.
Una novela que se antoja rica para todos aquellos que nos consideramos seguidores del fenómeno literario llamado Xavier Velasco.
La Revuelta y Montblanc.
La Revista Revuelta el pasado 1 de marzo del año que corre dio a conocer los resultados del Concurso Nacional de Creación Literaria Revuelta-Montblanc que se convocó en septiembre de 2006:
Los ganadores son:
En Poesía, Salvador Alejandro Lira Saucedo de Zacatecas, con Versos de Sal y Sangre. En Cuento, Pablo Piñero Stillmann de Huixquilucan, Estado de México, con El criadero. Y en Reseña crítica, Pascual Duarte de Orizaba, con Viaje a los límites del silencio.
Cabe recordar que este concurso estuvo abierto para premiar el trabajo hecho por jóvenes talentos literarios de entre 18 y 30 años.
El jurado estuvo compuesto por: Dr. Pedro Ángel Palou García, Mtro. Miguel Maldonado y Dr. Ignacio Padilla
La premiación tendrá lugar el 30 de mayo de 2007 en las instalaciones de la Universidad de las Américas Puebla. El premio consta de una pluma Montblanc, la publicación de los textos en la revista Revuelta así como los pagos de derecho de autor estipulados por la misma.
El anterior es el título de la más reciente novela del galardonado con el Premio Alfaguara de Novela 2003 por su novela Diablo Guardián: Xavier Velasco y que está publicada bajo el sello de la editorial Alfaguara.
En su cuarta de forros reza lo siguiente:
Ser niño es entender que el que lleva al infierno es un camino corto. Se llega sin saber, se escapa sin pensar y se vuelve sin querer.
El niño de esta historia se resiste a contarla. Antes que darle un sitio en su memoria, preferiría darle sepultura. Cuando menos lo espera, ya está inmerso en un juego trepidante que se le permite todo…menos dejar morir una historia. Se trata de salvarla, ese es el juego.
No es que la infancia sea en sí difícil, sino que sus fantasmas resultan invencibles y sus muros –horror- inexpugnables. En un proceso inverso al exorcismo, el autor se transforma en personaje, el autor se transforma en personaje, el retrato en fantasma y la cicatriz en tinta: “Se escribe, igual que se ama o que se vive, porque no queda más alternativa, ni se ve escapatoria tolerable”.
Una novela que se antoja rica para todos aquellos que nos consideramos seguidores del fenómeno literario llamado Xavier Velasco.
La Revuelta y Montblanc.
La Revista Revuelta el pasado 1 de marzo del año que corre dio a conocer los resultados del Concurso Nacional de Creación Literaria Revuelta-Montblanc que se convocó en septiembre de 2006:
Los ganadores son:
En Poesía, Salvador Alejandro Lira Saucedo de Zacatecas, con Versos de Sal y Sangre. En Cuento, Pablo Piñero Stillmann de Huixquilucan, Estado de México, con El criadero. Y en Reseña crítica, Pascual Duarte de Orizaba, con Viaje a los límites del silencio.
Cabe recordar que este concurso estuvo abierto para premiar el trabajo hecho por jóvenes talentos literarios de entre 18 y 30 años.
El jurado estuvo compuesto por: Dr. Pedro Ángel Palou García, Mtro. Miguel Maldonado y Dr. Ignacio Padilla
La premiación tendrá lugar el 30 de mayo de 2007 en las instalaciones de la Universidad de las Américas Puebla. El premio consta de una pluma Montblanc, la publicación de los textos en la revista Revuelta así como los pagos de derecho de autor estipulados por la misma.
sábado, marzo 03, 2007
Introspección XXXII.
A Pedro Ángel Palou e Ignacio Padilla con mi cariño y admiración de siempre.
¡Qué autómata me he vuelto! Hoy vi a la luna enorme, grande, luna de octubre dijo mi madre y yo sólo opté por asentir. No me causo ninguna impresión. La luna sale porque así lo indica la naturaleza por la que caminamos. Alguien más romántico y poeta, ya hubiera hecho algo al respecto, yo sólo cambie mi vista para otro lado, buscando algo, no sé qué, quizá la escritura literaria que nunca tuve, aunque así lo haya creído; tal vez la poesía que según dicen que escribo, a pesar de que me estén mintiendo.
No basta desear, querer y estar convencido con el hecho de ser escritor, se necesita no sólo disciplina, también talento, claro se debe tener algo que decir y buscar el cómo, ya es proceso de la escritura misma. Pero a pesar de que muchos digan que no, estoy convencido que se necesita TALENTO. Así, con mayúsculas. Pero no me refiero al talento, ese romántico, donde baja la musa inspiradora y te hace cosas inimaginables en pro de la escritura, no. Me refiero a un talento producto de la experiencia de vida y de las lecturas. Pero si ese talento, se tiene sólo a medias y el escribano no pasa de ser eso, debido que sus textos no tienen plasmado el sentimiento deseado y este no se defiende por si solo, o sea que necesite la explicación del escriba, entonces debe botar sus escritos, dejar de perder el tiempo y buscar algo en lo que sí sea bueno y de provecho.
Y esto que escribo no sé si sean mis palabras o sean cosas ya dichos por otros, seguramente es lo segundo. En fin, el chiste es que debo hacer caso y entender que lo mió, no es la escritura.
Estoy seguro que Pedro Ángel Palou tiene razón cuando me dice: este joven es un gran poeta, pero le falta para ser escritor. Y lo comparto, tengo todo lo que se necesita para ser un poeta, un digno alumno de Sabina o el propio Cirlot, amo a una mujer fantasma, las que he intentado amar me han tratado como vil trapo, la que me amó en verdad, la acabé mandando lejos y ahora padezco de soledad, cuota que tengo que pagar por hacer negocios con mujeres inconvenientes, y el único vicio que tengo: la coca-cola, me está matando lentamente. Pero me falta para escribir una poesía digna de ser leída y publicada, lo demás son meros intentos, versos menores que aspiran a ser algo cercano a la poesía.
Me dan ganas de desaparecerme. De extrañar y que la gente me extrañe. Quizá deba pedir alojo en un lugar donde habiten locos, mis padres podrían encontrar explicación a tantos corajes, la sociedad se libraría de verme y soportarme. Todos saldrían ganando.
Puede que en un psiquiátrico encuentre lo que me falta para ser escritor. Aunque quizá muera en el intento y mi único poema digno de ser recordado sea la forma tan extraña que he tenido de vivir.
viernes, marzo 02, 2007
Introspección XXXI.
Sucede que hoy me pare con ganas de nada. Hoy alguien me dijo: te extraño.
Me pregunto: ¿cómo puede extrañar a alguien que por las noches se la pasa preguntándose por qué chingada madre sigue vivo, o que pienso que todo mundo es doble cara conmigo y que lloro de repente por monstruos que me pinto y problemas que también invento, y que después de hacer estas preguntas acabo definiendo que lo mejor que podrían hacer es meterme a un hospital psiquiátrico o dejarme vagando en calle?
Y ¿cómo puede querer a un ser que al amanecer simplemente se para pretendiendo que lo pensado por la noche no fue real, que no pasa nada y pongo cara de idiota y continuo con mi vida y aquel, aquella, aquellos y aquellas que por la noche los y las sentí mis enemigos y enemigas, ó, unos y unas hipócritas conmigo, amo y señor de mis pesadillas, esté feliz, disfrutando de una coca-cola un compartiendo una simple banca al lado de mis amigos, gente que estoy seguro me quiere y se preocupa por mi?
Creo necesito un psiquiatra. Quizá necesito me encierren alejado de toda convivencia humana. Un respiro me sugieren de todo lo que hago y me rodea. No puedo, el tiempo me apremia. En casa de fracasado y huevón inútil no paso. Dicen que necesito trabajar ya, cobrar por organizar los encuentros y eventos que hago. Pero sucede que no creo en ello, al menos en este momento. Tiempo al tiempo, supongo.
Me pregunto: ¿cómo puede extrañar a alguien que por las noches se la pasa preguntándose por qué chingada madre sigue vivo, o que pienso que todo mundo es doble cara conmigo y que lloro de repente por monstruos que me pinto y problemas que también invento, y que después de hacer estas preguntas acabo definiendo que lo mejor que podrían hacer es meterme a un hospital psiquiátrico o dejarme vagando en calle?
Y ¿cómo puede querer a un ser que al amanecer simplemente se para pretendiendo que lo pensado por la noche no fue real, que no pasa nada y pongo cara de idiota y continuo con mi vida y aquel, aquella, aquellos y aquellas que por la noche los y las sentí mis enemigos y enemigas, ó, unos y unas hipócritas conmigo, amo y señor de mis pesadillas, esté feliz, disfrutando de una coca-cola un compartiendo una simple banca al lado de mis amigos, gente que estoy seguro me quiere y se preocupa por mi?
Creo necesito un psiquiatra. Quizá necesito me encierren alejado de toda convivencia humana. Un respiro me sugieren de todo lo que hago y me rodea. No puedo, el tiempo me apremia. En casa de fracasado y huevón inútil no paso. Dicen que necesito trabajar ya, cobrar por organizar los encuentros y eventos que hago. Pero sucede que no creo en ello, al menos en este momento. Tiempo al tiempo, supongo.
jueves, marzo 01, 2007
Sampedro y sus notas breves
Diario Milenio-Puebla (01/03/07)
Paisajes de la Memoria.
Juan Gerardo Sampedro
Uno: Los cines/ la ciudad de Wolfson.
Ofrezco una disculpa desde aquí a mi amigo Isaac Wolfson, porque un asunto de último momento me impidió estar con él en la presentación de su libro Dos cines en la vida de Puebla en el siglo XX el pasado martes 27, acto que se celebró en el Salón de Protocolos del Palacio del Ayuntamiento. No pude estar ahí, pero he leído su excelente investigación. Se necesita amar tanto a la ciudad para seguir sus huellas. Isaac Wolfson lo ha hecho. Y cómo no recordar el Variedades y el Coliseo, los dos cines que yo conocí en 1977, ya casi en su declive, diez años antes de que, como lo dice el propio cronista, bajara el telón por última vez y para siempre. Efectivamente: los jóvenes que ahora cumplen veinte años sólo conocen ahí un pobre almacén de ropa y una tienda de electrodomésticos. Las ciudades cambian, la gente cambia, los modos de vida también. Isaac Wolfson no sólo ha querido hablar de los cines más representativos de la ciudad durante el siglo XX (el Variedades se inauguró en 1908 en la calle de la Portería de Santa Catarina, hoy 2 Poniente entre la 3 y la 5 Norte), sino que ha ido mucho más allá. Nos habla con una profunda nostalgia y sencillez de la ciudad que se quedó en el recuerdo de muchos, esa que no se ha ido, la que vuelve a cada instante.
El libro de Wolfson lo editó el ayuntamiento con motivo de los festejos de los 475 años de la ciudad. Muy recomendable para todos aquellos interesados por la historia de Puebla. Sin embargo, es una lástima que la dedicación y el empeño que puso mi amigo Isaac Wolfson en la investigación que nos presenta se vean opacados por una pésima edición que (se ve) nadie cuidó. ¿De quién es esa responsabilidad? Dice en la portadilla: “Los errores son cortesía del impresor”. Errores, erratas que no se le escapan ni a un editor en ciernes. Lo mejor –y para desagravio del autor– es pedir a las autoridades competentes del ayuntamiento que reediten la obra de Isaac Wolf-son. Lo amerita el tema.
Dos: Don Ernesto de la Torre Villar
El mismo día 27, el historiador y cronista de número Salvador Cruz dictó una conferencia invitado por la Asociación de Periodistas y Escritores de Puebla, sobre Ernesto de la Torre Villar. Una forma de reconocer la obra del autor de la “Historia de la Educación en Puebla” por los 90 años de su nacimiento. Hace unos pocos días, Ernesto de la Torre Villar fue objeto de un homenaje de la Academia Mexicana de la Lengua en la Casa Lamm.Ernesto de la Torre Villar es un poblano distinguido que nació en Tlatlauquitepec. Fue por muchos años director de la Biblioteca Nacional. Me honro de tener su amistad.
Paisajes de la Memoria.
Juan Gerardo Sampedro
Uno: Los cines/ la ciudad de Wolfson.
Ofrezco una disculpa desde aquí a mi amigo Isaac Wolfson, porque un asunto de último momento me impidió estar con él en la presentación de su libro Dos cines en la vida de Puebla en el siglo XX el pasado martes 27, acto que se celebró en el Salón de Protocolos del Palacio del Ayuntamiento. No pude estar ahí, pero he leído su excelente investigación. Se necesita amar tanto a la ciudad para seguir sus huellas. Isaac Wolfson lo ha hecho. Y cómo no recordar el Variedades y el Coliseo, los dos cines que yo conocí en 1977, ya casi en su declive, diez años antes de que, como lo dice el propio cronista, bajara el telón por última vez y para siempre. Efectivamente: los jóvenes que ahora cumplen veinte años sólo conocen ahí un pobre almacén de ropa y una tienda de electrodomésticos. Las ciudades cambian, la gente cambia, los modos de vida también. Isaac Wolfson no sólo ha querido hablar de los cines más representativos de la ciudad durante el siglo XX (el Variedades se inauguró en 1908 en la calle de la Portería de Santa Catarina, hoy 2 Poniente entre la 3 y la 5 Norte), sino que ha ido mucho más allá. Nos habla con una profunda nostalgia y sencillez de la ciudad que se quedó en el recuerdo de muchos, esa que no se ha ido, la que vuelve a cada instante.
El libro de Wolfson lo editó el ayuntamiento con motivo de los festejos de los 475 años de la ciudad. Muy recomendable para todos aquellos interesados por la historia de Puebla. Sin embargo, es una lástima que la dedicación y el empeño que puso mi amigo Isaac Wolfson en la investigación que nos presenta se vean opacados por una pésima edición que (se ve) nadie cuidó. ¿De quién es esa responsabilidad? Dice en la portadilla: “Los errores son cortesía del impresor”. Errores, erratas que no se le escapan ni a un editor en ciernes. Lo mejor –y para desagravio del autor– es pedir a las autoridades competentes del ayuntamiento que reediten la obra de Isaac Wolf-son. Lo amerita el tema.
Dos: Don Ernesto de la Torre Villar
El mismo día 27, el historiador y cronista de número Salvador Cruz dictó una conferencia invitado por la Asociación de Periodistas y Escritores de Puebla, sobre Ernesto de la Torre Villar. Una forma de reconocer la obra del autor de la “Historia de la Educación en Puebla” por los 90 años de su nacimiento. Hace unos pocos días, Ernesto de la Torre Villar fue objeto de un homenaje de la Academia Mexicana de la Lengua en la Casa Lamm.Ernesto de la Torre Villar es un poblano distinguido que nació en Tlatlauquitepec. Fue por muchos años director de la Biblioteca Nacional. Me honro de tener su amistad.
domingo, febrero 25, 2007
Introspección XXX.
Sigo con Bolaño y no deja de sorprenderme su forma de narrar, Era habilidoso. Lastima que nunca más podremos verlo caminando por alguna Feria del Libro o ver algún artículo reciente donde trate de temas actuales o nos ayude a los lectores a comprender la novedosa forma de escribir de otro escritor actual.
Bolaño es lo más cercano a una novela detectivesca que tenemos en Latinoamérica, digo cercana, porque a pesar de que Paco Ignacio Taibo II asegure que existe la novela policíaca en Latinoamérica, eso es una mentira completa, no existe, pues no tenemos los elementos para ella. Acá la policía es corrupta, nunca se resuelven los crímenes y sí se hacen el culpable sigue libre mientras el inocente es encarcelado. Y al no existir elementos para hacer una verdadera novela policíaca o detectivesca, Bolaño manda a los escritores a convertirse en detectives y seguir el rastro de Cesárea Tinajera.
En fin, está novela es divertida, pronto la acabare, espero esta semana o la otra. La maldita facultad absorbe, roba tiempo sagrado. Ya tengo 22 y no siento nada diferente, sólo la soledad de siempre que cada día se encarna en mi con una convicción religiosa. El amor en vida es idéntico a la fe en Dios: creo que existe, aunque nunca lo haya visto.
Bolaño es lo más cercano a una novela detectivesca que tenemos en Latinoamérica, digo cercana, porque a pesar de que Paco Ignacio Taibo II asegure que existe la novela policíaca en Latinoamérica, eso es una mentira completa, no existe, pues no tenemos los elementos para ella. Acá la policía es corrupta, nunca se resuelven los crímenes y sí se hacen el culpable sigue libre mientras el inocente es encarcelado. Y al no existir elementos para hacer una verdadera novela policíaca o detectivesca, Bolaño manda a los escritores a convertirse en detectives y seguir el rastro de Cesárea Tinajera.
En fin, está novela es divertida, pronto la acabare, espero esta semana o la otra. La maldita facultad absorbe, roba tiempo sagrado. Ya tengo 22 y no siento nada diferente, sólo la soledad de siempre que cada día se encarna en mi con una convicción religiosa. El amor en vida es idéntico a la fe en Dios: creo que existe, aunque nunca lo haya visto.
Para no olvidarnos.
Algo que todos debemos recordar al momento de escribir. Y habrá que agradecerle a Monterroso el dejarnos como herencia estas ideas tan importantes para aquel que aspira a ser y es un escrior.
Decálogo del escritor
Augusto Monterroso
Primero.
Cuando tengas algo que decir, dilo: cuando no, también. Escribe siempre.
Segundo.
No escribas nunca para tus contemporáneos, ni mucho menos, como hacen tantos, para tus antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso, pues es bien sabido que la posteridad siempre hace justicia.
Tercero.
En ninguna circunstancia olvides el célebre díctum: "En literatura no hay nada escrito".
Cuarto.
Lo que puedas decir con cien palabras dilo con cien palabras; lo que con una, con una. No emplees nunca el término medio; así, jamás escribas nada con cincuenta palabras.
Quinto.
Aunque no lo parezca, escribir es un arte; ser escritor es ser un artista, como el artista del trapecio, o el luchador por antonomasia, que es el que lucha con el lenguaje; para esta lucha ejercítate de día y de noche.
Sexto.
Aprovecha todas las desventajas, como el insomnio, la prisión, o la pobreza; el primero hizo a Baudelaire, la segunda a Pellico y la tercera a todos tus amigos escritores; evita pues, dormir como Homero, la vida tranquila de un Byron, o ganar tanto como Bloy.
Séptimo.
No persigas el éxito. El éxito acabó con Cervantes, tan buen novelista hasta el Quijote. Aunque el éxito es siempre inevitable, procúrate un buen fracaso de vez en cuando para que tus amigos se entristezcan.
Octavo.
Fórmate un público inteligente, que se consigue más entre los ricos y los poderosos. De esta manera no te faltarán ni la comprensión ni el estímulo, que emana de estas dos únicas fuentes.
Noveno.
Cree en ti, pero no tanto; duda de ti, pero no tanto. Cuando sientas duda, cree; cuando creas, duda. En esto estriba la única verdadera sabiduría que puede acompañar a un escritor.
Décimo.
Trata de decir las cosas de manera que el lector sienta siempre que en el fondo es tanto o más inteligente que tú. De vez en cuando procura que efectivamente lo sea; pero para lograr eso tendrás que ser más inteligente que él.
Undécimo.
No olvides los sentimientos de los lectores. Por lo general es lo mejor que tienen; no como tú, que careces de ellos, pues de otro modo no intentarías meterte en este oficio.
Duodécimo.
Otra vez el lector. Entre mejor escribas más lectores tendrás; mientras les des obras cada vez más refinadas, un número cada vez mayor apetecerá tus creaciones; si escribes cosas para el montón nunca serás popular y nadie tratará de tocarte el saco en la calle, ni te señalará con el dedo en el supermercado.
El autor da la opción al escritor de descartar dos de estos enunciados, y quedarse con los restantes diez.
Decálogo del escritor
Augusto Monterroso
Primero.
Cuando tengas algo que decir, dilo: cuando no, también. Escribe siempre.
Segundo.
No escribas nunca para tus contemporáneos, ni mucho menos, como hacen tantos, para tus antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso, pues es bien sabido que la posteridad siempre hace justicia.
Tercero.
En ninguna circunstancia olvides el célebre díctum: "En literatura no hay nada escrito".
Cuarto.
Lo que puedas decir con cien palabras dilo con cien palabras; lo que con una, con una. No emplees nunca el término medio; así, jamás escribas nada con cincuenta palabras.
Quinto.
Aunque no lo parezca, escribir es un arte; ser escritor es ser un artista, como el artista del trapecio, o el luchador por antonomasia, que es el que lucha con el lenguaje; para esta lucha ejercítate de día y de noche.
Sexto.
Aprovecha todas las desventajas, como el insomnio, la prisión, o la pobreza; el primero hizo a Baudelaire, la segunda a Pellico y la tercera a todos tus amigos escritores; evita pues, dormir como Homero, la vida tranquila de un Byron, o ganar tanto como Bloy.
Séptimo.
No persigas el éxito. El éxito acabó con Cervantes, tan buen novelista hasta el Quijote. Aunque el éxito es siempre inevitable, procúrate un buen fracaso de vez en cuando para que tus amigos se entristezcan.
Octavo.
Fórmate un público inteligente, que se consigue más entre los ricos y los poderosos. De esta manera no te faltarán ni la comprensión ni el estímulo, que emana de estas dos únicas fuentes.
Noveno.
Cree en ti, pero no tanto; duda de ti, pero no tanto. Cuando sientas duda, cree; cuando creas, duda. En esto estriba la única verdadera sabiduría que puede acompañar a un escritor.
Décimo.
Trata de decir las cosas de manera que el lector sienta siempre que en el fondo es tanto o más inteligente que tú. De vez en cuando procura que efectivamente lo sea; pero para lograr eso tendrás que ser más inteligente que él.
Undécimo.
No olvides los sentimientos de los lectores. Por lo general es lo mejor que tienen; no como tú, que careces de ellos, pues de otro modo no intentarías meterte en este oficio.
Duodécimo.
Otra vez el lector. Entre mejor escribas más lectores tendrás; mientras les des obras cada vez más refinadas, un número cada vez mayor apetecerá tus creaciones; si escribes cosas para el montón nunca serás popular y nadie tratará de tocarte el saco en la calle, ni te señalará con el dedo en el supermercado.
El autor da la opción al escritor de descartar dos de estos enunciados, y quedarse con los restantes diez.
jueves, febrero 22, 2007
Sampedro sobre el amor
Paisajes de la memoria (22/02/07)
Estudios sobre el amor
Juan Gerardo Sampedro
Estudios sobre el amor. Hay estudios dedicados a algo tan subjetivo? Quién puede definir qué es el amor? Yo he leído algunas investigaciones sobre la experiencia de la muerte, testimonios que hablan de la angustia, de la depresión o de la ansiedad. Yo tengo la idea clavada en la cabeza de hablar algún día de la ansiedad, porque es algo tan terrible que sólo quien la experimenta sabe de qué se trata.
Afortunadamente sí hay muchos estudios que hablan del amor, habrá que estudiar a los filósofos y a los poetas de todos los tiempos. Y todos, en efecto, tienen como característica la subjetividad. El amor (no le hagan caso a las letras del Buky ni de Armando Manzanero) es un sentimiento intransferible.
Por eso ahora que estuve en la Feria Internacional de la Lectura en Tonantzintla, conseguí este título de Carlos Gurméndez, “Estudios sobre el amor”, un libro editado modestamente pero con una buena presentación por la Editorial Anthropos en 1994, en Barcelona, España.
Voy a llevar desde estas páginas para todos ustedes una pequeña parte de cuarta de forros: el autor prosigue una reflexión sobre la condición humana del amor. Se analiza la concepción subjetiva del amor al tiempo que nos lleva a una realidad cotidiana y social. El amor –se dice aquí– es un privilegio que sólo unos pocos están aptos para vivirlo. Puede ser verdad: en un mundo donde el desamor es la constante, tememos ser amados.
No puedo dejar de acordarme del referente que daba Virginia Satir cuando hablaba del miedo a ser amado. Ella decía que a los hombres y las mujeres nos cuesta tanto mostrar un poco de cariño. Pero quizá eso sea un lugar común.
El libro de Gurméndez aborda el tema desde múltiples aspectos: el amor en la vida cotidiana y como espíritu, el amor como naturaleza y como la mera subjetividad, el amor natural y la ensoñación del deseo, la pasión del amor como libertad, el amor y la muerte y la racionalización del sentimiento.
Únicamente el amor (concepto tan manoseado) nos puede dar conciencia ante la muerte. Unamuno: “Vendrá de noche cuando todo duerma,/ vendrá de noche cuando el alma enferma/ se emboce en vida/ vendrá de noche con su paso quedo,/ vendrá de noche y posará su dedo/ sobre la herida/ Vendrá la noche y su fugaz vislumbre/ volverá lumbre la fatal quejumbre.”
Y Vallejo: “Me moriré en París con aguacero,/ un día del cual tengo ya el recuerdo.”
Sí hay entonces estudios sobre el amor, aunque yo me sorprenda escribiendo de estos temas.
Estudios sobre el amor
Juan Gerardo Sampedro
Estudios sobre el amor. Hay estudios dedicados a algo tan subjetivo? Quién puede definir qué es el amor? Yo he leído algunas investigaciones sobre la experiencia de la muerte, testimonios que hablan de la angustia, de la depresión o de la ansiedad. Yo tengo la idea clavada en la cabeza de hablar algún día de la ansiedad, porque es algo tan terrible que sólo quien la experimenta sabe de qué se trata.
Afortunadamente sí hay muchos estudios que hablan del amor, habrá que estudiar a los filósofos y a los poetas de todos los tiempos. Y todos, en efecto, tienen como característica la subjetividad. El amor (no le hagan caso a las letras del Buky ni de Armando Manzanero) es un sentimiento intransferible.
Por eso ahora que estuve en la Feria Internacional de la Lectura en Tonantzintla, conseguí este título de Carlos Gurméndez, “Estudios sobre el amor”, un libro editado modestamente pero con una buena presentación por la Editorial Anthropos en 1994, en Barcelona, España.
Voy a llevar desde estas páginas para todos ustedes una pequeña parte de cuarta de forros: el autor prosigue una reflexión sobre la condición humana del amor. Se analiza la concepción subjetiva del amor al tiempo que nos lleva a una realidad cotidiana y social. El amor –se dice aquí– es un privilegio que sólo unos pocos están aptos para vivirlo. Puede ser verdad: en un mundo donde el desamor es la constante, tememos ser amados.
No puedo dejar de acordarme del referente que daba Virginia Satir cuando hablaba del miedo a ser amado. Ella decía que a los hombres y las mujeres nos cuesta tanto mostrar un poco de cariño. Pero quizá eso sea un lugar común.
El libro de Gurméndez aborda el tema desde múltiples aspectos: el amor en la vida cotidiana y como espíritu, el amor como naturaleza y como la mera subjetividad, el amor natural y la ensoñación del deseo, la pasión del amor como libertad, el amor y la muerte y la racionalización del sentimiento.
Únicamente el amor (concepto tan manoseado) nos puede dar conciencia ante la muerte. Unamuno: “Vendrá de noche cuando todo duerma,/ vendrá de noche cuando el alma enferma/ se emboce en vida/ vendrá de noche con su paso quedo,/ vendrá de noche y posará su dedo/ sobre la herida/ Vendrá la noche y su fugaz vislumbre/ volverá lumbre la fatal quejumbre.”
Y Vallejo: “Me moriré en París con aguacero,/ un día del cual tengo ya el recuerdo.”
Sí hay entonces estudios sobre el amor, aunque yo me sorprenda escribiendo de estos temas.
Introspección XXIX
Jueves 22 de febrero 12:15 am, oficialmente tengo ya un año más. Empiezo el camino rumbo al año 23. ¿Qué me deparará la vida? Eso está por verse.
Sigo con Bolaño y Los detectives salvajes. Ya esperan su turno el Ulises de Joyce en edición Cátedra y las Seis propuestas para el próximo milenio de Italo Calvino.
Fue un cumpleaños lleno de recuerdos, alegrías y afirmaciones.
Sigo con Bolaño y Los detectives salvajes. Ya esperan su turno el Ulises de Joyce en edición Cátedra y las Seis propuestas para el próximo milenio de Italo Calvino.
Fue un cumpleaños lleno de recuerdos, alegrías y afirmaciones.
miércoles, febrero 21, 2007
¿Y luego?
Hoy cumplo 22 años.
Tengo una columna semanal en Puebla con 2 años de duración.
Llevo 2 años 2 meses de soltero.
Tengo otra columna ocasional en Veracruz, lo que hace a un total de 2 columnas que publico. actualmente.
Pronto podría hacer un libro de poemas o de lo mejor de mi columna en Puebla.
Tengo una columna semanal en Puebla con 2 años de duración.
Llevo 2 años 2 meses de soltero.
Tengo otra columna ocasional en Veracruz, lo que hace a un total de 2 columnas que publico. actualmente.
Pronto podría hacer un libro de poemas o de lo mejor de mi columna en Puebla.
martes, febrero 20, 2007
Y el Secre de Cultura sigue haciendo pendejadas
Diario Cambio (20/02/07)
La quinta columna
Mario Alberto Mejía
Songo Becó a Borondongo, Borondongo Becó a Bernabé, Bernabé Becó a Muchilanga porque a Muchilanga le Apestan los Pies. Vea el lector cómo la Secretaría de Cultura de Puebla instrumenta los más sofisticados sistemas de selección para elegir a los nuevos becarios del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico.(Favor de no reírse).Alejandro es el mero Secretario y es protector de Miriam, que es la coordinadora de los programas de CONACULTA y es novia de Álvaro, redactor del suplemento Fronda, que es amigo de Meli, que desde la semana pasada es becaria y es novia de Jaime, que es coordinador de Fronda y editor de la Secretaria de Cultura, que dirige Alejandro, que es el mero mero y quien le regaló los derechos de Las Calles de Puebla a Víctor, que desde la semana pasada también es becario y es el empresario editorial que le hace el trabajo a Jaime y los libros, sin concurso, al mero mero, con la ayuda de otro Jaime, que es amigo del periodista que es amigo del mero mero y que, por ello, adivinó, también ya es becario.
Tanto Peca el que Gana La Beca Como el que le Agarra la Pata a la Beca. El pasado viernes 16, la Secretaría de Cultura hizo público los nombres de los ganadores de las becas 2007
“Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico”.
Después de leer los nombres y comprobar lo insuficiente de la información deesa inserción, surgen preguntas que, por respeto a los ciudadanos, que con elpago de sus impuestos financian este programa -y a la comunidad de creadoresde Puebla, que ya no deben ser tratados como menores de edad-, tendrían que serpuntualmente contestadas por Alejandro Montiel Bonilla y su pandilla:
¿A cuanto asciende el gasto total?
¿Cuánto aporta la Secretaría de Cultura?
¿Qué porcentaje del presupuesto de la Secretaría de Cultura representa esaaportación?
¿Quién fiscaliza el cumplimiento de los compromisos de los becarios y de laSecretaría?
¿Qué cantidad recibe cada becario y durante qué tiempo?
¿Quién designa a la Comisión de Planeación?
¿Quién elige a los representantes de la Comunidad Artística?
¿Por qué hay funcionarios de la Secretaría de Cultura como representantes delos artistas?¿Quién elige a los jurados por disciplina y quiénes son?
¿Qué criterios utiliza el jurado para designar a los ganadores?
¿Cuáles son los nombres y características de los proyectos ganadores?
¿Cuál es la lista completa de los proyectos participantes?
Es necesario transparentar el proceso de asignación de becas de la Secretaríade Cultura para no seguir disponiendo de manera privada y discrecional derecursos públicos y para que no se cuelen a la lista de ganadores los familiaresde los funcionarios, los proveedores de la dependencia o los ayudantes delos periodistas amigos del Secretario.
La quinta columna
Mario Alberto Mejía
Songo Becó a Borondongo, Borondongo Becó a Bernabé, Bernabé Becó a Muchilanga porque a Muchilanga le Apestan los Pies. Vea el lector cómo la Secretaría de Cultura de Puebla instrumenta los más sofisticados sistemas de selección para elegir a los nuevos becarios del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico.(Favor de no reírse).Alejandro es el mero Secretario y es protector de Miriam, que es la coordinadora de los programas de CONACULTA y es novia de Álvaro, redactor del suplemento Fronda, que es amigo de Meli, que desde la semana pasada es becaria y es novia de Jaime, que es coordinador de Fronda y editor de la Secretaria de Cultura, que dirige Alejandro, que es el mero mero y quien le regaló los derechos de Las Calles de Puebla a Víctor, que desde la semana pasada también es becario y es el empresario editorial que le hace el trabajo a Jaime y los libros, sin concurso, al mero mero, con la ayuda de otro Jaime, que es amigo del periodista que es amigo del mero mero y que, por ello, adivinó, también ya es becario.
Tanto Peca el que Gana La Beca Como el que le Agarra la Pata a la Beca. El pasado viernes 16, la Secretaría de Cultura hizo público los nombres de los ganadores de las becas 2007
“Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico”.
Después de leer los nombres y comprobar lo insuficiente de la información deesa inserción, surgen preguntas que, por respeto a los ciudadanos, que con elpago de sus impuestos financian este programa -y a la comunidad de creadoresde Puebla, que ya no deben ser tratados como menores de edad-, tendrían que serpuntualmente contestadas por Alejandro Montiel Bonilla y su pandilla:
¿A cuanto asciende el gasto total?
¿Cuánto aporta la Secretaría de Cultura?
¿Qué porcentaje del presupuesto de la Secretaría de Cultura representa esaaportación?
¿Quién fiscaliza el cumplimiento de los compromisos de los becarios y de laSecretaría?
¿Qué cantidad recibe cada becario y durante qué tiempo?
¿Quién designa a la Comisión de Planeación?
¿Quién elige a los representantes de la Comunidad Artística?
¿Por qué hay funcionarios de la Secretaría de Cultura como representantes delos artistas?¿Quién elige a los jurados por disciplina y quiénes son?
¿Qué criterios utiliza el jurado para designar a los ganadores?
¿Cuáles son los nombres y características de los proyectos ganadores?
¿Cuál es la lista completa de los proyectos participantes?
Es necesario transparentar el proceso de asignación de becas de la Secretaríade Cultura para no seguir disponiendo de manera privada y discrecional derecursos públicos y para que no se cuelen a la lista de ganadores los familiaresde los funcionarios, los proveedores de la dependencia o los ayudantes delos periodistas amigos del Secretario.
lunes, febrero 19, 2007
Otra más del pinche Montiel Bonilla...
Angelopolitanas-Diario Milenio-Puebla (19/02/07)
Si de entrada las becas que otorga el Consejo Nacional de Ciencia y Cultura se han viciado de origen, las que recientemente se otorgaron en Puebla del Fondo Estatal han dejado al descubierto el cinismo y las corruptelas de quienes ocupan cargos directivos en la Secretaría de Cultura.Por ejemplo, Víctor Rojas (en mayores de 30 años, aunque ya tiene casi 60 y escasa trayectoria) es empresario, proveedor editorial y depositario de los derechos de autor de “Las Calles de Puebla”; Víctor Jaime Medina Urízar (mayores de 30 años), eventual diseñador editorial de la Secretaría (no es poeta, ni cuentista, ni novelista).
---
La cereza en el pastel es Melly Georgina Arellano (jóvenes creadores) esposa del subdirector editorial Jaime Mesa Castelán, condición que de entrada le prohibía su participación. Vea nada más. Y todo con la complacencia de un inepto secretario, quien a poco de su errónea comparecencia nos entrega la lista donde figuran estas perlas.Por supuesto, cuenta con la complacencia de Myriam Yarelli, coordinadora de los programas de CONACULTA y miembro de la Comisión de Planeación. ¿Así se maneja la cultura en Puebla? Buena pregunta.
Si de entrada las becas que otorga el Consejo Nacional de Ciencia y Cultura se han viciado de origen, las que recientemente se otorgaron en Puebla del Fondo Estatal han dejado al descubierto el cinismo y las corruptelas de quienes ocupan cargos directivos en la Secretaría de Cultura.Por ejemplo, Víctor Rojas (en mayores de 30 años, aunque ya tiene casi 60 y escasa trayectoria) es empresario, proveedor editorial y depositario de los derechos de autor de “Las Calles de Puebla”; Víctor Jaime Medina Urízar (mayores de 30 años), eventual diseñador editorial de la Secretaría (no es poeta, ni cuentista, ni novelista).
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La cereza en el pastel es Melly Georgina Arellano (jóvenes creadores) esposa del subdirector editorial Jaime Mesa Castelán, condición que de entrada le prohibía su participación. Vea nada más. Y todo con la complacencia de un inepto secretario, quien a poco de su errónea comparecencia nos entrega la lista donde figuran estas perlas.Por supuesto, cuenta con la complacencia de Myriam Yarelli, coordinadora de los programas de CONACULTA y miembro de la Comisión de Planeación. ¿Así se maneja la cultura en Puebla? Buena pregunta.
domingo, febrero 18, 2007
Introspección XXVIII
El viernes pasado termine la novela A Sangre fría de Truman Capote. Es una novela impactante y espeluznante. No se me hace justo que Capote no sea un autor principal en la materia que llevo en el Collhi denominada: Tendencias Contemporáneas I (dejo en claro, que no estoy diciendo que el profesor que me imparte dicha materia sea malo, estoy convencido que Ramírez Arenas es uno de los mejores maestros del Collhi, pero siento que Capote sí debe ser analizado en esa clase). Tiene el mismo valor que Faulkner. Claro, desde otra óptica, pero es igual de valioso. La novela es fría, dura. Es la vida misma. Uno se puede adueñar de los personajes. Te puedes identificar con alguno de ellos. En especial, sentí lastima por Perry. No merecía la muerte. En fin, después volveré a Capote, sólo releeré el prólogo que el mismo hizo para Música para Camaleones y la entrevista que aparece en el valioso libro: El Oficio de Escritor.
Ahora, estoy con uno de los escritores latinoamericanos, mejor dicho, uno de los escritores mundiales más importantes que dio Chile: Roberto Bolaño. He leído la primer parte de los Detectives Salvajes entre este sábado y domingo, soy lector lento, lo sé, pero he disfrutado lo leído hasta el momento. Me dan ganas de ser García Montero, a veces no, prefiero ser nadie de la novela. Es patética, no por el contenido ni lo dicho, sino por las circunstancias y caracteres que conforman y rodean a los personajes de la novela, al menos, hasta donde llevo leído, esa impresión me da.
Es un libro de 609 páginas en la edición compactos de Anagrama. Aparenta ser pesada casi como una Ana Karénina, pero es ágil y divertida. Y creo eso hará una lectura menos cansada.
En fin. Espero acabarla en lo que me resta de febrero. La facultad roba tiempo y energías.
El miércoles es mi cumpleaños número 22, todavía no sé que haré con la banda de amigas y amigos. Espero y algo divertido.
Ahora, estoy con uno de los escritores latinoamericanos, mejor dicho, uno de los escritores mundiales más importantes que dio Chile: Roberto Bolaño. He leído la primer parte de los Detectives Salvajes entre este sábado y domingo, soy lector lento, lo sé, pero he disfrutado lo leído hasta el momento. Me dan ganas de ser García Montero, a veces no, prefiero ser nadie de la novela. Es patética, no por el contenido ni lo dicho, sino por las circunstancias y caracteres que conforman y rodean a los personajes de la novela, al menos, hasta donde llevo leído, esa impresión me da.
Es un libro de 609 páginas en la edición compactos de Anagrama. Aparenta ser pesada casi como una Ana Karénina, pero es ágil y divertida. Y creo eso hará una lectura menos cansada.
En fin. Espero acabarla en lo que me resta de febrero. La facultad roba tiempo y energías.
El miércoles es mi cumpleaños número 22, todavía no sé que haré con la banda de amigas y amigos. Espero y algo divertido.
viernes, febrero 16, 2007
Introspección XXVII.
Embaucar. Ser tramposo como la Naturaleza, así es un escritor o debe serlo, según Nabokov. Tiene razón.
Enamórate del lenguaje, no te olvides de él. Palabras más, palabras menos, pero es la esencia de lo que me quería dar a entender Iván, mi maestro de Comunicación II. Ana Carolina, va por la misma vertiente: el lenguaje como arma para plasmar los sentimientos y hacer decible lo indecible. Escrito en su blog.
Quizá mi persona sea tramposa y se la viva embaucando a cuanto humano se deje. Tal vez mi personalidad es la de un poeta, o mi estilo de ser o vivir. Pero a lo mejor mis textos, sólo sean un intento.
A lo mejor debo morir y esperar otros renacimientos, para ser lo que aspiro.Silencio. Sólo callar y dejarme en manos de la nada es mi futuro inmediato. Mi presente es incierto
Enamórate del lenguaje, no te olvides de él. Palabras más, palabras menos, pero es la esencia de lo que me quería dar a entender Iván, mi maestro de Comunicación II. Ana Carolina, va por la misma vertiente: el lenguaje como arma para plasmar los sentimientos y hacer decible lo indecible. Escrito en su blog.
Quizá mi persona sea tramposa y se la viva embaucando a cuanto humano se deje. Tal vez mi personalidad es la de un poeta, o mi estilo de ser o vivir. Pero a lo mejor mis textos, sólo sean un intento.
A lo mejor debo morir y esperar otros renacimientos, para ser lo que aspiro.Silencio. Sólo callar y dejarme en manos de la nada es mi futuro inmediato. Mi presente es incierto
jueves, febrero 15, 2007
Sampedro habla de "Carne propia" de Miguel Maldonado
Diario Milenio-Puebla (15/02/07)
Paisajes de la Memoria
Juan Gerardo Sampedro
Como la carne propia, la poesía guarda silencio. Para Rafael Argullol la poesía está esencialmente vinculada al silencio. Incluso, dice, en un sentido anatómico. Escribe: “la poesía es un goteo verbal desde el silencio”. Y esto, lo dice, es importante porque el momento en el que nos movemos es el del vértigo del ruido.
He leído el libro de poesía La carne propia de Miguel Maldonado. Me queda el asombro y el silencio. En efecto: el silencio. Coeditado por Colibrí y la Universidad de las Américas-Puebla en su colección As de Oros (2006), La carne propia abre sus páginas con un referente a Jaime Sabines: “Vamos a ponernos diúrex/ en la boca/ y sólo vernos”. No es todo. Poesía del erotismo sigiloso: “Y cuando vuelven a vestirse/ siempre hay uno/ con los botones de la camisa chuecos/ en el que se desvía del cauce/ el que siempre piensa/ en abandonarlo todo.”
En esta colección As de Oros de Colibrí han publicado Rubén Bonifaz Nuño, Francisco Cervantes, Francisco Hernández, Gaspar Aguilera, Marco Antonio Campos y Vicente Quirarte, entre otros muchos poetas importantes. Lo hace ahora Miguel Maldonado con La carne propia.
Para Pedro Ángel Palou, en su poesía Maldonado “ha elegido escapar del lugar común desde las metáforas de la vida cotidiana, lo que hace este salto al vacío aún más arriesgado. Se ha retirado el paracaídas, ha visto el abismo y desea regresar a contárnoslo. El humor nos salva, parece repetirnos en cada una de sus páginas (…) Bitácora de una vida vivida para el amor, éste es sin duda uno de los libros de poesía más tristes que se han escrito en México. Y más lúcidos”.
Miguel Maldonado nació en Puebla en 1976. Es poeta, traductor y ensayista. Estudió ciencias políticas. Ha publicado Poesía magia corriente.
Cuando se va avanzando en la lectura de La carne propia se va dando cuenta uno de que poco a poco se adentra en la persona amada. Es por eso que este libro de Maldonado es un homenaje a Jaime Sabines, a la poesía, al silencio de la poesía solamente igualable al silencio que queda después del acto amoroso. El acto de amor, como la poesía, es –efectivamente– silencio.
Volviendo a Rafael Argullol: el nexo esencial de la poesía convierte en obsoletas las clasificaciones habituales sobre el tradicionalismo de un poema. Y agrega: “en esta condición la palabra va por el filo de la navaja: por un lado el absoluto, por el otro la nada”.
La poesía de Maldonado transita por una navaja que por un lado lleva la nada, el absoluto; y por el otro lleva el silencio del erotismo, la comunión de los cuerpos: el silencio que no puede romperse. Con Argullol: El silencio del origen. Poesía de la cotidianidad amorosa.
Los dejo frente a estos versos. Luego el silencio:
“No hay porqués/ no importan/ Los amorosos/ después de hacer el amor/ sudorosos sofocados/ sólo deberían saber/ que el lado de la almohada/ pegado al colchón/ es el más frío”.
Y el silencio.
Paisajes de la Memoria
Juan Gerardo Sampedro
Como la carne propia, la poesía guarda silencio. Para Rafael Argullol la poesía está esencialmente vinculada al silencio. Incluso, dice, en un sentido anatómico. Escribe: “la poesía es un goteo verbal desde el silencio”. Y esto, lo dice, es importante porque el momento en el que nos movemos es el del vértigo del ruido.
He leído el libro de poesía La carne propia de Miguel Maldonado. Me queda el asombro y el silencio. En efecto: el silencio. Coeditado por Colibrí y la Universidad de las Américas-Puebla en su colección As de Oros (2006), La carne propia abre sus páginas con un referente a Jaime Sabines: “Vamos a ponernos diúrex/ en la boca/ y sólo vernos”. No es todo. Poesía del erotismo sigiloso: “Y cuando vuelven a vestirse/ siempre hay uno/ con los botones de la camisa chuecos/ en el que se desvía del cauce/ el que siempre piensa/ en abandonarlo todo.”
En esta colección As de Oros de Colibrí han publicado Rubén Bonifaz Nuño, Francisco Cervantes, Francisco Hernández, Gaspar Aguilera, Marco Antonio Campos y Vicente Quirarte, entre otros muchos poetas importantes. Lo hace ahora Miguel Maldonado con La carne propia.
Para Pedro Ángel Palou, en su poesía Maldonado “ha elegido escapar del lugar común desde las metáforas de la vida cotidiana, lo que hace este salto al vacío aún más arriesgado. Se ha retirado el paracaídas, ha visto el abismo y desea regresar a contárnoslo. El humor nos salva, parece repetirnos en cada una de sus páginas (…) Bitácora de una vida vivida para el amor, éste es sin duda uno de los libros de poesía más tristes que se han escrito en México. Y más lúcidos”.
Miguel Maldonado nació en Puebla en 1976. Es poeta, traductor y ensayista. Estudió ciencias políticas. Ha publicado Poesía magia corriente.
Cuando se va avanzando en la lectura de La carne propia se va dando cuenta uno de que poco a poco se adentra en la persona amada. Es por eso que este libro de Maldonado es un homenaje a Jaime Sabines, a la poesía, al silencio de la poesía solamente igualable al silencio que queda después del acto amoroso. El acto de amor, como la poesía, es –efectivamente– silencio.
Volviendo a Rafael Argullol: el nexo esencial de la poesía convierte en obsoletas las clasificaciones habituales sobre el tradicionalismo de un poema. Y agrega: “en esta condición la palabra va por el filo de la navaja: por un lado el absoluto, por el otro la nada”.
La poesía de Maldonado transita por una navaja que por un lado lleva la nada, el absoluto; y por el otro lleva el silencio del erotismo, la comunión de los cuerpos: el silencio que no puede romperse. Con Argullol: El silencio del origen. Poesía de la cotidianidad amorosa.
Los dejo frente a estos versos. Luego el silencio:
“No hay porqués/ no importan/ Los amorosos/ después de hacer el amor/ sudorosos sofocados/ sólo deberían saber/ que el lado de la almohada/ pegado al colchón/ es el más frío”.
Y el silencio.
martes, febrero 13, 2007
Mario Alberto Mejía y las netas acerca de Montiel Bonilla
La quinta columna de Mario Alberto Mejía
Diario Cambio (12/02/07)
El Simulador. El pasado sábado 10, un día después de la deplorable comparecencia de Alejandro Montiel ante el Congreso del Estado, fue unánime el tono de la reacción de la prensa local: El Heraldo: Bonilla evade a diputados.Síntesis: Evade secretario de cultura a diputados en comparecencia.Momento: El secretario de Cultura fue el mejor ejemplo de cómo evadir un tema.Intolerancia: Al comparecer ante el congreso el secretario de Cultura recibe duras críticas del perredista Rodolfo Huerta quien considera que la cultura no debe manejarse “prendiendo y apagando bombillas”.Milenio: Alejandro Montiel evade responder preguntas críticas.Hasta aquí las citas de los diarios.Resulta que Alejandro Montiel Bonilla intentó engañar al Congreso del Estado y a los medios de comunicación al negarse a responder puntualmente más de diez interesantes y fundamentadas preguntas que le fueron formuladas con toda claridad por los diputados. Bajo un ridículo y nada convincente disfraz de humildad y respeto, Montiel se dedicó a echar rollo durante casi cuatro horas intentando ocultar con la verborrea de su vocecita aflautada los grandes –tanto como la dimensión del estado- errores que han producido su incuria y omisión. La actitud crítica de los medios llegó a tal grado que algunos reporteros gráficos, mientras realizaban su labor en el área de las curules, portaron playeras con la acertadísima leyenda “Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla… ¿y la Cultura cuándo?”, despertando la simpatía de los que indignados presenciaban el descarado y ofensivo acto de simulación institucional de Alejandro Montiel, a excepción, obviamente, del grupo de cómplices que integran su equipo de trabajo,quienes al final festejaron con ademanes deportivos la evasiva estrategia de su jefe. Algunas de las preguntas formuladas por los diputados que no respondió Alejandro Montiel son las siguientes: ¿Cuál es el monto anual de aportaciones de la IP?¿Cuál es la razón por la cual no ha convocado a la conformación del Consejo Estatal de Cultura pese a que la Ley de Fomento Cultural lo ordena?¿De que manera se distribuye, programa por programa, el presupuesto anual de la Secretaria de Cultura?¿Por qué no existen los siete centros culturales regionales que prometió en su programa de trabajo?¿Por qué razón privatizó los derechos editoriales del libro “Las Calles de Puebla”? ¿Por qué abandonó el Festival Huey Atlixcayotl y dio un excesivo apoyo económico a los Premios Oye?¿Por qué desapareció la Orquesta Sinfónica de Puebla?¿Cuáles fueron las acciones culturales realizadas en los municipios de alta marginación?¿Por qué las actividades culturales se concentran únicamente en la ciudad de Puebla?¿Qué actividades realizan las Casas de Cultura distribuidas en el territorio estatal?Al negarse a responder las preguntas de los diputados, Montiel se está negando a informar a los ciudadanos sobre el trabajo que supuestamente realizó en el 2006. Y al tratar de engañar a sus impugnadores con su torpe bla, bla, bla, ofende a los ciudadanos a la que considera tontos o, en sus cultas palabras, como él mismo eructa en sus borracheras: “…pinches nacos pendejos, muertos de hambre”.Lo cierto es que actualmente Montiel y sus compinches tienen secuestrado el presupuesto en su beneficio particular y subutilizado el aparato cultural del Estado en perjuicio de los poblanos. Él y su corte no sólo son un obstáculo para el desarrollo integral de los poblanos, son también un peligro para el patrimonio cultural de Puebla. ¡Qué bonita comparecencia del lumpen cultural!Como dice el bolero: “Mientes, finges, toda tu vida es una gran actuación // Farsante, siempre has sido, serás, un torpe simulador”.En buena onda: que regrese el Charro Negro.
Diario Cambio (12/02/07)
El Simulador. El pasado sábado 10, un día después de la deplorable comparecencia de Alejandro Montiel ante el Congreso del Estado, fue unánime el tono de la reacción de la prensa local: El Heraldo: Bonilla evade a diputados.Síntesis: Evade secretario de cultura a diputados en comparecencia.Momento: El secretario de Cultura fue el mejor ejemplo de cómo evadir un tema.Intolerancia: Al comparecer ante el congreso el secretario de Cultura recibe duras críticas del perredista Rodolfo Huerta quien considera que la cultura no debe manejarse “prendiendo y apagando bombillas”.Milenio: Alejandro Montiel evade responder preguntas críticas.Hasta aquí las citas de los diarios.Resulta que Alejandro Montiel Bonilla intentó engañar al Congreso del Estado y a los medios de comunicación al negarse a responder puntualmente más de diez interesantes y fundamentadas preguntas que le fueron formuladas con toda claridad por los diputados. Bajo un ridículo y nada convincente disfraz de humildad y respeto, Montiel se dedicó a echar rollo durante casi cuatro horas intentando ocultar con la verborrea de su vocecita aflautada los grandes –tanto como la dimensión del estado- errores que han producido su incuria y omisión. La actitud crítica de los medios llegó a tal grado que algunos reporteros gráficos, mientras realizaban su labor en el área de las curules, portaron playeras con la acertadísima leyenda “Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla… ¿y la Cultura cuándo?”, despertando la simpatía de los que indignados presenciaban el descarado y ofensivo acto de simulación institucional de Alejandro Montiel, a excepción, obviamente, del grupo de cómplices que integran su equipo de trabajo,quienes al final festejaron con ademanes deportivos la evasiva estrategia de su jefe. Algunas de las preguntas formuladas por los diputados que no respondió Alejandro Montiel son las siguientes: ¿Cuál es el monto anual de aportaciones de la IP?¿Cuál es la razón por la cual no ha convocado a la conformación del Consejo Estatal de Cultura pese a que la Ley de Fomento Cultural lo ordena?¿De que manera se distribuye, programa por programa, el presupuesto anual de la Secretaria de Cultura?¿Por qué no existen los siete centros culturales regionales que prometió en su programa de trabajo?¿Por qué razón privatizó los derechos editoriales del libro “Las Calles de Puebla”? ¿Por qué abandonó el Festival Huey Atlixcayotl y dio un excesivo apoyo económico a los Premios Oye?¿Por qué desapareció la Orquesta Sinfónica de Puebla?¿Cuáles fueron las acciones culturales realizadas en los municipios de alta marginación?¿Por qué las actividades culturales se concentran únicamente en la ciudad de Puebla?¿Qué actividades realizan las Casas de Cultura distribuidas en el territorio estatal?Al negarse a responder las preguntas de los diputados, Montiel se está negando a informar a los ciudadanos sobre el trabajo que supuestamente realizó en el 2006. Y al tratar de engañar a sus impugnadores con su torpe bla, bla, bla, ofende a los ciudadanos a la que considera tontos o, en sus cultas palabras, como él mismo eructa en sus borracheras: “…pinches nacos pendejos, muertos de hambre”.Lo cierto es que actualmente Montiel y sus compinches tienen secuestrado el presupuesto en su beneficio particular y subutilizado el aparato cultural del Estado en perjuicio de los poblanos. Él y su corte no sólo son un obstáculo para el desarrollo integral de los poblanos, son también un peligro para el patrimonio cultural de Puebla. ¡Qué bonita comparecencia del lumpen cultural!Como dice el bolero: “Mientes, finges, toda tu vida es una gran actuación // Farsante, siempre has sido, serás, un torpe simulador”.En buena onda: que regrese el Charro Negro.
domingo, febrero 11, 2007
¡No está muerto, anda de parranda!
Fotoreporteros exigen apoyos

“bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla… ¿Y la cultura cuándo?”
Paulo Yolatl / foto Rodolfo Pérez / Intolerancia / 11.2.7
En el recinto legislativo se registró una peculiar protesta en contra del secretario de Cultura, Alejandro Montiel Bonilla; en esta ocasión reporteros gráficos se manifestaron por la falta de apoyo. Y es que llegaron hasta el edifico parlamentario, justo en el momento que rendía su comparecencia el funcionario, portando una playera con la leyenda: “bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla… ¿Y la cultura cuándo?”. A este movimiento se sumaron los diputados del PAN como María de los Ángeles Gómez Cortés, quien subió a la tribuna para dejar en claro que la dependencia no ha fijado su mirada en este sector importante de la sociedad. Incluso, mostró un ensayo fotográfico donde reporteros de diversos estados se plasmaron con pancartas con la misma leyenda, hecho que causó polémica entre los diputados. Los compañeros Rafael Durán, de Intolerancia Diario y Joel Merino, del periódico Milenio, fueron quienes encabezaron el movimiento, mostraron las playeras al mismo tiempo que realizaban su trabajo periodístico; el secretario de Educación, Darío Carmona García —quien también compareció— fue uno de los muchos testigos de la protesta. Ambos reporteros gráficos coinciden en que desde hace muchos meses la Secretaría de Cultura apoya a un reducido número de fotógrafos que sólo se dedican a promover imágenes de “aguilitas y ballenas”. La protesta —aseguran algunas fuentes— será la última que reciba Alejandro Montiel Bonilla, ya que el funcionario marinista tiene sus días contados en la dependencia; lo peor del caso es que el sustituto también fue cortado con la misma tijera, es decir, mantendrá la misma línea: hacer de la cultura, un beneficio personal y de grupo. Los reporteros de las fuentes legislativa y cultural, presenciaron el hecho desde las galerías parlamentarias al tiempo de aplaudir el movimiento que desenmascaró al secretario de Cultura. Los fotógrafos trataron de ser intimidados por un “palero” de Alejandro Montiel Bonilla, ya que se les acercó en el patio central del edificio para encararlos y exponerles que esas no son las formas de quejarse. El personaje que dijo ser “gallero” de profesión, trató de provocarlos, pero su jugarreta no tuvo resultado, toda vez que los reporteros gráficos dejaron en claro que la libertad de expresión está garantizada en la Carta Magna. Alejandro Montiel Bonilla reconoció ante los diputados locales que el sector ha sido descuidado, por lo que se comprometió a realizar un proyecto en conjunto donde la diputada panista sea incluida. “Sus manifestaciones son completamente válidas, las aprecio mucho y por supuesto que hay una red nacional de fotógrafos que aquí se constata y que desde luego merece todo mi respeto y todo el apoyo de la Secretaría de Cultura”, concluyó.
Sampedro contra Montiel Bonilla (Parte 2)
Milenio Diario-Puebla (11/02/07)
Paisajes de la Memoria
Juan Gerardo Sampedro
Al no poder responder a los cuestionamientos de los diputados en su confusa y penosa comparecencia, Alejandro Montiel Bonilla mostró una vez más su incapacidad y trató de introducir un recurso muy de él, la distracción, respondiendo cosas que no iban al caso y mostrando orgulloso los libros que editó al vapor para salir del atolladero.
Su tiempo de respuestas los ocupó para repasar las páginas mostrándoselas a los diputados. Tres, para él, son un parteaguas aunque se trate de dos títulos facsimilares y uno más de autoría colectiva.
Explicó que contenido del libro Las niñas y los niños de Puebla es algo inédito en la historia de la región, ya que reúne la cultura étnica de Puebla. No conoce el secretario los tres tomos (esos sí resultado de una investigación sería) que se publicaron bajo la responsabilidad del Dr. Elio Masferrer Kan Etnografía del Estado de Puebla? Después habló del controvertido libro sobre Cholula por el que pagó millón y medio de pesos a Adriana Salinas de Gortari, propietaria de la editorial Azabache y luego siguió con un facsimilar de la Biblioteca Palafoxiana cuyo prólogo es del Arq. José Antonio Terán Bonilla, ten serio investigador, según Alejandro Montiel, que sobre él pesa una queja interpuesta por la familia de Santiago Sebastián y Mariano Monterrosa ya que en 1995 firmó, como si también fuera suyo, un libro sobre Iconografía del Arte del siglo XVI en México, editado por el gobierno del estado de Zacatecas.
Y sí, se defendió el arquitecto Terán: el tomó las pocas fotos que aparecen al final de la edición, lo que no lo hace partícipe de la investigación. Ésa es la muy seria referencia de Montiel Bonilla. Y más aún, Montiel no supo explicar el porqué aparece el copyright (lo que implica la sesión de derechos de autor, no hay vuelta de hoja) en la reedición de “Las Calles de Puebla”, de una empresa privada como LunArena. Total: comparecencia gris, como se lo dijeron los reporteros de la fuente, donde las interrogantes fueron evadidas y quedaron sin respuesta. Sólo estilo. Como decía el impreso de los colegas fotoperiodistas: “Bla, bla, bla, bla, y la Cultura cuando?”.
Al exponer que la cultura no es un tema prioritario en el país, ya que de ello no hablan los políticos, ¿quiso decir entonces que la cultura no es un tema prioritario del gobierno del estado de Puebla? Lo que ha quedado muy claro después de su comparecencia es que la cultura no es un tema prioritario para él mismo.
Paisajes de la Memoria
Juan Gerardo Sampedro
Al no poder responder a los cuestionamientos de los diputados en su confusa y penosa comparecencia, Alejandro Montiel Bonilla mostró una vez más su incapacidad y trató de introducir un recurso muy de él, la distracción, respondiendo cosas que no iban al caso y mostrando orgulloso los libros que editó al vapor para salir del atolladero.
Su tiempo de respuestas los ocupó para repasar las páginas mostrándoselas a los diputados. Tres, para él, son un parteaguas aunque se trate de dos títulos facsimilares y uno más de autoría colectiva.
Explicó que contenido del libro Las niñas y los niños de Puebla es algo inédito en la historia de la región, ya que reúne la cultura étnica de Puebla. No conoce el secretario los tres tomos (esos sí resultado de una investigación sería) que se publicaron bajo la responsabilidad del Dr. Elio Masferrer Kan Etnografía del Estado de Puebla? Después habló del controvertido libro sobre Cholula por el que pagó millón y medio de pesos a Adriana Salinas de Gortari, propietaria de la editorial Azabache y luego siguió con un facsimilar de la Biblioteca Palafoxiana cuyo prólogo es del Arq. José Antonio Terán Bonilla, ten serio investigador, según Alejandro Montiel, que sobre él pesa una queja interpuesta por la familia de Santiago Sebastián y Mariano Monterrosa ya que en 1995 firmó, como si también fuera suyo, un libro sobre Iconografía del Arte del siglo XVI en México, editado por el gobierno del estado de Zacatecas.
Y sí, se defendió el arquitecto Terán: el tomó las pocas fotos que aparecen al final de la edición, lo que no lo hace partícipe de la investigación. Ésa es la muy seria referencia de Montiel Bonilla. Y más aún, Montiel no supo explicar el porqué aparece el copyright (lo que implica la sesión de derechos de autor, no hay vuelta de hoja) en la reedición de “Las Calles de Puebla”, de una empresa privada como LunArena. Total: comparecencia gris, como se lo dijeron los reporteros de la fuente, donde las interrogantes fueron evadidas y quedaron sin respuesta. Sólo estilo. Como decía el impreso de los colegas fotoperiodistas: “Bla, bla, bla, bla, y la Cultura cuando?”.
Al exponer que la cultura no es un tema prioritario en el país, ya que de ello no hablan los políticos, ¿quiso decir entonces que la cultura no es un tema prioritario del gobierno del estado de Puebla? Lo que ha quedado muy claro después de su comparecencia es que la cultura no es un tema prioritario para él mismo.
sábado, febrero 10, 2007
Hagamos cultura... pongamos a trabajar al secretario. Serie:Bla,bla,bla.

Puebla, 2007

Puebla, Granada, San Luis Potosí, Queretaro, Cancún,DF, Tlaxcala y Vracrúz, 2007

San Luis Potosí, 2007

Oaxaca, 2007

Puebla, 2007

Granada, 2007

Oaxaca, 2007

Madrid, 2007.
Diario Milenio Jorge Machuca (10/02/07):
Faltó tiempo, afirma el titular de CulturaAlejandro Montiel evade responder preguntas críticas
El funcionario estatal prefirió usar buena parte del tiempo para quejarse del recorte presupuestal que este año padece el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes
Con el argumento de la falta de tiempo por el formato establecido por los congresistas, el secretario de Cultura, Alejandro Montiel, evitó responder frontalmente la mayoría de los cuestionamientos que le hicieron diputados de oposición acerca de las asignaciones discrecionales de espacios y dinero que maneja la dependencia.Al término de su comparecencia, el funcionario admitió que incumplió con el rescate de los 60 mil volúmenes del siglo XIX de la Biblioteca Tola de Habich, para la cual se necesitaba destinar cuatro millones de pesos; se prefirió pagar a una empresa administrada por Adriana Salinas de Gortari, hermana del expresidente, uno y medio millones de pesos para la edición de tres mil lujosos libros sobre la pirámide de Cholula.Destacó durante el acto que los reporteros gráficos Joel Merino y Rafael Durán, portaron playeras blancas con un rótulo en la espalda: “bla, bla, bla, bla, bla, ¿y la cultura cuándo?”; la protesta de ambos se hizo en nombre de destacados homólogos suyos que, al igual que los quejosos, han intentado exponer en espacios de la Secretaría de Cultura, pero se les ha negado; desde la tribuna, Montiel prometió darles apoyo.Pocos legisladores atendieron al secretario de Cultura mientras hablaba; casi una decena estaba ausente, y un número similar hablaba por teléfono, otros platicaban entre ellos, dibujaban o mandaban mensajes por celular; mientras, el funcionario estatal prefirió usar buena parte del tiempo para quejarse del recorte presupuestal que este año padece el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.Entre las preguntas que Alejandro Montiel Bonilla, titular de la Secretaría de Cultura en el estado, no respondió, estuvo la del diputado Miguel Cázares, quien le pidió explicara cuáles fueron los únicos seis libros que, según dijo el gobernador del estado, Mario Marín Torres, en su informe, fueron editados el año pasado.El secretario solamente habló de tres y el resto no los precisó a los diputados locales ante quienes compareció ayer en el Congreso del Estado.También se le criticó por las deficiencias en la operación del Planetario de Puebla, la Casa del Escritor, la Orquesta Sinfónica del estado y el haber cedido los derechos del libro Las Calles de Puebla, a la editorial Lunarena, siendo que los derechos eran para uso exclusivo de la dependencia.
El Heraldo de Puebla-Moises Ramos (10/02/07):
Montiel expone por la tangente
:Evade las preguntas de los diputados en su comparecencia
La evasión fue la característica de la actitud de Alejandro Montiel Bonilla al comparecer ante los diputados de la LVI legislatura local: al no responder a la mayoría de las preguntas realizadas por los legisladores —a los que contestó cosas ajenas a las cuestionadas— se dedicó a leer un documento de 16 páginas que para el caso llevó.
Además, un grupo de fotógrafos profesionales, desde España, Oaxaca, San Luis Potosí y la propia Puebla le reclamaron al funcionario: "Bla, bla, bla, bla, bla, bla. ¿Y la cultura cuándo?" le cuestionaron.
Esa fue una de las presiones que mereció respuesta por parte de quien se ha distinguido (dijeron quienes protestaron) "por no apoyar ni siquiera con clavos" a las exposiciones en los espacios de la Secretaría de Cultura "cuando son abiertos, porque la mayoría de las veces están cerrados a los creadores locales".
Entre las omisiones más notables estuvo la falta de respuesta a la pregunta sobre el Consejo Estatal de Cultura, el cual no funciona, pues no ha sido convocada la sociedad (a la que tanto aludió Montiel Bonilla) para que sea creado este organismo en el que deben basarse las acciones de la dependencia.
De igual forma, Alejandro Montiel no respondió al cuestionamiento sobre el funcionamiento de centros culturales en las siete regiones que, de acuerdo con el plan del gobierno estatal, deben ser atendidos en materia cultural.
Los diputados cuestionaron, de igual forma, la falta de funcionamiento de la Casa del Escritor como refugio para escritores perseguidos por sus ideas políticas, reclamo que, como se recordará, hizo en días pasados un Premio Nobel de Literatura, el africano Wole Soyinka; Montiel Bonilla no respondió al cuestionamiento.
El diputado del Partido Acción Nacional, Raymundo García, reclamó a Montiel Bonilla el hecho de que haya suprimido los prólogos que, en las más de ocho ediciones que se han realizado del libro Las calles de Puebla, se habían incluido. El funcionario no respondió.
De igual forma, Montiel Bonilla se negó a responder a los cuestionamientos sobre el gasto de nómina que realiza, y el uso que se da el presupuesto recibido por la Secretaría de Cultura; el funcionario, titubeante, redujo su respuesta a una vaga "reflexión" sobre la falta de apoyos "en el mundo" al área cultural, y no dijo nada sobre el incumplimiento como Estado, de la recomendación de la UNESCO de dedicar, al menos, el uno por ciento del Producto Interno Bruto al área cultural.
Respecto a la preferencia de los creadores de fuera del estado y del país, Montiel Bonilla respondió vagamente sobre "valores universales", y cuando se le preguntó sobre el hecho de que el Festival Internacional de Puebla sólo tiene presencia en la capital poblana, y no cuadran sus cifras respecto a los asistentes a la última versión de ese encuentro, el funcionario no supo qué contestar.
Respecto al libro que el gobierno poblano compró, a través de la Secretaría de Cultura en un millón 500 mil pesos, Montiel Bonilla comparó los precios del resto de los libros que, aseguró, editó en los últimos meses (aún cuando hasta diciembre esos libros nunca fueron presentados) ninguno alcanzó siquiera los 100 mil pesos por tiraje de mil ejemplares.
Intolerancia Diario-Federico Vite (10/02/07):
"Presume Montiel logros en la cultura local"
Al comparecer ante el Congreso, el secretario de Cultura recibe duras críticas del perredista Rodolfo Huerta, quien considera que la cultura no debe manejarse “prendiendo y apagando bombillas”
Ayer por la mañana, el secretario de Cultura, Alejandro Montiel, compareció en el Congreso del estado y enfocó su defensa, a preguntas formuladas por los diputados panistas y perredistas, en dos proyectos: Plataforma y el Festival Internacional de Puebla. Y consideró a éstos como los mayores logros obtenidos en el ámbito artístico y cultural del año pasado. Durante la primera ronda de preguntas, la diputada independiente Leticia Jasso Valencia preguntó acerca de las precauciones que se están tomando para evitar el robo del arte sacro y sobre las acciones que deben tomarse fomentar las artes. En tanto, el diputado del Partido Verde Ecologista, Eduardo Alonso Granados, hizo hincapié en que la Secretaría de Cultura hacía milagros con el presupuesto, que se debería solicitar un aumento para el rubro de cultura. En cambio, el diputado perredista, Miguel Cázares García cuestionó a Montiel acerca de los 6 millones de pesos que se destinaron a los premios Oye!, “¿por qué se dio esa cantidad de dinero para los premios Oye! y para el festival Atlixcáyotol se dio tan poco apoyo si es un asunto de preservación de cultura popular?”. Y preguntó: “¿cuál es el beneficio del proyecto Plataforma?”. En su turno, el panista Eliseo Lezama Prieto exigió una explicación al repunte de asistentes al Festival Internacional de Puebla si hubo menos oferta cultural fuera de la capital del estado. “En el Festival de Puebla, de hace dos años, que se realizó en doce municipios, hubo menos asistentes que al Festival Internacional de Puebla, el año pasado, que se hizo en menos municipios, ¿cómo se explica el repunte de asistentes, señor secretario, si hubo una menor oferta?”, cuestionó. Además, exigió que se detallaran las inversiones con la Iniciativa Privada. Y la diputada priista Zenorina González Ortega preguntó acerca de las acciones que la Secretaría de Cultura tiene para el público infantil.
***La cultura no es un tema prioritario Montiel inició su defensa señalando que la cultura no es un tema prioritario en el país, pues ni los candidatos presidenciales, en sus discursos, hicieron señalamientos en beneficio de este ámbito. Durante los quince minutos que tuvo para responder las dudas de los diputados que integran la quincuagésima sexta legislatura, presidida por Claudia Hernández Medina, el secretario de Cultura enfocó su respuesta en dos vertientes. Primero, dar una explicación del proyecto de arte contemporáneo Plataforma, acerca del cual mencionó la relevancia de la Iniciativa Privada y el amplio registro de exponentes que tuvo. “Y el resultado de este proyecto es la unión entre el gobierno y la Iniciativa Privada, porque es un precedente esta unión entre civiles y gubernamentales”, señaló. El segundo aspecto, consistió en explicar que el Festival Internacional de Puebla del año pasado fue un logro conjunto, porque por primera vez la Secretaría de Comunicación estatal difundió ampliamente las actividades de este festival, motivo por el que, sostuvo, se registraron más visitantes, a pesar de que tuvieron menos sedes en el estado. Y consideró de vital importancia que en Puebla se dé una fusión entre las exposiciones de Plataforma y los espacios de patrimonio histórico (referencia directa a La Constancia). No debe olvidarse, dijo, que la política cultural del estado es incluyente. Y dio fin a su exposición con la aseveración de que el patrimonio es nuestra esencia y el objetivo de la secretaría es acercar a la sociedad a su raíz.
***“Deje de manejarse prendiendo y apagando bombillas” En la segunda sesión de preguntas a los diputados, José Juan Espinosa Torres, preguntó cuáles eran los estímulos a la creación y qué se ha inventariado como patrimonio del estado, con miras a difundir folletos, en caso de que existan, en los hoteles. Por su parte, el perredista Rodolfo Huerta Espinosa agradeció el paquete de libros que le regaló el secretario, porque, dijo, es como si le diéramos una manzana al maestro para que no nos critique. Esto motivo el bullicio de los asistentes; por lo cual, la presidenta de la mesa directiva, la priista Claudia Hernández, solicitó silencio en la sala. Y Huerta Espinosa agregó: “¿por qué la cultura en Puebla se centraliza en esta ciudad? Ahora, preguntó, ¿qué sucedió con los músicos de la Orquesta del estado, la anterior a la Banda Sinfónica Mixteca. Y por supuesto, siento que usted se ha superado porque el año pasado nos entregó el informe en fotocopias y ahora se presentó mucho mejor. Pero volviendo al punto, ¿por qué no se coordinan los centros regionales, y toda la geografía del estado, para concretar acciones? Yo, sinceramente, espero un proyecto de formal para que la Secretaría de Cultura deje de manejarse prendiendo y apagando bombillas, habrá que buscar una mejor manera de llevar la cultura”. La panista Maricela González Juárez hizo referencia a las aparentes directrices que seguía el secretario Montiel en cuanto a la difusión, fomento y preservación del patrimonio histórico del estado y cuestionó: “¿qué acciones se han realizado en los lineamientos que la Secretaría propuso; ahora, qué ha pasado con la instalación del Consejo de Cultura Poblano, esa es una enmienda legal, y no sabemos qué ha ocurrido. Y me gustaría que nos dijeran cuántos de los centros regionales de cultura tiene una propuesta, porque parecen lejos”. María Isabel Merlo, priista, pidió detalles sobre la remodelación del Planetario y pidió una que se detallara si ese inmueble remuneraría el gasto que el estado aportó. Y preguntó los planes que se tienen para solicitar el apoyo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en cuanto a la remodelación de los conventos en el estado.
***Preguntas atrasadas Montiel refirió, en su turno, que debido a que faltaron preguntas por responder, explicaría los programas que se destinan a los infantes. “Hemos coordinado actividades con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), en el programa Alas y Raíces”, explicó. Y en lo referente al patrimonio, informó que esos inmuebles están a cargo del INAH. “Ya he platicado con el delegado estatal de este instituto, Víctor Hugo Valera Valencia, para buscar la manera en la que se pueden agilizar estos proyectos”. Y abundó sobre la importancia de rescatar el Centro Histórico de Puebla: “posee una gran valía en cuanto a ciertos aspectos arquitectónicos”. Brincó de un tema a otro afirmando que la importancia de la Banda Sinfónica Mixteca tiene la misión de profesionalizar músicos. Luego, hizo referencia al Dramafest (México-Alemania), en el que consideró importante el intercambio de ideas entre dramaturgos jóvenes de distintas nacionalidades. Y atribuyo la dirección de este festival de artes escénicas a José Cordero, a pesar de que siempre se manejó a la actriz Aurora Cano como la directora del encuentro. Dijo, al respecto de proyectos de fomento a la lectura, que durante el Festival Internacional de Puebla se realizó en el centro comercial La Victoria una feria del libro con la intención de acercar los textos al público. “Se vendieron en diez días 8 mil quinientos libros”, aseveró.
***Por qué sólo algunos exponen La tercera ronda de preguntas se abrió con la panista María de los Ángeles Elizabeth Robles Cortés, quien pidió una explicación a Montiel por la falta de apoyo a los artistas plásticos locales, quienes, enfatizó, tienen que irse del estado, porque en la Casa de Cultura no hay ni clavos para montar exposiciones. “También se le pide una explicación de por qué sólo el fotógrafo Raúl Gil es quien expone, así como solamente exponen los creadores cercanos a las esferas del poder”, expuso. Y el priista Carlos González pidió que se detallara qué ha ocurrido con la Casa del Escritor. Debido al bullicio, nuevamente Hernández Medina solicitó que se guardara silencio. Y Montiel explicó que la Secretaría de Cultura no ha publicado el trabajo de Raúl Gil, pero que tomará en cuenta la proposición de Robles Cortes, a quien le pidió trabajar en conjunto. Y de nueva cuenta hizo hincapié en que necesitaba responder algunas preguntas de la ronda anterior. En este caso, consideró pertinente hablar del Planetario. Posteriormente, retomó el aspecto de que la Secretaría de Puebla ha preparado a diversas personas en cuanto a aspectos museográficos. “Pero desgraciadamente se preparan en cuestiones museográficas que no tenemos en Puebla, se han especializado en asuntos prácticamente europeos, pero vamos a ponernos al corriente, en cuestión de muesos, para aprovechar estos conocimientos”, enfatizó. El informe que dio Montiel a los diputados de la quincuagésima sexta legislatura, se dio en cuatro aspectos: atención educativa, impulso a las regiones, involucramiento a la sociedad y preservación del patrimonio.
jueves, febrero 08, 2007
Sampedro contra Montiel Bonilla
Diario Milenio-Puebla
Paisajes de la Memoria (08/02/07)
Juan Gerardo Sampedro
Mañana, 9 de febrero, se presenta ante la LVI Legislatura el ya conocido por muchos como el Trepador Secretario Alejandro Montiel Bonilla: un hombre que no podría estar más ajeno a lo que sin recato alguno continúa –según él– dirigiendo: la cultura. Se presenta en medio de una fuerte crisis de credibilidad, sin haber podido negociar los suficientes recursos financieros para el área, sin proyectos, sin liderazgo y, lo que es peor y más grave, con un profundo distanciamiento hacia su propio equipo de trabajo. Una grave crisis que nunca se había vivido en la Secretaría de Cultura. Y si no, habrá que recapitular y pensar en los “grandes logros” que le dejó el 2006: un Festival Internacional fallido, sin público, cuyo programa original no fue respetado; una biblioteca Tola de Habich en cajas de cartón; unos talleres de iniciación artística sin conducción; un Departamento de Recursos Humanos en manos de la ineptitud; un abandono terrible de la Casa del Escritor; una Biblioteca Palafoxiana a cargo de sus incondicionales, quienes deciden a quién y cómo se proporciona el material para los investigadores poblanos; y un comportamiento de desprecio hacia todo lo que se mueve por ahí y que se pueda incluir en la cultura. Habrá que pedirle su opinión a la comunidad de pintores, músicos y escritores, a quienes llamó al inició de su errática administración para prometerles el oro y el moro. ¿Qué va a decir el aún secretario de Cultura? ¿Volverá a las mentiras que declaró ayer a un diario local? Dijo ayer, por ejemplo, que la cultura política “debe basarse en la sociedad civil”. ¿Lo piensa en serio? Sociedad civil? En sus palabras me suena a discurso hueco. Apuesta a la eficiencia con gastos mínimos. Ahí está ya su “eficiencia” y sus gastos mínimos: la edición de un millonario libro impreso por la editorial Azabache. ¿Ha tomado en cuenta a los responsables de sus áreas? Como dice el Pirruris Luis de Alba: ¡Para nada!, al contrario: les ha quitado funciones. La Biblioteca Palafoxiana peligra mientras decidan las cosas esos inexpertos que andan por ahí. ¿En dónde están los veinte libros que están por presentarse? Que no vaya tan lejos, que presente los seis que aseguró tener impresos. ¿Y cómo va a distribuir “Las calles de Puebla” entre los taxistas? ¿A través de la iniciativa privada? Lo bueno que sólo es un sueño muy de él. Y habla del libro de Cholula, en el cual sus colaboradores no metieron mano: una edición en la que se invirtió la misma cantidad, si no me equivoco, que la que pudo invertirse en los cacareados veinte libros que piensa presentar durante el año.
El secretario insiste en la participación de la Sociedad Civil que se organiza. Ahora (como todo Trepador) echa mano de un recurso que no sabe ni cómo funciona ni lo complicado que resulta. ¿La Sociedad Civil no tiene otras prioridades? Hueco discurso: la realidad sigue guardada en cajas de huevo y en la falta de proyectos. Y sí: Roberto Martínez Garcilazo tiene un excelente perfil, pero fue desplazado de la página legal de “Las calles de Puebla”. ¿O no? Las nuevas generaciones le dan resultados: ahí están. Total: declaraciones huecas con las que trata de encubrir su incapacidad, como si fuéramos tontos. Y ojalá para bien de la cultura, ésta sea la última de sus comparecencias. En eso tiene razón. Ojalá, antes de que acabe con todo.
Paisajes de la Memoria (08/02/07)
Juan Gerardo Sampedro
Mañana, 9 de febrero, se presenta ante la LVI Legislatura el ya conocido por muchos como el Trepador Secretario Alejandro Montiel Bonilla: un hombre que no podría estar más ajeno a lo que sin recato alguno continúa –según él– dirigiendo: la cultura. Se presenta en medio de una fuerte crisis de credibilidad, sin haber podido negociar los suficientes recursos financieros para el área, sin proyectos, sin liderazgo y, lo que es peor y más grave, con un profundo distanciamiento hacia su propio equipo de trabajo. Una grave crisis que nunca se había vivido en la Secretaría de Cultura. Y si no, habrá que recapitular y pensar en los “grandes logros” que le dejó el 2006: un Festival Internacional fallido, sin público, cuyo programa original no fue respetado; una biblioteca Tola de Habich en cajas de cartón; unos talleres de iniciación artística sin conducción; un Departamento de Recursos Humanos en manos de la ineptitud; un abandono terrible de la Casa del Escritor; una Biblioteca Palafoxiana a cargo de sus incondicionales, quienes deciden a quién y cómo se proporciona el material para los investigadores poblanos; y un comportamiento de desprecio hacia todo lo que se mueve por ahí y que se pueda incluir en la cultura. Habrá que pedirle su opinión a la comunidad de pintores, músicos y escritores, a quienes llamó al inició de su errática administración para prometerles el oro y el moro. ¿Qué va a decir el aún secretario de Cultura? ¿Volverá a las mentiras que declaró ayer a un diario local? Dijo ayer, por ejemplo, que la cultura política “debe basarse en la sociedad civil”. ¿Lo piensa en serio? Sociedad civil? En sus palabras me suena a discurso hueco. Apuesta a la eficiencia con gastos mínimos. Ahí está ya su “eficiencia” y sus gastos mínimos: la edición de un millonario libro impreso por la editorial Azabache. ¿Ha tomado en cuenta a los responsables de sus áreas? Como dice el Pirruris Luis de Alba: ¡Para nada!, al contrario: les ha quitado funciones. La Biblioteca Palafoxiana peligra mientras decidan las cosas esos inexpertos que andan por ahí. ¿En dónde están los veinte libros que están por presentarse? Que no vaya tan lejos, que presente los seis que aseguró tener impresos. ¿Y cómo va a distribuir “Las calles de Puebla” entre los taxistas? ¿A través de la iniciativa privada? Lo bueno que sólo es un sueño muy de él. Y habla del libro de Cholula, en el cual sus colaboradores no metieron mano: una edición en la que se invirtió la misma cantidad, si no me equivoco, que la que pudo invertirse en los cacareados veinte libros que piensa presentar durante el año.
El secretario insiste en la participación de la Sociedad Civil que se organiza. Ahora (como todo Trepador) echa mano de un recurso que no sabe ni cómo funciona ni lo complicado que resulta. ¿La Sociedad Civil no tiene otras prioridades? Hueco discurso: la realidad sigue guardada en cajas de huevo y en la falta de proyectos. Y sí: Roberto Martínez Garcilazo tiene un excelente perfil, pero fue desplazado de la página legal de “Las calles de Puebla”. ¿O no? Las nuevas generaciones le dan resultados: ahí están. Total: declaraciones huecas con las que trata de encubrir su incapacidad, como si fuéramos tontos. Y ojalá para bien de la cultura, ésta sea la última de sus comparecencias. En eso tiene razón. Ojalá, antes de que acabe con todo.
Nuevo Blog
El Gurdián del Diván es el nombre que lleva una columna ocasional creada para el suplemento Laberinto del Diario Milenio-El Portal.
El blog donde podrán ver los textos que aparezcn publicados ahí es el siguiente: http://elguardiandeldivan.blogspot.com
Espero sus visitas y comentarios.
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domingo, febrero 04, 2007
Mi análisis de connotación que acabo siendo de interpretación

Foto: Misterios.
Autor: Francisco Mata
En la fotografía que se puede observar en la parte de arriba y que fue tomada por el mexicano Francisco Mata, como imagen se puede decir que su denotación recae en los objetos retratados, en este caso las personas, unas suben y otra bajan por un puente peatonal que según indica un letrero de la calle, éste, puedo suponer, se encuentra sobre la calle Misterios y junto a éste vemos una iconografía que marca o indica que por ahí, las personas pueden caminar y debajo de estos letreros y detrás del poste vemos un árbol prácticamente deshojado. Es una imagen citadina.
La connotación que puedo ver, es un juego en que las personas suben y bajan de forma autómata, teniendo todos la característica de una mirada cabizbaja, muestra de un misterio, anudado a un cielo gris y un árbol deshojado, se puede interpretar que las personas andan por ahí, porque un letrero se los indica, pero sin saber qué rumbo tomar, sin idea de vida. El autor palpa, creo, un vacío y una soledad. Una muestra tal vez de lo que la sociedad contemporánea sufre: hacer por hacer, sin tener un objetivo o una meta a seguir. Cada persona es un misterio, en la ciudad no importa el otro, interesa el yo. La ciudad es una colmena de pequeños ermitaños, cuyo único enlace o puente que une a cada uno de los seres que son parte de una sociedad, son sus miedos y preguntas, que existen ocultas e ignoradas por el otro.
viernes, febrero 02, 2007
Introspección XXVI.
Leer por entretenimiento no por disciplina ni por obligación, esas dos palabras, defectos de la academia. Sólo escabullen al probable lector e inclusive al empedernido lector. No hay nada más rico que leer lo recomendado por gente que uno quiere y admira.
Hace unas horas, termine de leer Desgracia de J. M. Coetzee, una novela deprimente, decadente, espeluznante. Adictiva por la gran narración y el ritmo manejado. Es un libro sorprendente. Frío.
Recuerdo muy bien las palabras del autor de Quien dice sombra (Joaquín Mortiz, 2005):
Desgracia de Coetzee es un libro que no deben dejar pasar, es sorprendente. Un gran libro, de los mejores en estos tiempos.
Las coincidencias en la vida, suelen ser agradables, pero la mía, digamos fue irónica o sarcástica, del tipo humor negro. El personaje principal: David Lurie, ya en sus partes casi finales, donde vemos como el protagonista no salió de su abismo, porque no quiso o no supo. Se encariña de un perro con las horas contadas. Acepta el desprendimiento con una total resignación, como alguien que sabe que no hay de otra. Que le llego su destino, el de todos: la muerte. Un encuentro del que no se puede escapar. Y es justo cuando llegó al punto final de la novela, que mi hermana me habla para decirme que bajara a ver a los pajaritos que tenemos. El Cardenal, yacía frío, tieso. Sentí feo, ya me había encariñado con el. Pero mi madre, ella sí soltó en llanto al ver a uno de sus hijos adoptivos muertos.
Las mascotas, se vuelven nuestras compañeras no sólo por el hecho de que sabemos que ahí están. Si no, también porque uno suele hablar en voz alta, contando los logros y las penurias, convencido el dueño, quizá, de que está siendo escuchado, tal vez, comprendido. Pero puede que sea un simple monólogo. Una catarsis. Cuando menos lo espera uno, ya se ha vuelto dependiente de la mascota y cuando está fenece, se le llora, podría decir, con la misma devoción y dolor, que uno siente al perder a un ser querido. Esto se debe, creo, al hecho de que al sufrir la muerte de algo querido por nosotros, ya sea una persona, una mascota e inclusive al extraviar algún objeto con un valor sentimental, uno pierde una parte. Muere uno con ello, algo de nosotros, mínima, pero importante, tanto así, que sólo sabemos llorar y preguntar: ¿por qué a mí y no a otro?
No faltará quien venga a decirme que soy un ofensor de los derechos del animal, necesario es aclarar que era un pájaro de criadero. No fue capturado a lo salvaje, ni nada. Mañana, dicen, será otro día. Sí, 3 de febrero y habrá un miembro menos en la familia. Pudo haber muerto pasado mañana o hasta dentro de un mes, murió hoy, antes de mi cumpleaños.
Hace unas horas, termine de leer Desgracia de J. M. Coetzee, una novela deprimente, decadente, espeluznante. Adictiva por la gran narración y el ritmo manejado. Es un libro sorprendente. Frío.
Recuerdo muy bien las palabras del autor de Quien dice sombra (Joaquín Mortiz, 2005):
Desgracia de Coetzee es un libro que no deben dejar pasar, es sorprendente. Un gran libro, de los mejores en estos tiempos.
Las coincidencias en la vida, suelen ser agradables, pero la mía, digamos fue irónica o sarcástica, del tipo humor negro. El personaje principal: David Lurie, ya en sus partes casi finales, donde vemos como el protagonista no salió de su abismo, porque no quiso o no supo. Se encariña de un perro con las horas contadas. Acepta el desprendimiento con una total resignación, como alguien que sabe que no hay de otra. Que le llego su destino, el de todos: la muerte. Un encuentro del que no se puede escapar. Y es justo cuando llegó al punto final de la novela, que mi hermana me habla para decirme que bajara a ver a los pajaritos que tenemos. El Cardenal, yacía frío, tieso. Sentí feo, ya me había encariñado con el. Pero mi madre, ella sí soltó en llanto al ver a uno de sus hijos adoptivos muertos.
Las mascotas, se vuelven nuestras compañeras no sólo por el hecho de que sabemos que ahí están. Si no, también porque uno suele hablar en voz alta, contando los logros y las penurias, convencido el dueño, quizá, de que está siendo escuchado, tal vez, comprendido. Pero puede que sea un simple monólogo. Una catarsis. Cuando menos lo espera uno, ya se ha vuelto dependiente de la mascota y cuando está fenece, se le llora, podría decir, con la misma devoción y dolor, que uno siente al perder a un ser querido. Esto se debe, creo, al hecho de que al sufrir la muerte de algo querido por nosotros, ya sea una persona, una mascota e inclusive al extraviar algún objeto con un valor sentimental, uno pierde una parte. Muere uno con ello, algo de nosotros, mínima, pero importante, tanto así, que sólo sabemos llorar y preguntar: ¿por qué a mí y no a otro?
No faltará quien venga a decirme que soy un ofensor de los derechos del animal, necesario es aclarar que era un pájaro de criadero. No fue capturado a lo salvaje, ni nada. Mañana, dicen, será otro día. Sí, 3 de febrero y habrá un miembro menos en la familia. Pudo haber muerto pasado mañana o hasta dentro de un mes, murió hoy, antes de mi cumpleaños.
jueves, febrero 01, 2007
Sampedro y una nota cultural sobre Puebla.
Los dejo con la columna de mi amigo, ya cotidiana en este blog e imprescindible en el periodismo poblano.
Paisajes de la Memoria
Juan Gerardo Sampedro
Historia y Antropología de Puebla
Este número 78 del Boletín Oficial del Instituto Nacional de Antropología e Historia me lo ha enviado recientemente Víctor Hugo Valencia Valera, delegado del Centro INAH-Puebla, en cuyo boletín aparece como editor invitado. Muchas gracias.
Resulta edificante ver algunos artículos, escritos por investigadores de primer orden, sobre la ciudad de Puebla. Vale la pena consultarlos. Me quiero referir a un texto de Celia Salazar Exaire, Formas de violencia en la Puebla del siglo XVII, a la luz de los Anales del Barrio de San Juan del Río. Me explicaba hace meses el maestro e historiador especializado en la laboriosa tarea de la paleografía, Marcos Vivanco, que había encontrado por ahí una maravilla de archivos judiciales del siglo XVIII y que en ese momento se encontraba revisándolos. Por demás interesante resultaría constatar que los delitos que se consignan actualmente son casi por los mismos casos de los del siglo XVIII.
La investigadora Celia Salazar Exaire habla aquí de las formas de violencia como un aspecto de la historia social de la época. Define a la violencia como “la fuerza que una persona ejerce para obligar a otra a hacer lo que no quiere por medios que no puede resistir”. Y da la referencia cual debe: Joaquín Escriche, Diccionario razonado de legislación civil, penal, comercial y forense, México, UNAM, 1993 [1837].
Dice Celia Salazar Exaire que los Anales del Barrio de San Juan del Río constituyen una fuente importante de información, porque son pocos los testimonios en los que se aprecia la voz del indio urbano. Las formas de respuesta a la violencia dependen también de la situación social del individuo. El texto integra un cuadro donde se registra el año, el acontecimiento, la víctima, el delincuente, el castigo y el lugar del castigo.
Razones de espacio me obligan sólo a proporcionar la referencia. El boletín contiene una polémica discusión sobre la fundación de la Puebla de los Ángeles de Leopoldo García Lastra y Silvia Castellanos Gómez: “la Angelópolis, réplica de Jerusalén: una utopía novohispana. Simbolismo espacial en El Alto” y es parte de una investigación más amplia subtitulada “El Alto como palimpsesto” y cuyo objetivo es analizar cómo se fundó la ciudad de Puebla, dónde estuvo su primer asentamiento.
Esta investigación de la que apenas se esbozan algunos apuntes para su discusión, contiene la hipótesis de que la ciudad tuvo dos momentos fundacionales, el 16 de abril de 1531 y el de diciembre de 1532. Atendiendo a la primera fecha señalada, el primer asentamiento de la ciudad es en El Alto; y con respecto a la segunda fecha se afirma, de acuerdo a los investigadores, que “el traslado y la localización definitiva () en un núcleo desarrollado en torno a la plaza principal, actual Zócalo”.
Algo medular que también escriben los autores de este texto es que El Alto fue, a través de los siglos del virreinato, considerado, caracterizado como una réplica de Jerusalén: “la real, la terrenal, la Jerusalén histórica”.Por supuesto que este número del Boletín Oficial del Instituto Nacional de Antropología e Historia contiene otros muchos artículos en los que habrá que detenerse.
Buen mérito.
Paisajes de la Memoria
Juan Gerardo Sampedro
Historia y Antropología de Puebla
Este número 78 del Boletín Oficial del Instituto Nacional de Antropología e Historia me lo ha enviado recientemente Víctor Hugo Valencia Valera, delegado del Centro INAH-Puebla, en cuyo boletín aparece como editor invitado. Muchas gracias.
Resulta edificante ver algunos artículos, escritos por investigadores de primer orden, sobre la ciudad de Puebla. Vale la pena consultarlos. Me quiero referir a un texto de Celia Salazar Exaire, Formas de violencia en la Puebla del siglo XVII, a la luz de los Anales del Barrio de San Juan del Río. Me explicaba hace meses el maestro e historiador especializado en la laboriosa tarea de la paleografía, Marcos Vivanco, que había encontrado por ahí una maravilla de archivos judiciales del siglo XVIII y que en ese momento se encontraba revisándolos. Por demás interesante resultaría constatar que los delitos que se consignan actualmente son casi por los mismos casos de los del siglo XVIII.
La investigadora Celia Salazar Exaire habla aquí de las formas de violencia como un aspecto de la historia social de la época. Define a la violencia como “la fuerza que una persona ejerce para obligar a otra a hacer lo que no quiere por medios que no puede resistir”. Y da la referencia cual debe: Joaquín Escriche, Diccionario razonado de legislación civil, penal, comercial y forense, México, UNAM, 1993 [1837].
Dice Celia Salazar Exaire que los Anales del Barrio de San Juan del Río constituyen una fuente importante de información, porque son pocos los testimonios en los que se aprecia la voz del indio urbano. Las formas de respuesta a la violencia dependen también de la situación social del individuo. El texto integra un cuadro donde se registra el año, el acontecimiento, la víctima, el delincuente, el castigo y el lugar del castigo.
Razones de espacio me obligan sólo a proporcionar la referencia. El boletín contiene una polémica discusión sobre la fundación de la Puebla de los Ángeles de Leopoldo García Lastra y Silvia Castellanos Gómez: “la Angelópolis, réplica de Jerusalén: una utopía novohispana. Simbolismo espacial en El Alto” y es parte de una investigación más amplia subtitulada “El Alto como palimpsesto” y cuyo objetivo es analizar cómo se fundó la ciudad de Puebla, dónde estuvo su primer asentamiento.
Esta investigación de la que apenas se esbozan algunos apuntes para su discusión, contiene la hipótesis de que la ciudad tuvo dos momentos fundacionales, el 16 de abril de 1531 y el de diciembre de 1532. Atendiendo a la primera fecha señalada, el primer asentamiento de la ciudad es en El Alto; y con respecto a la segunda fecha se afirma, de acuerdo a los investigadores, que “el traslado y la localización definitiva () en un núcleo desarrollado en torno a la plaza principal, actual Zócalo”.
Algo medular que también escriben los autores de este texto es que El Alto fue, a través de los siglos del virreinato, considerado, caracterizado como una réplica de Jerusalén: “la real, la terrenal, la Jerusalén histórica”.Por supuesto que este número del Boletín Oficial del Instituto Nacional de Antropología e Historia contiene otros muchos artículos en los que habrá que detenerse.
Buen mérito.
domingo, enero 28, 2007
Amor a la Bartleby
Si me regalas tus entrañas,
yo te regalo mi amor por el día
y mi sexo por la noche,
dijo la dama de vista bipolar.
Preferiría no hacerlo,
contestó el hombre
que opto por la sombra
de la mujer deseada.
Y el hombre se quedó mirando
como marchaba la mujer,
con rumbo al olvido visual
y a la eternidad mental.
yo te regalo mi amor por el día
y mi sexo por la noche,
dijo la dama de vista bipolar.
Preferiría no hacerlo,
contestó el hombre
que opto por la sombra
de la mujer deseada.
Y el hombre se quedó mirando
como marchaba la mujer,
con rumbo al olvido visual
y a la eternidad mental.
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