Nuevamente silencio y más nada
y la razón no la sé.
Tal vez tu indiferencia,
tu indescifrable mirada,
tu dialogo inconcluso
o quizá soy yo
y mi grandilocuente timidez.
Tampoco perdí mi unicornio azul
ni me volví periodista,
mucho menos estrella de cine,
si acaso un fanático de la nocturna soledad
y un adorador de mis sombras.
Puede que sólo sea un dolor de cabeza
y una coca-cola su solución.
Puede que seas para mi un periodista que con sus letras ocurrentes y atinadas, me hace sonreír.
ResponderBorrarSaludos con gritos mexicanos...
Tal vez el silencio diga más que palabras inútiles... y tu timidez sea más extrovertida que sueños que tuvimos de trovadores, de niños, de adultos. Puede que seas un dolor de cabeza, pero es un dolor que vale la pena jeje
ResponderBorrarbesos
la timidez no sirve: dejate llevar y sueltate
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