domingo, julio 12, 2009

Los días sin Carmen. Día 30 –Sábado 11 de julio

Ayer empecé por fin con El dinero del diablo de mi amigo Pedro. Llevo setenta páginas y muy lúcidas cada una de ellas. Mantiene el estilo plasmado en su trilogía de los sacrificios históricos. Al rato espero leer otras setenta páginas o hasta donde el sueño me deje.

Pensé que situación de reencuentros se iba a quedar con Ingo, Gil y otros amigos del Benavente, pero no, hoy, a través del chat de facebook pude platicar con Alma Flores Becerra, ahora convertida en María Alma Lester. Cómo cambian las cosas. A mí mente vinieron varios recuerdos, todos agradables. Es una amistad entrañable que extraño, que a veces necesito. Pero ella prefiere la distancia, el silencio, por miedo a la añoranza, al recuerdo.

Cosa curiosa, Carmen piensa igual que Alma. Ambas prefieren el silencio, un extraño anonimato, para hacer más sencilla su estancia.

Mañana se cumple un mes de haber dejado a Carmen en la terminal de autobuses poblana.